Lo ilimitado y lleno de luz no puede dejar de ser eterno ni irradiarse, tal como lo finito y oscuro no consigue jamás alcanzar eternidad ni irradiarrse. Lo que no es para siempre es ilusorio. Lo esencial es real; lo aparente, no... tú esencia es real, tu personaje formal/temporal, no. La vida no sabe de muertes ni la Verdad puede albergar mentiras, como tampoco la alegría puede experimentar en modo alguno sufrimiento y pesar... lo ilusorio nunca podrá ser realidad. Es inevitable, finalmente, evitar lo que no da felicidad y rechazar lo que la la hace esquiva. Por lo tanto, en última instancia, hay que evitar y rechazar al ego junto a todas las definiciones con las que intenta vanamente etiquetar la vida; porque al ser limitado y finito, limita y finiquita en un absurdo y doloroso nacer para morir. No le dejes al ego decidir por ti o vivirás confuso tras las murallas de su arrogante castillo construido a base de las mentiras del miedo y del deseo, del éxito y del poder, de la riqueza y de la guapura..., alucinaciones todas éstas que, por su evanescencia e irrealidad, no traen más que la experiencia contraria que prometen. Vuelve pues al Amor y no te definas ni definas... comparte lo esencial, bendice y fluye en la inorillada infinitud del instante genuinamente presente.
Comprende en profundidad que extender nunca puede ser menguar, ni compartir perder. Dar y recibir van, en verdad, juntos. Lo esencial siempre es indiviso y lo incesante no puede evitar ser abundante. Un manantial no conoce la sensación de sequedad mientras fluye con ímpetu, generoso y constante... la vida canta feliz a su vera; mas si el manantial disminuye su caudal, ésto es, sin duda, anticipo de la sed y la aridez. Por favor, no dejes que tu corazón se endurezca para protegerlo del dolor o tendrás sed y ansia de Amor al no darLo ni compartirLo. La pena debe ser arrancada en su raíz y los diques defensivos de la desconfianza y el temor derribados sin titubeos, para que el flujo de la dicha no languidezca jamás. Canta, gorjea y trina, feliz como los pájaros en libertad.
No te identifiques con lo limitado y no habrá ego... Y sin ego el Amor del Ser brilla infinito. ¡Despierta! No te imagines y serás verdadero. Confía y hallarás paz. Vive presente el presente, ahora, sin miedo ni recelo, y la dicha de Amar será tú fiel compañera. No mires a la muerte y contemplarás la vida tal y como, en verdad, es. Sigue el flujo natural que desde lo más profundo de tu corazón se vierte en un bello canto y... de nuevo, sólo el Espíritu y su eterna llenura vacía de definiciones, más colmada de bendiciones.
KHAAM-EL
Fluye y canta abundantemente... abundantemente canta y fluye... AMA, AMA y AMA...
A continuación de este escrito adjunto el vídeo de una charla consciente donde muestro como únicamente con la plena consciencia de la Consciencia, que es luz, pureza, amor, plenitud, júbilo y vida, podemos reConocer lo esencial, eterno y verdadero... Ya que cuando nos identificamos con la pseudoconciencia egoica, que es limitada, divisora, culpabilizadora, tenebrosa, sufriente, temerosa y moribunda, nos instalamos en un mundo imaginario tomado como real, en el que todo es enrevesado y oscuro. Así que por lo antedicho os invito en esta exposición a poner luz en vuestros pensamientos e infundirlos de vida con la presencia de Ser. El Amor Es eterno... Es Luz y Vida... Es del Espíritu y no del tiempo o la carne... Vivenciar ésto es Ser la Luz.
KHAAM-EL
El Amor nunca se impone ni exige, invita y libera...
Todo lo que en el mundo habita es perecedero y su esperanza limitada e impermanente; pero depositar la esperanza en lo eterno, santo y pleno de Amor, nos libera del mundo y sus decepciones. Cuando vencido/a por el desamor sientes que el mundo te aplasta con su insolente egoísmo, no desesperes, no te hundas del todo, rinde tus razones y sinrazones, agárrate a la fe, y entrégale a Dios tu dolor, tu rabia y frustración, ofrécele sin condiciones tu corazón lacerado, y, Él, tal vez hoy, tal vez mañana, pero seguro, en el momento más inesperado, te hará brillar en Su Luz... reparará tu alma desgarrada colmando de dicha tu deprimido ánimo, bendecirá tu historia maldita y la encauzará a una historia de redención, reunirá los trozos desperdigados de tu corazón para que seas pleno en Su perfecto amor... cuando estés harto/a de estar harto/a, reconoce tu error, tu ofuscación, tu visión reducida de las cosas. No te preocupes por la preocupación. Mantén la esperanza en medio de la desesperanza y confía tu último aliento, aunque te sientas tristemente desamparado, a Dios. La falta de fe se derrumba en su propia inutilidad. Llora tus lloros hasta que veas que nada te aportan. Grita tus gritos hasta que quedes mudo y comprendas que nada solucionan. Haz y deshaz hasta que veas que todo tu hacer es inútil. Nada va mal aunque siempre lo parezca, porque Dios nunca tiene prisa; por eso, no pierdas la esperanza cuando todo esté aparentemente perdido para ti; la paciencia y aceptación sin límite resultan en una esperanza serena e infinita... y, ¡oh, aleluya! los milagros repararán, con dulzura y gracia sin igual, tu angustia y desesperación más opresivas.
Todo lo pasajero acaba obvia, sencilla e inevitablemente pasando. Mantente firme en la esperanza infinita. Abre tu mente y no atiendas a los funestos pensamientos que la agobian con sus personales pulsiones; como los apelmazados nubarrones que imponentes y arrogantes ocultan por un tiempo el sol, sabe que siempre terminan finalmente disipándose por entero tras la tormenta. No te agarres al mundo y sus fríos y caducos tesoros; aférrate a lo eterno, para que la calidez de la verdad, que te hace libre, vuelva a ti, y desde la esperanzada mirada limpia, amplia e infinita del Espíritu, contemples el brillo de la salvación que, en lo más íntimo te tu alma resplandece. Déjalo brillar poderosamente en paz... te restaura, sin medias tintas, a la vida feliz e indivisa que compartes, en esencia y eternidad. con Dios y con tu prójimo.
KHAAM-EL
Dios brilla en la desesperanza para traerte a la luz de la esperanza.
Comparte la fe y los ángeles de Dios te acompañarán.
