Admirar lo limitado, limita.
Favorecer lo fraccionado, aísla.
De barro y tiempo se reviste lo Eterno
perfilando decadentes impermanencias;
sugerentes, pero sin vital substancia.
Quien al ego ensalza, con él se condiciona y extravía
persiguiendo horizontes que se elongan
como esquivos espejismos según avanza.
Siempre...
Codiciar lo perecedero, mata.
¡Breve hálito carnal la Esencia absorbe!
Piel en constante metamorfosis
cubriendo sueños, conjeturas y orgullos
finalmente, por exclusivos, insostenibles.
Huesos y músculos que se desgastan
impulsando evanescencias creídas sólidas.
Sudores acumulados hasta el agotamiento
por un logro que nunca del todo satisface.
Sólo...
Amar lo íntegro y perenne, revive.
-Un servidor de DIOS VIVO-

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