domingo, 2 de agosto de 2026

LOS DONES DE DIOS SON ETERNAMENTE COMPLEMENTARIOS, NUNCA TEMPORALMENTE OPUESTOS

    
DIOS VIVO a cada cual nos da unos dones peculiares e incomparables para que, los unos con los unos, los compartamos en el Vero Amor de Su Eterna Unicidad Creadora. Así que, más de esto o menos de eso en la Plenitud Divina no tienen significado ni posible cabida.
    En consecuencia, codiciar, oponerse y batallar para obtener en el mundo del tiempo y la carne aquello que no es legítimamente de uno, debilita la natural plenitud del prójimo, arruinando la propia, embaucado por la mísera opulencia del comparativo, envidioso e insaciable ego (surgido de la identificación con la separativa creencia falaz de no estar uno esencialmente vinculado con la totalidad de la vida) y que cuanto más consigue, inexorablemente, aún más y más necesita, y aún más y más hurta, y aún más y más añade menos y menos a los considerados, por él, ajenos.

-Un servidor de DIOS VIVO-