Finalmente, todo fue bien en medio del insidioso e inconsistente mal.
Recuerda: "la paciencia infinita tiene resultados inmediatos." (UCDM)
Ensueño se vuelve la vida
cuando ésta se imagina ajena
a la eternidad y la dicha.
Compararse es perderse,
y perderse trae pesar
al Alma
que se mide como un ego.
Atrapada en una fantasía trágica
de desesperanza ansiando esperanza
con una frágil vida moribunda
que languidece de espanto.
Se agarra el puño a la roca...
Germina, late
y teme
el cuerpo su ámbito breve...
-la Luz junto a las tinieblas-.
El rostro
azul,
de mares y cielos,
es leve figura frente al vacío.
Coraza rota,
corcel hiriente,
anciana máscara de áspero barro
difuminando la entraña.
La cruz se cierne
sobre un mundo desalentado
por múltiples deseos incumplidos.
Se aferra la vida a lo ilusorio...
Germina, late
y teme
el cuerpo la tierra breve...
-más sueña su vida siempre-.
Busca, se escinde
y perece
lo humano
elucubrando inconclusos quehaceres,
huyendo, irreflexivo,
de sus propios horrores
con el ansia febril de mañanas
que finalmente se convierten en ayeres.
Pesadilla del alma...
sueño e infierno...
Imaginando la vida que muere.
KHAAM-EL
Abre tu corazón a lo insospechado.
No imagines y siente el Amor presente...
El mundo es un arduo camino de sueños rotos en el tiempo
Adjunto bajo este escrito el audio de una charla en la que profundizo con consciencia en la gratitud con la que hemos de celebrar lo que nos une y bendice en vez de estar reconcomiéndonos con quejas y recelos. Sin los resentimientos el Amor nos abunda en bendiciones; sin embargo con ellos todo se vuelve doloroso y opresivo o, cuanto menos, absurdo e insulso.
No te quedes con la sugerente apariencia de lo impermanente o, una y otra vez, te defraudará. Rebosa en lo esencial y eterno, porque si no te dispersas con las falacias de la perspectiva egoica, esta vida puede ser siempre aquí y ahora, jamás luego, una auténtica celebración de la bienaventuranza infinita del Espíritu; puesto que vivir feliz y en paz en el presente por la felicidad y la paz del Ser mismo, acaba, de todas todas, con las tediosas y absurdas rutinas de buscar la triste evasión de lo mundanamente festivo.
La forma se santifica en la transparencia de una mirada limpia, pura e inocente; libre de todo juicio pasado, sin fantasías futuras, centrada en un presente que se eterniza en un flujo de bienaventuranza del Espíritu que transforma el tiempo y sus cambiantes figuras en una herramienta de trascendencia, dejando de verlo como un ámbito de particulares destinos... Regresando así, aquí y ahora, a después de todo después... a antes de todo antes.
Toda la Creación de la Divina Unicidad es una gloriosa sinfonía, un agradecido canto de alabanza. es ritmo y danza... bendita melodía, sagrada vibración... luz... la eterna luz del Amor.
La Verdad se expresa en las palabras y más allá de ellas.
La Verdad se expresa en los silencios y más allá de ellos.
La Verdad se expresa en las acciones y más allá de ellas.
La Verdad se expresa en los descansos y más allá de ellos.
La Verdad fluye como un manantial de vida eterna en ti, en mí, en todos y en todo... pues la Verdad en constante acción es nuestra naturaleza real, íntima y sagrada. Escucha, escucha la Palabra, la Palabra Creadora... escúchala con el santo oído interno.
Todo, absolutamente todo, vibra en Dios.
Atiende con devoción y permite que tu sitio te sea revelado por la excelsa cadencia de la santísima melodía que a todo le canta con igual candor. No temas, todo te irá bien si sigues el canto de la Verdad y el Amor.
Nuestra función aquí es sentir el latido del Verbo Creador hecho sustantivo; o, lo que es lo mismo, sentir plenamente el Espíritu hecho sustancia de expresión fraterna. Desechando cualquier discordia y eligiendo la comunión de la relación santa para que todo revele su liberador significado último; buscando siempre lo esencial y eterno, lo pacífico e inclusivo, difuminando esa proyección egotista, distorsionada y volátil, resultado de un pensamiento segmentador.
Siente el latido del Verbo Creador palpitar con fuerza irrefrenable en tu corazón valiente y lleno de Amor, y lo sentirás palpitar en todos y en todo, iluminando cualquier opresiva oscuridad que lo egoico quisiera cernir. En cualquier adjetivo, pronombre, adverbio, etc, vislumbrarás el núcleo mismo del Verbo Creador que los sustenta (traspasando todo humano vocabulario); pues, más allá de las diferencias, sentirás el rítmico curso eterno de la esencia vertiéndose milagrosamente sobre todos tus referentes, conceptos e ideas, transformándolos y purificándolos hasta que sólo quede lo permanente e indiviso, lo santo y bendito... La Verdad infinita del Amor.
La vida tan sólo parece complicada en su superficie, en la diversidad de sus relativas percepciones; más, en su sustancialidad más honda, la vida es simple por su indivisa sencillez... vive en paz, no sigas al miedo en sus dementes consejos iracundos, y lo obvio se hace patente en el instante presente si sabes contemplarlo sin prejuicios... la vida es del espíritu, no de la carne. No apego es libertad... siente el poder de la vida eterna que actúa en armoniosa y bella danza, sin aspectos disruptivos ni interrupciones... Aquí, ahora, así, la consciencia torna a reconocerse eterna, bienaventurada e íntegra... en amorosísima plenitud.
La Compleción del Verbo Creador en Su Inseparable Creación es Plenitud... y tú, y yo, y todos, en esencia y en verdad, somos sempiternas notas en esa santísima Voz que pronuncia ese sublime canto de inefabilidad y vida eterna. No seas, por más tiempo, ni tibio ni pusilánime y únete de nuevo al jubiloso canto de ininterrumpida bendición. Namasté.
KHAAM-EL
Fluye en la Creación con Amor y revive a lo eterno como antes de todo antes.
