viernes, 16 de enero de 2026

HONRA A MI PADRE POR UNA VIDA DE FE QUE ME TRANSMITIÓ DESDE PEQUEÑO

    A la gloria de DIOS VIVO ha entrado mi padre el pasado día trece de enero de 2026, tras unos días enfermo a sus 93 años. Un ángel ha regresado a su Hogar Celestial después de una vida bien vivida. Él, Luis Francisco de las Peñas Bernial, ha sido una roca de la fe viva, sobre la que se erigía un vivir honesto, recto, directo, libre de cualquier vergüenza o temor a declarar su fe en Cristo, y mantenerla contra viento y marea sin complejos.
    La Sagrada Palabra del DIOS VIVO (en su 4º mandamiento) nos indica: "honrarás a tu padre y a tu madre."
    Aprovecho tu vuelo al Cielo para volver a darte las gracias papá por todo lo vivido contigo. Por tu educación en valores y profundo sentido de lo verdaderamente justo y amoroso manteniendo en toda circunstancia un temple que evitaba cayeras en engaños de halagos hipócritas o te dispersaras con seductoras mundanidades. Temple que, a su vez, te mantenía en el rumbo vital correcto aun ante posibles desplantes o incomprensiones por ser quien eres, eludiendo caer en aparentar ser quien los demás quisieran que fueras. Sí, gracias papá (ya te lo dije en vida dándoles juntos miguitas de pan a palomas y gorrioncillos bajo el enorme ficus de la plaza de la Victoria. Te pedí perdón por mi orgullo juvenil en el que yo creía saber más que tú de todo, siendo justo al revés, y nos sonreímos en paz, sin muchas palabras seguimos observando como comían los pajarillos). Y ahora quiero hacerlo público, cantarlo a los cuatro vientos: ¡siempre, hasta el último día, enamorado tu mujer la mamá), padre dedicado con tus hijos, honrado en tu trabajo, firme en tus convicciones del alma, nada derrochador mas tampoco tacaño, pero, con el verdaderamente necesitado: generoso!
    Por todo esto sé con claridad que sin tu educación y guía de los primeros años, que evitaron me descarriara del todo en mi adolescencia y primera juventud, mi vida no estaría ahora orientada en librar la "buena batalla" que nombra san Pablo de servir a DIOS VIVO y no a las vanidades del mundo. Batalla sagrada de la que tú ya has salido, parafraseando otra vez a san Pablo, "victorioso". Porque, tengo la certeza en el Corazón, como señala el libro de Apocalipsis 19:8, que a ti mi padre en la tierra: "se te ha concedido vestirte de lino fino, limpio y refulgente.» Y es que el lino fino simboliza las acciones justas de los santos." Y tú, papá, lo reconozco sumamente agradecido, has sido ejemplarmente justo.

-Un servidor del DIOS VIVO-


No hay comentarios:

Publicar un comentario