Observa lo que te rodea y lo que piensas con mirada limpia, inocente, sin el lastre de los resentimientos pasados, o el fuego de las pasiones proyectadas. Aunque tu pasado, desde que tienes memoria, sea un calvario y las circunstancias te sacudan como un furioso vendaval en el que el futuro parece un abismo, descubre la dicha y la plenitud que moran en el interior puro, amoroso e infinito de tu ser, ahora; ahondando en lo profundo de tu ama, en lo más recóndito de tu mente, hasta aceptarlo todo, hasta aceptarlos a todos (incluido tú mismo) aunque no sepan lo que hacen por sus sueños egoístas de delirante relación.
Estar presente en el presente, sea cual sea su esquiva apariencia, para contemplarlo en su intemporal esencia, y despertar de lo ilusorio y penoso... Y no justificar más el sufrimiento, y perdonar al mundo, y a uno mismo, de cualquier injusticia o despropósito completamente, de corazón... de súbito, quietud, paz, serenidad, silencio... la calma en el ojo de huracán... gloria bendita... un milagro ha sanado tu dolor, revertiendo tu desgracia en bendición, aclarando cualquier confusión, calmando tu agitado ánimo con una inconfundible paz de espíritu, alegrando tus pesares hasta desvanecerlos todos por completo, resucitándote de tu apego a la oscura muerte mediante la inmersión en luz de la vida eterna, derrotando a tu miedo para depositarte valientemente en el Amor... al fin, sin incertedumbres ni desconfianzas, sabrás que todo está bien, que nada estuvo mal salvo en apariencias... harás las paces con la vida, incondicionalmente, y saltarás de alegría cantando y bailando en medio de la tormenta... ahora estás en el mundo sin ser del mundo... pasando por el tiempo sin ser del tiempo... transitando por lugares sin ser de ningún lugar... compartiendo lo esencial, desechando lo pasajero, intrascendente y fútil... permaneciendo feliz con toda el alma y compartiéndola con corazón generoso, aún dentro de la debacle más espantosa.
El perdón trae una nueva y feliz vida, verdadera, ilimitada, en comunión, trascendente e inmanente a toda forma, eterna, auténticamente espiritual, bienaventurada y colmada hasta rebosar por la paz de Dios. Vivir no es tanto evitar tormentas como aprender a danzar en ellas. Por tanto no aplaces lo inevitable y elige dejar de culpar, para poder perdonar de verdad, sin peros ni justificaciones que valgan. Bailarás libre y feliz en la tormenta, riéndote de tus temores, ignorando tus deseos egoístas, y lleno de Dios sabrás que todo está bien ya, aquí, siempre... que el ahora desposeído de lo posesivo es magnífico, sublime, gozoso, inefable, sat chit ananda, un namasté inacabable, ¡una auténtica pasada!
KHAAM-EL
Todo está bien cuando no quedan resentimientos... sólo hay Amor y Alegría infinita... ¡una pasada!
Cuántas veces funestamente la mente combate
contra absurdos fantasmas sólo por ella creados...
Y cuántas otras veces ingrato cáliz tomamos
tan sólo por el fatuo juicio de aquel que no sabe
que la consciencia ya conoce su fondo preclaro,
ese hondo latido que de la plenitud es llave.
Paz consciente es Amor... Ser en perpetuo destello...
un amable instante eterno que feliz se extiende.
Ni el pasado ni el futuro existen... son ensueño...
un seductor sueño que tienta dulce a la mente
para trocarse después en cólera y lamento.
El miedo es ambiguo y no le habla al alma de frente.
¡Ojo! ¡El disimulo es un brillo oscuro y grotesco!
Es la ira de antaño fingiéndose diferente
al traer modas que se disfrazan como algo nuevo.
Tened siempre presente consciencia del presente...
sentid en todo momento el flujo del momento...
ese poderoso, limpio y cálido torrente
lleno de calma y de gozo, que sacia al sediento
con Agua de Vida... de Vida plena y perenne.
KHAAM-EL
Entra pausada y suavemente en el flujo presente para que el tiempo se funda en la eternidad...
Libre del pasado, sin necesidad de futuros, aquí, ya eres siempre ahora la Infinitud del Ser.
Acompaño a este escrito con el audio de una charla en la que profundizo en la naturaleza esencial de la práctica del Yoga.
¿Qué es un yogui? ¿Qué es practicar unión?
Es vivir en consciencia, siendo totalmente consciente de la Consciencia Misma. Y vivir significa manifestar, expresar... por lo que la verdadera practica del Yoga, o de la Unión, es manifestar la Consciencia Una con constancia y disciplinada atención, no distrayéndose con las ilusiones de lo transitorio.