Estar absorto por las cantidades, las diferencias y las expectativas de un mundo veleidoso, variopinto y efímero, es un calamitoso despropósito que conturba al alma haciéndola perder su íntima paz, al dirigirle la atención hacia una nada que aparenta ser algo. ¿Ves la locura? Mira tu mano y simplemente dite: -¿Cuántos dedos tengo? Y la respuesta obvia, cinco (salvo excepciones, por accidente o alteraciones genéticas), asoma rápida; más, entonces, de inmediato, lo complicado emerge solapadamente a la superficie... pues -pondera con presteza-, cada uno de esos cinco dedos está subdivido en uñas, huesos, piel, poros, articulaciones, capilares... y dentro de esos poros, epidermis, huesos, articulaciones, uñas y capilares, hay células... y dentro de las células, átomos... y dentro de los átomos, partículas subátomicas... y dentro de las partículas subátomicas, espacio... es decir, dentro de dentro de dentro de dentro, finalmente. no hay nada observable, cuantificable o calificable. Más, ahora, amigo/a, mira más allá de tu mano y ¿qué ves? Otra mano, con sus propios dedos, uñas, falanges, piel... unida a un brazo como la primera mano, que a su vez está unido a un cuerpo que llamas tuyo, y que se relaciona con otros cuerpos u objetos circundantes, dentro de una habitación con cosas, que está, a su vez, dentro de un edificio que forma parte de un conglomerado de edificios que constituyen una población, dentro de un país que está en un continente que forma parte, junto con otros continentes, del planeta Tierra, que, sumado a otros planetas, orbita alrededor de un estrella llamada Sol; con los que conforma el llamado sistema solar, que, también a su vez, forma parte de una galaxia con millones de estrellas, incluso más grandes que el sol, y que, esas galaxias, se agrupan en cúmulos de galaxias; y que, además, hay millones de cúmulos de galaxias y, que para más inri, más allá de lo observable, todo está envuelto en un espacio que las contiene, que lo contiene todo... ¡madre mía! dentro y fuera de todo está lo mismo, espacio. Es decir, más allá de más allá de más allá, al igual que dentro de dentro de dentro de dentro, finalmente, no hay nada observable, cuantificable o calificable.
Insisto, ¿ves la locura? Estar obsesionado con las cantidades, las diferencias y las expectativas de una percepción frágil e inestable, pasajera y engañosa, es un error de nefastas consecuencias para la paz de espíritu; pues, ir en pos de dentro de dentro de dentro de dentro, y de más allá de más allá de más allá, sólo acarrea la angustiosa sensación de no tener nunca bastante con lo percibido, y caer en la feroz ansia de buscar y rebuscar, para volver a buscar, y no hallar nada consistente jamás. Paúsate. Deja de perderte en las cantidades y sus computaciones... eso es locura, despropósito, confusión... crees que nombrando y calificándolo todo puede llegarse a un saber total que te salvará de tu ignorancia y desasosiego, pero, lo único que sucede es que nombrándolo y mensurándolo todo te estás perdiendo en una ilusión perceptiva de dimensiones colosales, en la que sólo ves repetidos, una y otra vez, tus juicios del pasado impregnando y mancillándolo todo. Por ésto, si con honestidad quieres ver lo real y no lo ilusorio, has de estar dispuesto a reconocer que no entiendes nada de lo percibido. que los pensamientos personales acerca de todo no tienen verdaderamente sentido y que el único responsable de tu malestar es ese querer tener la razón en que esos pensamientos sin sentido, lo tienen.
Reitero nuevamente, ¿ves la locura? No temas; es para perdonarla, para sanarla, para desvanecerla. No tiene otro propósito que facilitarte recobrar la cordura que te colma con una paz mental y una dicha plena más allá de todo humano conocimiento, que has de compartir por un tiempo en el tiempo con tu prójimo, y mediante las que retornas al Amor y la Vida eterna del espíritu junto con él, de igual a igual, de ser a ser. Lo esencial nos hace uno, sin posibilidad de opuesto, más allá de las apariencias. La locura es ilusión; por tanto, creer en ilusiones sólo refuerza la locura. Sepárate de lo separador. Únete a lo inseparable y no puedes fracasar. Sé un devoto practicante de la unicidad, un honesto yogui (yoga significa unión). Sé paciente, disciplinado y constante. Persevera. No tengas miedo que el mundo, en su locura, te parta el corazón de pura ignorancia, no sabe lo que se hace... tú, sigue practicando, aplicando, perseverando, y, de súbito, el Amor, Infinito Amor, en esencia y en verdad colmándote de salvífica unicidad.
Si ya conoces 'Un Curso de Milagros' recuerda; sí, recuerda y aplica las lecciones 51, 52, 53 y 54 del libro de ejercicios, en las que se repasan las 20 primeras lecciones del 'Curso', a saber: 1. Nada de lo que veo significa nada. 2. Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí. 3. No entiendo nada de lo que veo. 4. Estos pensamientos no significan nada. 5. Nunca estoy disgustado por la razón que creo. 6. Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí. 7. Sólo veo el pasado. 8. Mi mente está absorbida por pensamientos del pasado. 9. No veo nada tal como es ahora. 10. Mis pensamientos no significan nada. 11. Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado. 12. Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado. 13. Un mundo sin significado engendra temor. 14. Dios no creo un mundo sin significado. 15. Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado. 16. No tengo pensamientos neutros. 17. No veo cosas neutras. 18. No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver. 19. No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos. 20. Estoy decidido a ver. Pues, facilitarán una auténtica revolución en la consciencia que te conducirá del miedo y el odio, al Amor y la libertad de ser en completitud. Y, si no conoces 'Un Curso de Milagros', medita y ahonda en consciencia en lo planteado aquí. Lo esencial no es el enseñante (medio), ya sea libro, audio, vídeo, o en directo, sino la enseñanza (fin). Krishna, Jesús, Sidharta, Nisargadatta, Mary Baker Eddy, Ramana Maharsi, Lao-Tse, y tantas y tantas mentes despiertas, enseñaban con los medios a su alcance en sus épocas y situaciones respectivas, una misma Verdad Indivisa. Que tu propósito, tu intención última, sea esa misma Verdad Indivisa, y, sin duda, te traerá los medios para que la manifiestes y extiendas hasta que seas una unidad inseparable en Ella (salvación, despertar, iluminación). Reflexiona con consciencia. No busco que me creas, sino que compruebes por ti mismo, en lo interno, en lo profundo de tu mente, en lo sustancial e incomparable... cuestiona tus cuestiones, tus razones y tus creencias... cuestiónate todo... atraviesa la intensidad de aceptar que el error que supones fuera se encuentra en tu mente, y habrás encontrado la llave de la felicidad junto a la luz que iluminará tú/nuestro despertar de las ilusiones personales. ¡Sí! Nunca ha sido, ni será, una cuestión de cantidad, sino de comunión, de perfecta unicidad... la mente, la consciencia, el ser, la vida, el espíritu, es eterno, bienaventurado e indiviso... y lo eterno, bienaventurado e indiviso es Dios, y todo, en Él, extiende Su indivisibilidad... Plenitud... Sat chit ananda... Nirvana... Cielo... Tao.
