martes, 3 de febrero de 2026

DEL ESPÍRITU PROCEDE Y SE RECIBE LA PLENITUD, JAMÁS DE LA CARNE

    No hay indigencia mayor que vivir para el lujo fingiendo y pavoneándose de ser justo y generoso, ni bajeza más vil y beligerante que considerarse moralmente superior a los demás. En la fraterna humildad, la Luz del Amor expande y unifica nuestro corazón con el del prójimo, llevando a la plenitud de la resurrección y la vida eterna; en el competitivo orgullo, las tinieblas de los siempre injustos menosprecios y vilipendios cierran e inquinan el propio corazón acosando y rompiendo el corazón del prójimo, conduciendo finalmente a quien así obre al correctivo "llanto y crujir de dientes".
    Porque: "DIOS es Espíritu, y los que le adoran deben adorarlo en Espíritu y Verdad" (Juan 4,24). Y, por tanto, valorar y apegarse a lo que es del mundo, por mucho que egoicamente se pretenda espiritual, es perecer con ello; y apreciar y extender lo que de veras es del Espíritu, al Espíritu nos retorna deshaciendo el ego.

-Un servidor de DIOS VIVO-


lunes, 2 de febrero de 2026

EN LO PROFUNDO, LA SOLIDEZ

    Profundiza, medita, ora. Unámonos en lo esencial. 
No nos extraviemos confundiendo ramas con raíces y lo superfluo con lo importante. Únicamente, ahondando en el núcleo vital del origen de los pensamientos se acallan estos, y la consciencia pura, indivisa de DIOS VIVO, se constata. Porque la calidez del vínculo íntimo, en la dispersión de las periferias del pensamiento, se enfría hasta hacer sentir lo unido como separado; tornando lo amoroso en desconfiado, lo sagrado en mundano y lo amigable en competitivo. 

-Un servidor de DIOS VIVO-

domingo, 1 de febrero de 2026

ACEPTAR EL MISTERIO DE LA VIDA SIN EXPECTATIVAS, MISTERIOSAMENTE NOS ILUMINA Y PLENIFICA


Y el Misterio del Amor
enciende estrellas en las que orbitan nutricios mundos llenos de gentes.

Y el Misterio de la Verdad
traza en lo engañoso la senda que lleva de las tinieblas a la luz.

Y el Misterio Eterno
perfila panoramas y tiempos en los que trazar rumbos de aprendizaje.

Y el Misterio de lo Humano
posibilita alcanzar la plenitud desde lo parcial a lo infinito.

Y el Misterio Sagrado
abaja y eleva hasta que, con total libertad, se escoja vivir en comunión.

Y el Misterio de la Vida
guarda el regalo de que la muerte sólo es de la carne, no del Espíritu.

Y el Misterio Divino
se revela en cuanto vemos cómo el prójimo es uno con uno mismo.

-Un servidor del DIOS VIVO-