Mantengamos una serena y ecuánime vigilancia consciente ante el empuje mediático de un mundo que, amparado y financiado por oscuras elites lobunas presentadas como filántropas, nos bombardea con exageraciones, despropósitos, suposiciones y muchas veces (más de las que parecen), sin recato, con colosales mentiras narradas tal que verdades, para hacer sus ilícitos negocios sembrando confusión mientras, diabólicamente, fingen ayudar o educar.
Sí, el materialista mundo ensalzador de la carne, mentirosamente injusto y codiciosamente separado por su posicionamiento temporal/relativo, desconoce y niega la inmediata intimidad con lo Divino de la vida toda, abundando en eclipses parciales o totales del ánimo o de lo físico, semejantes a los de sol y de luna. El Reino del Espíritu, sin embargo, por su verdadera justicia, desborda de Amor en lo más hondo de sí gracias a su directo conocimiento de DIOS VIVO, y trasciende cualesquiera oscurecimiento, ya sea material o espiritual; pues no sabe de tinieblas completas, ni tampoco parciales, en su inenarrable comunión eterna de esplendente plenitud universal.
-Un servidor de DIOS VIVO-

