Namasté. Bendiciones. Hermano/a en Dios, un abrazo de todo corazón para ti, seas quien seas y estés donde estés, porque en verdad somos 'no dos'... espacio infinito... consciencia ilimitada.
KHAAM-EL
La vida es indivisa y divina en esencia...
Vívela sin miedo... Déjate llevar por su música, por su sutileza... Y serás en plenitud.
"La comunicación sucede cuando ambas partes buscan la Verdad, no la razón."
Jorge Schubert.
Intima contigo mismo para poder conocer lo esencial, lo que te une a tu prójimo más allá de lo aparente y meramente circunstancial. No dañes por sentirte dañado, no pelees por sentirte en conflicto, calma tu ánimo en el presente, y te comunicarás desde lo auténtico y esencial, desde lo indiviso... Serás así feliz compartiendo la plenitud recién reencontrada. Ahonda. Medita. Ten siempre muy presente que el recogimiento interior no es tanto aislarse de lo exterior como no darle crédito a todos los pensamientos u opiniones que afirman y valoran como prioritario lo segmentado; ya que por efecto de la inestable percepción sensoria, la externalización de la consciencia conlleva errores y penurias. Sí, medita... Desde el efecto nunca puede juzgarse y conocer completamente la causa, es imposible; al igual que por separado las sílabas, desde su reducida configuración, aún siendo parte de un mismo mensaje jamás pueden abarcar, o pretender conocer siquiera, lo que el mensaje expresa. La palabra no es más que un medio de comunicación, no la comunicación misma. No te reduzcas a la mínima expresión o perderás tu verdadero significado. Los cuerpos son medios, no fines, al igual que los elementos que conforman tu casa no son realmente tú sino un pálido reflejo superficial de tus gustos más hondos. Exprésate de verdad, en plenitud, no balbucees incongruentes opiniones considerándolas, vana y estúpidamente, como verdades. Deja de elucubrar intentando dilucidar que tesis de las que el mundo ofrece es mejor; sencillamente, cualquier contraposición niega la veracidad de las posiciones particulares enfrentadas, todas las tesis y sus antítesis giran al unísono, como los radios de una bicicleta, sin hallar ninguna definitivo sentido, complicándolo todo al facilitar desde sus frágiles postulados la aparición de su contraria. No intentes por tanto amoldar, unir, resolver u oponer conceptos contrarios o lo único que experimentarás serán contrariedades de dolorosas consecuencias. Sólo lo que no conoce opuesto, en verdad, es la Verdad. Ahonda en la consciencia... cualquier cosa que suceda y sea considerada como ajena a uno mismo es una ilusión producto de un posicionamiento conceptual limitante. Abre tu mentalidad por entero, no te distraigas con percepciones, y recordarás, en toda su inimaginable amplitud, la comunicación real, esencial, pura y rotundamente sencilla en su unicidad, allende las apariencias, los conceptos, los cálculos, las imágenes y las palabras. Todo dolor o conflicto es trascendido y devuelto al Amor eterno mediante la auténtica comunicación.
Estate presente, atento en tu mente, bien consciente. No hagas nada en especial. La Verdad como es Verdad, y por supuesto que lo Es, es comunicación real e instantánea, esencia viva de íntima infinitud, espontánea comunión indivisa disolviendo, sin contemplaciones, la idea misma de partes separadas y en evolución (¿a qué iba a evolucionar la Verdad si ya es siempre Verdad?). Lo esencial del Mensaje de Perfección y Santidad que Ella (la Verdad) expresa es Vida Eterna en el Gozo Inefable de la Plenitud que Extiende en Sí, desde Sí, por Sí y para Sí; por eso, todos Sus Pensamientos son indivisos y completos, en Ellos mora la Unicidad Bienaventurada que los hace Ilimitados en una auténtica acción definitiva, el Amor perfecto... Dios Mismo. ¡Bendiciones! La Vida es en/del Espíritu de Dios y todos los seres por Él creados (todos los Pensamientos de la Verdad, todos sus hijos, todos sus ángeles -tú eres uno de ellos) son Su Hijo, o lo que es lo mismo son Uno eternamente en el Espíritu de Dios. Brilla en la Luz. Sé Feliz. No eres un cuerpo ni la identidad personal que imaginas ser en él; por tanto, mientras parezca que hay un cuerpo, en ese lapso espacio/temporal permite que lo Inefable e Intemporal se derrame y se comunique en ti y desde ti. Confía, confía... recordarás la Verdad, y serás libre de nuevo en el incondicional Amor de Dios, justo en el preciso instante en que sin titubeos comuniques de nuevo la plenitud del Ser.
KHAAM-EL
Medita... Silencia el ruido de lo contradictorio primero en tu mente destruyendo sin miedo la destrucción que lo egoico fabrica; después, fluye... La auténtica acción comunicativa es más como la música que como las palabras. Sé armonía interior y el flujo de plenitud será evidente incluso en medio de la más convulsa discordia. Comunica sólo lo eterno para que la ilusión de lo transitorio acabe en paz.
Adjunto a continuación de este escrito el audio de una charla/meditación en la que recalco lo importante y básico que es estar verdaderamente conscientes, presentes en el presente, porque en tiempo y forma el momento que vives es siempre tu último momento. Acéptalo en completitud y no lo alargues fabricando otros supuestos momentos futuros; este es el momento idóneo, no sufras más soñando un yo que quiere resolverse. Aquí y ahora no necesitas del ego para ser, su existencia no es necesaria para la plenitud que eres en esencia y en verdad. Así que te invito a Ser justo en este momento, a que vivas siempre en el último momento, sin pasados que lastrar ni futuros que conquistar... sí, te invito a despertar del vano sueño del ego viviendo ahora libre, en paz, feliz, lleno de amor y rebosante de esencial eternidad.
