viernes, 31 de julio de 2026

NOS SANA, SALVA Y RESUCITA, ÚNICAMENTE, DIOS VIVO


Un grito.
Un ruego.
Un signo.
Un fuego.

Desgarrado, el llanto rinde su orgullo
y un haz de luz cercena las tinieblas
regalándole al alma la esperanza.

Un salmo.
Un gracias.
Un claro.

Nunca más el incordio del reproche.
Nunca más el menosprecio al prójimo.
Nunca más el sombrío y mortal trato...

Y un río
de gracia a
DIOS VIVO,
afluye.

-Un servidor de DIOS VIVO-


No hay comentarios:

Publicar un comentario