La oscuridad se ilumina
y mi sueño torna lúcido.
Un ojo como mil soles
con una boca como mil llamas
enciende mi alma con un crucial aviso
para mí y para todos:
'Aprovechad el tiempo.
Éste mengua jornada a jornada.
El reloj de los siglos está pronto a detenerse,
y el curso de los astros junto con él.
Los rumbos humanos tocan a su consumación.
Nadie podrá evitar ser nombrado directamente
por la visionaria revelación espiritual
de todo aquello oculto en su corazones.
Los siete reinos, sus asambleas y sus gentes,
junto con sus vilezas especiales
o sus bondades universales,
van a ser pesados en la balanza del Justo y Veraz
en cuanto los siete sellos del misterio se abran,
las siete trompetas del aviso cesen su toque
y las siete copas de la paciencia rebosen.
Más, es cercano ese día que semejará noche,
durante el cual el mal hostigará sañudo a los inocentes
al presentir inmediata su derrota por siempre.
Sed consecuentes, por tanto, y abandonad toda tibieza.
No os demoréis ni engañéis con afanes triviales,
y mucho menos os enredéis en tramas egoístas.
El Tiempo y sus tiempos regresan raudos
a la Gloria del INTEMPORAL.'
'Dad mies, no abrojos.
Ayudad al necesitado, no lo despreciéis
(lo que os sobra, le pertenece).
Sed valientes, denunciad la injusticia;
no miréis hacia otro lado cuando se perpetre.
Compartid, y repudiad la avaricia propia y ajena
(es la raíz de todas las disputas).
Alabad a DIOS VIVO,
no os arrodilléis ante los poderosos del mundo
(serán destruidos).
Perseverad en la adversidad. La corona de la Vida
la ciñe quien está dispuesto a entregar su vida humana
por la vivencia del Bien Divino en su prójimo
(es uno con vosotros).
Por eso, sed verdaderos, no finjáis lo que no sois
y alegraos en la época del amargo llanto.
Finalmente a quien se haya mantenido humilde,
fiel al Amor, anhelante sólo de la Verdad
y activamente fraterno con los perseguidos por los impíos,
todas sus lágrimas serán enjugadas
y reconvertidas en bienaventurada plenitud
en el imperecedero esplendor del Reino de los Cielos,
su nuevo y santo Hogar.'
La lucidez de un soñar sin sueños
torna a la conciencia usual.
Una paz que trasciende el mundo
abriga mi corazón aterido
y sosiega mi aturdido entendimiento.
Todo ha de volver al Amor, se crea o no.
-Un servidor del DIOS VIVO-






