Hay un sufrimiento tremendo en el querer que a uno lo quieran de forma especial, en el pretender ser recordado o en el intentar sobresalir. Si uno se apega a lo eogico y piensa que no lo quieren, que lo han olvidado o es un fracasado, se pone tenso y cae en una tristeza enorme. Más, si uno piensa que lo quieren por ésto o lo otro, que le tienen en cuenta y están pensado en él o está consiguiendo destacar, también se pone tenso; tanto si imagina que es para mal como para bien, en el primer caso, irritándose y en el segundo poniéndose eufórico, la paz y la dicha le son elusivas. Porque es precisamente ese querer amoldar la imagen de uno para que los demás le tengan en buena estima, lo que esconde un deseo oculto de invadir la vida del otro, mediante un plañidero recuérdame o un exigente quiéreme; y si no se consigue tal como se supone, como más pronto que tarde acaba sucediendo, se busca un conflicto para ser recordado al menos como alguien enfrentado o airado, como alguien diferente del resto, en un desesperado ansia de hostil reconocimiento. Reflexiona. Contempla el razonamiento del ego sin medias tintas; se anhela en el especialismo la tensión antes que sentirse olvidado de todos, y, en esa adicción a la tensión que genera lo personal, parece perderse rápidamente la paz de espíritu por un cúmulo de pensamientos compulsivos e irreflexivos. Sí, auto-indaga con honesta disposición. Comprende y rectifica la manera de verte en función de los demás, pues los que buscan en la relación especial su satisfacción se pierden yéndose por vericuetos que no llevan a ninguna solución definitiva a su honda sensación de insuficiencia resultado de la identificación con lo egoico.
Una vez visto lo antedicho sé humilde y realmente compasivo, extiende sin miedo lo evidente. La salida a todo este doloroso embrollo no se encuentra en un futuro; es justamente aquí y ahora, al aceptar que el sistema de pensamiento del ego es siempre ignorancia, ya que un punto de vista sesgado no puede abarcar la totalidad y, como no se siente completo, sufre. Por tanto, cuando alguien piensa, desea y espera que los demás piensen de uno como ese uno quiere que piensen de él, en ese vano egoísmo, acaba siempre topándose con el sufrimiento. Y, cada cual que está aferrado a esa manera de pensar, pivota entorno a un ombliguismo absurdo de nefastas consecuencias para la armonía de la relación, al desviarla de su propósito puro y liberador. Porque, en el despropósito del ego, uno imagina saber lo que están pensando los demás desde un olvido de la propia esencia indivisa. Así que sencillamente hay que soltar las imágenes que uno proyecta sobre el mundo, surgidas de la propia imaginación limitada y limitante, e ir más allá de ella. ¡Despierta! Abandona el apego y no caigas en la tentación de fabricar un yo de especial índole. Vacíate de todo ese imaginario, ignora todo eso quedándote totalmente presente en el presente; no lo dejes para un después que nunca llega, y volverás al conocimiento. Simple. Vaciándote de lo personal, lo universal ya está ahí. Y, en lo universal, no hay sesgo que tensione nada; el fin del sufrimiento es el retorno a lo real: el Amor, la Bienaventuranza Eterna y la Plenitud. Namasté.
KHAAM-EL
Vacíate de lo vaciable y quedará lo pleno.
Destruye el apego y serás libre del sufrimiento.
Despierta y no te engañes con las ilusiones del mundo.
Comparte ahora, humilde y compasivamente, la luz del Ser.
Hay que limpiar el corazón de todo egoísmo. Guardar resentimientos es atesorar detritus. El rencor y la desconfianza emponzoñan el alma hasta convertirla en un erial, al igual que el agua estancada se pudre y se seca. No escondas un escondite donde aliviar tu dolor, incluso de tu propia vista para seguir viviendo, u olvidarás el amor en la anestesia de la evasión. No lleves la cárcel acuestas. Afronta las propias miserias con coraje y humildad, y déjalas desvanecerse ante tu mirada compasiva... Tu relación con todo es consecuencia directa de tu relación contigo mismo; por eso, dentro es fuera y viceversa. Estate atento; no te defiendas, o atacarás... y atacar siempre es, en última instancia, atacarse, porque creer en enemigos es enemistarse de antemano. Así que observa, vigilante, la procedencia de tus pensamientos, y no sostengas ninguno que signifique o mantenga el recelo, la discordia o el disimulo. Servirse de lo inservible daña primero a quien lo utiliza. Sé libre del miedo liberando a la mente del deseo de lo personal, para que los grilletes de la esclavitud de atesorar partes cambiantes, que aíslan incluso rodeado de grandes cantidades, se rompan por completo.
Los que confían, dan confianza; los libres, comparten libertad; y los que aman, comulgan en unicidad. Sé perenne ofrenda y, al darte sin medida, sin medida eres colmado. No te demores ni titubees, en este mismo momento puedes, si de verdad así lo quieres, confiar libremente en el Amor. No te quedes agarrado al dolor, abandona el resentimiento. Sal por la puerta del perdón... confía, y volverás al Amor. Deja atrás el pasado y sé libre, ya; porque darse totalmente es ser plenamente. Repartir bendiciones es atesorar paz de espíritu e inefable dicha; ya que la gratitud y la confianza en el vivir, hacen correr limpios manantiales de agua fresca y pura, que, cuánto más caudal generosamente vierten, mayor fertilidad conllevan a su vera. No escondas ese Agua de Vida que en lo profundo brota, no la escatimes, compártela, sanando todo el dolor que lo personal y su incertidumbre temporaria acarrean. Sé bálsamo para el prójimo y tú mismo te sanarás junto con él en la alegría de lo universal, en la resuelta certeza de lo eterno, en la bienaventurada entrega que nos hace plenos en la Divina Unicidad.
KHAAM-EL
Darse totalmente en favor de todos, es ser plenamente.
Y quien vive plenamente, sin miedo ni rencor, es en verdad libre.
Acompaño a estas líneas preliminares con el vídeo de una charla consciente en la que profundizo en la idea crucial que señala como sólo hay verdadera paz cuando dejamos de significar al ego y sus cortantes defensas personales.
Justo en el momento que no nos defendemos atacando lo que nos rodea con los juicios egoicos (el instante santo), toda agitación, angustia, desesperación y miedo se diluyen en una paz más allá de todo humano entendimiento. De súbito, sin la espada que el ego es, despertamos a la plenitud e infinitud del Ser, a la Divina Unicidad que es nuestra real naturaleza... fuente, caudal y desembocadura que se extiende en eterna bienaventuranza. Porque, en toda circunstancia y momento, sin la espada del ego, el sueño de dolor y muerte termina despertando a la Divina Unicidad.