La no dualidad de lo real es la realización del yogui. Su único objetivo es su sincero compromiso con la Verdad, al ser consciente de que debatir entre supuestas verdades relativas es una ilusión, maya, una gran mentira con apariencia de realidad, o, lo que es lo mismo, una distracción que aleja de lo esencial.
El auténtico yogui está dispuesto a abandonar todo el significado que le daba a la propia y personal vida. No intenta copiar ni memorizar nada, no quiere erudición... busca con ahínco la experiencia inmediata, irrefutable, vivencial. La busca en lo interno, en la mente, en el presente, en lo que es más allá de las apariencias; hasta que, ese encuentro interior con la infinitud del Ser, se consuma. No busca seguir a nadie en particular, ni tampoco pretende que le sigan; simplemente es un servidor de la verdad, un manifestador de ella, que la comparte con todo aquel que libremente la quiera... tiempo y espacio son percepciones transitorias de una idea insustancial (el ego)... en esencia nada separado existe y lo que Es, es sin duda indivisible... Consciencia Plena... Sat-Chit-Ananda.
Se tiene miedo a la vida, un profundo miedo a vivir, cuando se considera que no se es capaz. Mira ahora, aquí, sin tapujos ni excusas, ese pensamiento en tu mente, observa ese yo (ego) que fabrica temor, depresión, pensamientos negativos e ilusiones, soñando con seguridades a su medida; y como alterna esa supuesta incapacidad con otros momentos en los que piensa que podrá con todo, fabricando euforia, subidón, pensamientos positivos, ilusiones, como contrapeso a la angustia vital que experimenta. Es agotador, irritante e insatisfactorio. Si tu vida es un carrusel de vaivenes emocionales, sal de semejante paradoja existencial dándote cuenta de que esos arreones, esos empujones que parecían iban a ser los mejores momentos de tu vida, eran justo los momentos más desesperados; momentos en los que te notabas tan insuficiente, con tanto miedo a la vida, que tenías que imaginarte poseedor de unos puntos fuertes a los que agarrarte con frenesí e ímpetu inusitado, intentando conseguir lo que anhela y exige un ciego corazón acongojado. Medita. Recapacita. Esos supuestos puntos fuertes (ciertamente los más débiles) que consideras tu tabla de salvación, con los que te defines y defiendes, y mediante los que te crees útil y valido, no son más que desasosegadas e imperiosas peticiones de amor.
No te protejas. Permite que tu corazón roto no se defienda más, o seguirás sufriendo incluso cuando imaginas que no. Contempla la depresión y la euforia en tu mente. Sé consciente de su simbiosis, de su inseparable vínculo relacional. Reconoce que el yo por ellas configurado es un títere a merced de la impermanencia de las cosas. Acepta ese miedo, esa incapacidad, ese ego inútil e idiota que piensa obtener lo mejor y sólo consigue sentirse peor. Dile: -Me siento tú, lo siento, lo siento en las entrañas. Y si lo siento es porque me pienso tú, ya que un sentimiento es un pensamiento en acción, luego si me siento herido, frágil e incapaz, como un/a niño/a herido/a es porque esos pensamientos me los he tomado en serio y busco sus contrarios (supuestos pensamientos positivos) para intentar compensarlo. Acepto, consecuentemente, este bucle de pensamiento, este insensato razonamiento egoico, como una elección equivocada en mi mente, porque por los frutos eres conocido. Y, aquí, ahora, libre y voluntariamente, declaro que estás en el error, y acepto que identificarme contigo (ego) es equivocarse, por lo que asumo que ese pensar de forma equivocada trae sentimientos equivocados (resentimientos) que realizan acciones que empeoran todavía más aun, si cabe, el error. Nadie es, por tanto, responsable de mis sufrimientos y errores. Únicamente son fruto de mi propia elección y. por eso, libero a la totalidad de mis relaciones de todos mis pensamientos personales, llenos de juicios injustos producto de la creencia en mi oculta incapacidad e invalidez. Te saco ahora, ego, a la luz, sin miedo, vergüenza o culpa, para que semejante manera errónea de pensar pueda ser desvanecida para siempre.
Una vez desenmascarado y desactivado este juego tramposo y torticero del ego -de ese yo que duda de ser capaz pero que presume de poder llegar a serlo-, el camino interior que conduce al despertar de la consciencia se aclara y allana, volviéndose mucho más simple y sencillo, feliz y despreocupado. La honestidad del recto pensar obra milagros por la confianza plena en lo esencial, puro, santo y eterno... al depositar toda la consciencia de ser consciente en el espíritu y no en un intelecto asociado a un cuerpo que no es más que la mera prolongación de la creencia en lo incapaz e insuficiente. ¡Bendiciones! Desde la luz clara del espíritu presente y libre de las ataduras de lo personal, amarás y vivirás verdaderamente... ya no padecerás más ni te sentirás morir de puro miedo.
