Reargüir frente a lo esencial interesadas teorías desdibujadoras de lo principal acentuando sobremanera lo secundario, es de entre los engaños diabólicos el más temible, sumamente peligroso, por ser éste a través del cual las mentiras quedan -ante la mirada distraída o incauta- más disimuladas y ocultas, postizamente apoyadas por un componente verdadero que parece validarlas (el lobo semejando oveja).
-Un servidor de DIOS VIVO-

