No temas y ama, descubre que toda precipitación o retraso son una defensa del ego para intentar ocultarte el hermoso y sincrónico ritmo de la vida. Afronta tu miedo y éste se desvanecerá. Acompásate al flujo natural del presente, no te aceleres por nada ni tampoco pospongas por temor, no interfieras con personales tendencias y vive en el gozoso asombro de reconocer que todo se despliega con naturalidad... Ábrete a lo espontáneo no cerrándote con torpes cálculos que se revisten de brillantes estrategias; en lo más hondo de tu alma sabes que el ego no sabe, que no es más que una ilusión pretendiendo usurpar tu verdadera y eterna esencia mediante una burda, infame y temporaria apariencia de especial algoidad... Silencia, libre y voluntariamente, su disgregador y estéril discurso... Escucha a tu corazón, actúa desinteresadamente, con imparcialidad y compasión, con respeto y paciencia... No hay separación real en lo esencial... No tomes partido por los juicios, mantente presente, aquí, ahora, sin divagaciones egoístas y no le darás fuerza al miedo que tienta con la ponzoñosa idea de que logrando éxito mundano estarás a salvo ( ojo, esa es la terrible e insaciable condena de nunca es suficiente). Sé ecuánime, bondadoso y humilde; verás como todo milagrosa e inesperadamente se desarrollará con incomparable exactitud para la dicha y la paz de todos.
Conformarse con las pocas migajas que el ego y sus terrores dejan con sus vanos logros temporales es sacrificar la plenitud que eres por nada. Saca pues tus temores a la superficie y no los escondas ni disimules más, suéltalos definitivamente, vive con el corazón. Nunca te sientas necesitado y obligado a someterte a las exigencias del miedo; no le des el poder, en lo profundo de tu mente hay infinitud, consciencia pura, júbilo y paz inagotables, por tanto andas sobrado de todo aquello que de verdad precisas, sólo has de encontrar toda esa inmensa riqueza que ya hay en ti. No te distraigas buscándola afuera. El miedo dispersa, maldice y agita, el Amor incluye, bendice y sosiega. Recupera el poder del Amor y deja de manera natural se extienda en tu cotidiano vivir... nada hay que temer... eres en la Divina Unicidad, no te escindas en ilusiones egoicas... confía... todo va bien cuando se ama.
KHAAM-EL
No le des poder al miedo y vivirás feliz en la plenitud del Amor.
Querer ser especial es pretender ser diferente.
Sentirse diferente aísla...
y toda soledad engendra temor.
El miedo fabrica mundos que lo justifiquen
acumulando error tras error en una delirante espiral
de autocomplaciente miseria.
Lo supuesto sentenciando como certeza
fabrica ensueños
y lo inútil apareciendo como si fuera útil
retrasa el despertar
en una confusa niebla que se arroga claridad
imaginado aterradoras tormentas
de complicada prevención y nefasto resultado.
El conocimiento es así relegado por la arrogancia
de querer saber más que cualquier otro,
buscando lo que ya es allí donde no está... en ficciones
enmascaradas como realidades.
Lo interno, extrañamente, se percibe afuera
y siente lo eterno su entraña herida por el tiempo
al fragmentarse su experiencia en las distancias.
La inocencia se corona con espinas en la cruz del mundo
creyendo que la culpabilidad triunfa sobre el espíritu
(la cruz pretendiendo usurparle el trono a la luz)
ocultándole el Amor al Alma pura
mediante el olvido de acumular personales memorias.
Ve más allá de tus recelosos juicios...
Luchar nada tiene que ver con confiar,
ni siquiera es el auténtico valor...
Las tempestades vienen y pasan,
no las veas hasta en un vaso de agua
o supondrás que todo es un enfrentamiento.
Rugirle a la brisa sólo connota el miedo
agazapado tras una postiza valentía de león.
Separarse por temor en busca de coraje
es fantasear con imposibles como si fueran posibles...
Y lo Real y Pleno es ahora
percibido como forma y tiempo
forjadores de un esquivo destino
sacrificado, lejano y volátil...
Soledad. Desesperación. Miedo.
Deshauciada de su Hogar se cree la Consciencia
cuando se identifica con el soliviantado ego.
Más lo supuesto, separado y transitorio nunca será real
ni sus tormentas podrán atormentarte realmente.
No supongas, por tanto, y saldrás de lo ilusorio...
Dejar de suponer es despertar... aquí y ahora...
Eternidad.
Amor.
Verdad.
Divina Unicidad.
KHAAM-EL
Despierta de lo tormentoso sintiendo la calma que alberga en su interior... tras los truenos y relámpagos mas vehementes suena dulce la música de lo eterno y santo. No supongas que algún día sabrás enfrentarte mejor a las tormentas y se disiparán. Despierta ahora... mañana es nunca.
La luz de la Verdad desvanece la oscuridad de lo erróneo, banal y mentiroso. Una apariencia es un ensueño, no una realidad. Es por esto que lo esencial es despertar al reconocimiento de la vida en sí, la vida plena de la Consciencia Pura... esa vida que es auténtica vida y no parodia de ésta. La vida si es vida no sabe de deterioros o términos porque las formas no son el ser. Lo claro y evidente no es turbio, luego no necesita absorber ni reflectar luz; sencillamente, porque la vida no está contenida ni perfilada por un cuerpo separado de otros, sino que es la mismísima Transparencia Infinita que trasciende destellos y negruras... Plenitud vacía de porciones... Luz sin sombras... Unicidad Divina no sujeta a nacimientos y muertes... Sat Chit Ananda... Llámalo Ser, Dios, Nirvana, Tao, Brahman, Absoluto, o como gustes; pero, como he insistido tantas y tantas veces, y nunca se dirá lo suficiente en tiempo/forma, ten siempre presente que sólo es un nombre apuntando a lo sin nombre, ya que nombrar a lo Innombrable, Intemporal e Inabarcable desde lo formal/temporal es como la señal de en un camino para llegar a destino, pero nunca el destino. Saberse un mapa de carreteras de un país al dedillo, no es conocer nada real de ese país. Un nombre por sublime e inefable que sea siempre contiene y delimita.