Sólo Dios basta, pues en Él todo es Plenitud. Su perfecto Amor es 'no dos'. El ego no existe, el espíritu es vida eterna y bienaventurada. Eso es sobresalientemente suficiente. Amén.
KHAAM-EL
No le sigas el juego a lo ilusorio (el ego y su mundo personal).
La paz mental es suficiente para calmar todo desasosiego.
Medita. Ahonda. Indaga.
Sumérgete en la luz interior que trae lo infinito...
Nada existe más ingrato e injusto que la justificación de los límites percibidos como producto de una imposición ajena a nuestros propios pensamientos. La criatura nunca puede ser más que el Creador y pensar que lo material, en su limitación, se ha creado a sí mismo, y que un yo separado (ego) tiene que vérselas frente a otros que compiten por un común y reducido espacio vital a repartir, no es más que un sueño arrogante del espíritu que lo significa. Medita u ora. ¡Espabila! No te duermas en el deleite de las formas o padecerás terribles pesadillas. Despierta de la desdeñosa indolencia del ego. Meditar verdaderamente es acallar la mente para escuchar Lo Silencioso (Lo Absoluto) y orar de corazón es ponerse a disposición de Lo Silencioso para oír Su Voz. Lo pasivo y lo activo en esencia no son opuestos ni se enfrentan entre sí. Lo Absoluto es más allá de todo nombre o conjetura, Dios y Nirvana son sólo dos maneras diferentes, entre muchas, de nombrar El Mismo Innombrable (Lo Silencioso). Ahonda en consciencia. La oración o meditación, las verdaderas y sinceras, son un humilde acto de gratitud, porque al Absoluto (a Dios, Nirvana, Lo Silencioso, etc.) sólo se le puede agradecer y alabar por habernos salvado desde la eternidad de la Consciencia Una de las egoístas ideas que albergamos de nosotros mismos como cuerpos nacidos para morir en el tiempo, al garantizarnos Él, desde ese Silencio pleno de comunicación incesante, nuestra vida eterna en el espíritu, merced a Su Amor Infinito. Nada puede fallar si le atiendes con confiada esperanza, ya que en medio de los aparentes problemas, Él es la solución que los resuelve por completo en todo lugar, tiempo y circunstancia. Desde ahí, desde esa actitud de agradecimiento hondo, ponte a Su disposición... en meditación honda y abierta... o mediante una oración de pocas palabras -incluso sin ellas- de receptiva atención a Su Voluntad, de completa entrega y servicio... y la felicidad, acompañada de una paz mental más allá de todo entendimiento, colmará tu alma con bendiciones inacabables de certera fortaleza para desempeñar cualquier labor que sea menester realizar.
Nunca se dirá lo suficiente con que prontitud se debe abandonar el miedo y el apego al ego, ya que todo le irá bien a quien se acoge por entero a Lo Absoluto (Nirvana, Lo Silencioso, Dios, etc.) y acepta, agradeciendo de antemano, Su magnificente y misericordiosa gracia. Nada hay que no provenga del espíritu; por tanto, la solución no está en las cosas del mundo ni en sus políticas o teorías, ni tan siquiera en sus supuestas evoluciones, sino en la desidolatrización de sus transitorias manifestaciones. Somos espíritu y no la carne. No escuches el discurso seductor de la materia que quiere aprisionarte tras ella prometiéndote triunfos que acaban siempre en polvo y olvido. No vendas tu alma a lo separativo o te sentirás roto por dentro y fracasarás en tu atribulado empeño por ser feliz. La mentira quiere venderse a sí misma como un futuro mejor ocultando las tormentas que conlleva. Vive consciente del presente, libre y en paz, día a día, sin fantasías ni terrores personales. No seas desagradecido o perpetuarás infiernos, porque es sólo en la gratitud sincera donde Lo Absoluto (Dios, Nirvana, Lo Silencioso, etc.) aparece. Deja, pues, el pasado en el pasado y no habrá ningún mañana que pueda atormentarte. Simplifica. Sé sencillo. Hay una manera de vivir que no busca beneficio ni trueque sino que comparte y ama, que se alegra del bien del prójimo, y lo alienta a la libertad y la dicha de la vida en el espíritu; sí, con esa agradecida actitud vital, que ilumina el presente llenándolo del perfecto Amor de Dios, la plenitud de Lo Silencioso es vivenciada de nuevo en comunión. Ora, medita, confía, comparte y bendice en paz ahora, aquí, feliz de saber que todos somos uno en Su Amor. Despreocúpate y haz lo que debes desde la simplicidad de una total ausencia de expectativas personales, desde la bienaventurada serenidad Nirvánica que todo lo alienta en esencia. Todo encaja si no se pretende encajarlo de manera particular. Fluye... no hay, ni puede haber, impedimento alguno para la Voluntad Divina; consecuentemente alinearse con ella, de manera natural y sencilla, sin grandes esfuerzos ni necesidad de fórmulas mágicas, traerá milagros a la vida que, inevitablemente, nos dirigen a la consciente consciencia de unicidad con Lo Absoluto.