Ve más allá de tus propios juicios y desaprópiate de la apropiación egoica... Iluminación es sólo todo luz, el observador, lo observado y la observación indistintos, puros e inseparables. La llama de una vela no proyecta sombra, la vela sí... La luz no separa, los objetos de percepción sí... La consciencia no segmenta, el ego sí... Iluminación es vivenciar que no hay ningún yo que haya de iluminarse... nada ni mucho que lograr u obtener... Subir el subir, bajar el bajar... Ir al regresar, a un antes de todo antes, a un después de todo después... únicamente Consciencia Una... Imposible separación entre Creador y Criatura... Comunión de Espíritu donde pensamiento y sentimiento no son uno aparte del otro, ya que un sentimiento es la manifestación de un pensamiento. El cuerpo/mente no es SER... Dentro y fuera de lo personal, lo Universal; ergo lo personal es ilusorio. Aquí y ahora, eternamente, Amor, Verdad, Plenitud, Paz, Bienaventuranza, Infinitud..., y recuerda que las palabras por hermosas y divinas que suenen sólo son señales hacia una dirección de consciencia presente que nos posibilita el encuentro interior con la infinitud del SER... En lo íntimo, lo infinito... En lo infinito, lo indiviso... En lo indiviso, lo amoroso... En lo amoroso, comunión... en la comunión, lo íntimo... Iluminación...
KHAAM-EL
Ahonda en el instante sin juzgarlo ni definirlo...
Elévate por encima de tus más elevados pensamientos
y no descenderás al ruido de tus pensamientos egoicos.
Adjunto tras este escrito el audio de una charla sobre la genuina y todoabarcadora bondad que nada tiene que ver con la pseudobondad del ego, pues cuando uno está influido por el separativo razonar egoico la consciencia se nubla con conceptos y juicios sin significado que presuponen absurdos resentimientos que, sin piedad, acaban convirtiéndose en feroces demonios de la mente; y, una vez reconocido ésto, hay que estar muy vigilante para no caer en las redes del más insidioso de todos: ése que se disfraza de bondad pero que, con calculado disimulo, busca personal provecho. ¡Ojo con la idea de separación que dice voy a unir! Seguirá disgregando. El Amor, la auténtica y eterna Bondad, es inseparable unicidad de espíritu. Y, desde ahí sí se despierta del falso despertar, de esa diabólica estratagema que sólo quería seguir soñando falsos despertares.
No te aferres desesperadamente a las cosas ni a los demás; comparte en libertad tu vida construyendo consciente fraternidad, siempre aquí y ahora, siempre dándole la bienvenida al prójimo que se acerca y despídiéndole con gratitud cuando decida alejarse. Ve a lo nucleico, a lo que nos hermana y santifica, a lo que comparte y edifica. Despréndete de lo superfluo, de lo pasajero, de lo circunstancial, de lo insignificante y banal... abandona todo aquello que no sea esencial, permanente y significativo. Quédate desnudo ante el Amor, y esta será -en verdad- tu vestidura, tu ser, tu realidad indescriptiblemente bendita. Ten fe. Únete agradecido a la sencillez de la alegría. Si no te quedas aferrado a lo mundano, lo inefable aparecerá ante ti tan claro como un día sin nubes al sol de mediodía... tú y el otro, tú y lo otro, tú y el mundo, tú y lo que parecía aparte, tú y tu prójimo, cohesionados en una sola luz, en una sola música, en un elevarse juntos en un mismo latido, en una fraternidad esplendente que se extiende en perfecta unicidad... la vida una... infinita, inseparable, intemporal, inespacial, indistinta, inconmensurable, inexplicable, intensa y rotundamente cierta. ¡Aleluya! La Verdad, sin lugar a dudas, es libertad, y plenitud, y júbilo, y bienaventuranza, y hermandad, y perfección... que se despliega dándose sin límite ni medida a todo lo viviente, al alma de todo lo percibido, devolviéndolo a la santidad del espíritu indiviso con lo Divino.
No valores ni retengas ninguna idea personal por seductora que aparezca. No te guardes nada sólo para ti y dejarás de sentirte solo y carente en medio de la multitud. Confía. Desaprópiate de la idea pequeña y separada que tienes de ti y de los demás... Atiende a lo que no escucha los dictados del deseo personal ni tampoco al miedo que le acompaña... no receles más de todos y de todo, y sé sin condiciones... el Amor es la salvación que nos desapega del ego y su esquiva y mezquina manera de vivir, exactamente aquí, exactamente ahora, siempre. Quédate calmo, seguro y sereno en tu interior, y, sin titubeo, comparte esa paz interior con todos los que la vida te traiga, o te lleve. Nada hay que temer, pues compartir de corazón multiplica lo compartido por la Ley del Amor, porque lo más importante no es tanto la cosa o situación compartida como el 'desde donde' es compartida. No buscar beneficio o relumbre personal allana el camino hacia la comunión de espíritu, posibilitando la abundancia de la extensión de la Voluntad de Dios que colma a todos por igual sin distinciones ni preferencias. En el Amor todos viven rebosantes de gozo y en completa paz, luego no hay cabida a la búsqueda de ganancias especiales que generen pérdidas para otros. Y donde no hay codicia ni engreimiento, hay felicidad por entero compartida, o, lo que es lo mismo, felicidad real... Amor Infinito.
KHAAM-EL
Comparte ahora con el ahora en su totalidad la paz de tu Alma.
Vive con el corazón enamorado de vivir y no conocerás la muerte al reconocer el espíritu que nunca ha estado constreñido por la forma ni el tiempo.
Comparte felicidad y no sufras más... Comparte confianza y no receles más... Comparte amor y no más miedo.
Date por entero, sin guardarte nada en especial
y te sabrás unido con todos, en esencia y en verdad, en el Corazón de Dios...
Lo que simula nunca será lo simulado y lo transitorio no es más que una terrorífica sombra pretensora de poder sustituir a la eternidad; más, la eternidad en su plenitud sigue inafectada. Todo lo percibido desde un yo ajeno es ilusorio, pero mientras se perciba el mundo como algo separado de nosotros, por la identificación con los pensamientos del ego, nos asaltarán dudas y temores. Más nada hay que temer realmente, confía en el presente y no te proyectes en el tiempo... Sé presencia consciente y cuando te asalten las dudas y los temores, sácalos sin tapujos afuera, reflexiona, medítalos y date cuenta que son únicamente fantasmas por ti creados, meras siluetas sin sustancia, tan sólo les da valor tu mente; compréndelos, reconoce su absurda limitación, y déjalos ir... Simplemente permite que aparezcan, no te agarres ni pelees con ninguno de esos pensamientos, se disolverán por sí mismos. Y, en el silencio que los abarca e ilumina, escucharás y contemplarás lo esencial, lo sin palabras y sin límites: la paz de Espíritu... Y en la luz pura del bendito sosiego interior de la 'Consciencia Una', que infaliblemente te guía allende las apariencias del tiempo y sus formas, resplandecerás autoluminoso en la intemporal plenitud de la Divina Unicidad.