KHAAM-EL
Cambia la dirección de tu atención... no te quejes ni pelees. Lo esencial es el espíritu, la materia es efímera ilusión. Agradece que despertar de un sueño libera de todo lo supuestamente acaecido en él. Es una revolución de la consciencia -no de la materia-, lo que nos retorna al Corazón de Dios... a la Plenitud de Lo Absoluto.
Acompaño al final de esta introducción un vídeo de una charla en la que ahondo e insisto en señalar que la salida a todo sufrimiento y dolor se encuentra en la no justificación de las paradojas de los pensamientos contradictorios, mediante la aceptación total de lo esencial, claro y eterno frente a la inestabilidad y mutabilidad de lo corpóreo, circunstancial y temporal.
Todo asoma amigable cuando se está aquí, ahora, despreocupado y en paz, siendo puro presente... luz clara del espíritu nunca circunscrito a un cuerpo o intelecto... consciencia ilimitada... esencia... ser... vida. Más cuando uno se identifica con lo egoico, con lo comparativo y enjuiciador, cae en múltiples paradojas, absurdos y contradicciones, que ocasionan dolorosa tensión, sufrimiento, malestar y miedo, proyectándose hacia un porvenir incierto con un frenético desasosiego vital. Por ésto, es fundamental concienciarse de los pensamientos sin significado y no involucrarse con la historia que relatan. No hay otra salida que detener el reconcome de los pensamientos (resentimiento), porque cuando estás relajado la felicidad te acompaña... Y cuando estás feliz el miedo es imposible... Y donde no hay miedo hay Amor... Y el Amor es claridad, certeza, plenitud.
Reconocer que el ego no sabe de Amor y, por lo tanto, carece de auténtica certeza en su tenebrosa separatividad, facilita en gran medida darse cuenta de su inexistencia real, ya que el ego únicamente aparenta ser real mediante la repetición de conceptos personales y desconfiados que, finalmente, sólo perpetúan el dolor en su pérfido bucle de pensamiento.
Medita y confiarás en el instante presente... y, entonces, en la paz profunda de la dicha plena de Ser, bendiciones, despertarás de la dolorosa ilusión que sostenía que lo paradójico pude conducir a una situación diferente a la que reitera. Ábrete, sin temor, a lo no personal, a lo no temporal, a lo no limitado... a la consciencia presente y lúcida que deshace todo bucle de pensamiento en la bienaventurada ilimitud del ahora no conceptual ni sensorial.
KHAAM-EL
Repetir las viejas ideas de dolor de siempre no puede sino traer más que una repetición de ese mismo dolor de aparentes formas distintas.
Ve más allá de los pensamientos, más allá del ego... hay un no haber pleno y eterno...
Cuando hay claridad no hay cabida para la oscuridad, ni resquicio alguno para alimentar temores e incertidumbres de odiosa y particular confrontación.
Si no hay deseo personal no puede haber miedo a no conseguir lo anhelado. Y donde no hay miedo no hay ataque, pudiéndose ver así con absoluta claridad a todas las partes de una relación como una unidad. Porque es el deseo personal una defensa inútil que no ceja de arremeter contra el Amor. No es más que una fragmentada distorsión de la realidad arrogándose la razón. Anteponer el foco de la atención sobre un aspecto en detrimento de otro es una distracción de lo esencial que tiene resultados terribles para la paz de mental, ya que, al destacar unas partes y ocultar otras, comete un despropósito tremendo que ciega el conocimiento de ser mostrando mezquinamente la división como algo benéfico. Medita. No hay un sólo cacho que pueda atesorar todos los cachos. Perseguir lo imposible únicamente obtiene fracaso tras fracaso mientras se sigue soñando con un culminación que nunca se logra totalmente.