Reflexiona. Medita. Conoce y no te conformes con meras imaginaciones. Ve hasta el centro de ti mismo con honesta disposición. Escucha el rumor de las olas, el flujo y reflujo de tu más desinteresado latido, eres un océano inmenso... atiende al interior, a lo profundo, a tu Alma (que no intelecto)... ella está cantando una dulce y hermosa melodía cuyo mensaje has de expresar... Extiéndete muy lejos, muy alto y también muy profundo, abarcando todos los aspectos de tu vida, contemplando luces y sombras, éxitos y fracasos, esfuerzos y descansos, deseos y miedos, calmas y furias... Trasciéndelo todo en paz y luego viértete confiado y feliz hacia adentro, reencontrarás lo que nunca pudiste realmente perder: lo sagrado e infinito. Ahora, sencillamente, sé consciente de ser Consciencia Pura, emitiendo un inefable e inacabable Om, que borra, sin contemporización alguna, dudas y temores. ¡Maravilloso y sorprendente! ¡Liberador y jubiloso! El ego fue sólo una ilusión sin significado, un fantasma imposible definitivamente exorcizado.
KHAAM-EL
Atiende en el silencio de la mente a la dulce melodía que suena en tu Corazón... Disipara todos tus temores y dudas, todas las contradicciones... Infinitud... Paz, Amor, Verdad, Felicidad... Divina Unicidad,
Bajo este escrito adjunto el audio de una charla en la que profundizo en despejar los obstáculos que las creencias forjadoras del ego han fabricado, para poder despertar así, aquí y ahora, en la Luz del Verdadero Ser que nada ha sabido, sabe o sabrá jamás de egos.
Se suele tener miedo a la vida porque al identificarse uno con el cuerpo se siente amenazante el paso del tiempo y vemos como todo lo que ha surgido crece, llega a un cenit y mengua hasta desaparecer. Esa es la vida del falso ser, un yo personal que busca especializarse para encontrar seguridad pero que lo único que encuentra es hastío y desesperación, miedo y frustración. Hay que ir más allá de esa reducida y reductora manera de pensar y vivir, para encontrar lo que jamás ha podido perderse realmente, el Verdadero Ser, la Verdadera Vida, que es eterna plenitud de Consciencia Indivisa, Amor, Paz y Bendición.
Mirar afuera es fabricar lejanías y olvidar lo cercano e inmediato. El horizonte es distinto para cada observador porque depende de su propia ubicación formal/temporal y de su exclusiva perspectiva de particular memoria. En última instancia, es indiferente que sea un horizonte visual, de expectativas, emotivo o intelectual; el horizonte es un futuro perceptivo que se alonga según se avanza hacia él desde otro pasado perceptivo (que fue a su vez futuro) mediante un esquivo presente hipotecado al tiempo que terminará por convertir finalmente todo supuesto futuro en pasado. No vivas pendiente de los horizontes o, por no verlo, te tropezarás con lo inmediato, suponiéndolo un estorbo a tus sueños cuando es tu mejor oportunidad para despertar de ellos. La luz se ve aquí y ahora, provenga de donde provenga. Vivir de deseos es morir de frustración, porque la existencia que imaginas es inexistencia presente. Aquí es lo que hay; gestiónalo en paz, haciendo lo que debes para que la paz de espíritu permanezca contigo como un regalo a compartir con el prójimo... experimentarás como la luz brilla en tu interior... en su interior... en el interior de todos... en el interior de todo... afuera es ilusorio... no hay límites para la eterna Luz del Amor.
Querer asir un límite es limitarse al significar lo sin significado como importante. No quieras demostrar lo que supones conocer o serás una suposición de ti mismo. Creer ser quien no se es, en verdad, conlleva ignorancia de juicio, quebradero de cabeza éste, que atesora recuerdos malinterpretados tomados por certidumbres. Medita. El pasado es una barrera imaginaria de remembranzas descifradas parcialmente que, con ímpetu desbordado, se proyectan en un devenir: por eso, olvídate de todos los horizontes que percibes en tu historia personal y mantente en el recuerdo del ahora, para que las memorias que atesoras sean una herramienta que te ayuda a relativizar -mientras las sueltas- tu perspectiva particular, y no sean más un pesado fardo de resentimiento e infelicidad. Perdona. Aligera tu carga. No te limites con externos sueños que se escapan como densos nubarrones que lloran su volatilidad. Vive ahora sin horizontes, confiado, valiente, esperanzado en que el ahora es la puerta a la eternidad.
Es lo que es... ahonda en ello, no lo pases de soslayo como antaño. Reflexiona. Lo íntimo es inexplorado por distracción hacia lo externo. Olvidar el desde donde sume a la consciencia en un ensueño absurdo. Que tu propósito sea la Verdad ante todo y, el desde donde, será uno con Ella. Tú ya eres, no quieras llegar a ser o penarás. Deslumbrarse con lo exterior ciega, contemplar desde lo esencial e íntimo es pura visión sin sombras. No te rezongues con justificaciones y avanza en lo consciente. Sé acción y no sólo conceptos e ilusiones. Vive con alma y corazón enamorados del Amor Mismo. No busques provecho personal. Comparte desde lo profundo e intemporal. En lo interior no hay limites. Eres en la Verdad, y la Verdad es Divina Unicidad, y Divina Unicidad es Amor, y el Amor es Eterno, y lo Eterno es Vida, y la Vida es Plenitud, y la Plenitud es tu Naturaleza Esencial con todo y con todos en el Espíritu; jamás eres, ni somos realmente, en el doloroso e impermanente límite fabricador de horizontes, nunca en lo personal y corpóreo. El tiempo y las formas son límites que no te rozan siquiera en la ilimitada espaciosidad interior. Medita... Ahonda... Despierta.
KHAAM-EL
Mirar sin cuestionar quien es el que mira es ilusión... No te concentres en lo externo o soñaras sufrimientos que tomas por reales. toda percepción exterior es limitada y pasajera. Ahonda...