Despierta. Cuando hay claridad se busca la comunión para hallar la Verdad, y no la adquisición de cantidades (datos, teorías, seguidores de una determinada creencia afín, cosas, riquezas, influencia...) que refuercen la creencia en lo cismático como solución a un error. Aquí, sólo aquí, todo aquí... en lo sin opuesto, puede hallar descanso el alma fatigada y sufriente. Mirar más allá de las ilusiones no significándolas ilumina el alma con la luz plena del espíritu... no es la carne ni el ego donde se ha de fijar el empeño sino en lo eterno y sutil, en lo inefable, puro e inmaterial, en lo incalificable e incomparable por su naturaleza sagrada. Aquí, sí, aquí, siempre aquí... en la indivisibilidad de toda esencia, lo intemporal se hace evidente.
Cuando hay claridad no se confunden los medios con el fin, y todo aquello que parecían pequeños fines en sí mismos, contradictorios muchos de ellos entre sí, dejan de distraer para centrar la atención en la universalidad de la experiencia viva en un presente libre de condicionantes particulares; porque se ha de comprender, cuanto antes mejor, que lo limitado se justifica y resguarda limitando ad infinitum. Más, y he ahí lo absurdo e inútil de este sistema de pensamiento, lo limitado odia su propia limitación, e intenta librarse del miedo que siente desde ese mismo miedo que acata, agrandándolo más y más según pelea contra esos supuestos límites que no cesa de esbozar. En definitiva, el odio y el miedo son dos caras de una misma moneda, que parecen distintos vistos desde diferentes perspectivas pero que son inseparables en su manifestación efectiva.
Cuando hay claridad se sabe que el Amor infinito es lo que disuelve cualquier error perceptivo surgido del deseo/temor/odio finito... y se reconoce, sin paliativo alguno, que es la Verdad y la Vida lo que despierta de las ilusión de la muerte... y se agradece, con alegría inmensa, que es Dios quien hizo que el ego (lo divisor) no fuera jamás posible. Eres... Soy... Todos Somos, en Él, de Su Misma Naturaleza. Lo que no es Perfecta Unicidad es apariencia e irrealidad. Fija la atención en la atención, la consciencia en ser consciente de ser consciencia, y la distracción de lo mundano comenzará a debilitarse hasta que lo obvio, lo que por siempre Es, resplandezca de nuevo en Plenitud.
KHAAM-EL
Aquiétate en tu agitación, acepta aquí y ahora lo que sucede...
Mira más allá de lo mirable y verás como nunca antes...
una inesperada plenitud aclarará desde lo profundo lo infinito.
Acompaño tras estos párrafos una charla (4ª charla semana del perdón) en la que comparto acerca de la Alegría indescriptible de la consumación del fin del apego a lo egoico, o. lo que es lo mismo, la consumación del perdón.
Si quieres que el perdón se consume en ti y plenifique tu vida, has de primeramente quedarte completamente confiado y sereno en el presente, estableciéndote en el desapego de los desapegos, exactamente aquí y exactamente ahora, porque exactamente aquí y exactamente ahora se encuentra el mismísimo espacio infinito que abarca todas las épocas y todos sus aconteceres, desde el principio hasta el final de los tiempos... pasado, presente y futuro cohabitando juntos en lo intemporal.
Así es, nada, nadie, te separa de Dios excepto tu creencia en la separación (ego). Nada, nadie, te aleja del Amor salvo tu apego al miedo (ego). Nada, nadie, te impide la dicha menos los deseos personales (ego). Por eso, perdonar totalmente es consumar de nuevo la unicidad en medio de las apariencias de dualidad y sus ilusiones, trascendiendo el espacio/tiempo (experiencia universal o evidencia de que el ego no existe) gracias a la confianza total de no responder de forma personal a la tentación de la relación especial, y al entregárselo todo a Dios, tanto lo mucho como lo poco; tanto lo bueno, regular y malo como lo previsible e imprevisible; tanto lo deseado y buscado como lo despreciado e ignorado, el milagro de la salvación se cumple (deshacimiento de la identificación con el ego). Despréndete de las ilusiones y te desprenderás de lo inservible. Así, ahora, aquí, consumado el perdón, puedes experimentar la ilimitud de Dios, la infinitud del Ser, la eternidad de la Vida. Y la risa santa por el Despertar a la Consciencia Indivisa terminará con toda angustia y pesar para siempre.
La sencillez y simplicidad de la vida siempre triunfa sobre aquello que pretende sujetarla con complicados mecanismos y rígidas imposiciones. Lo esencial es como un jardín, y, según lo atiendas o desatiendas, cuides o descuides, así verdecerá y florecerá: alegre, luminoso y exuberante, o triste, oscuro y marchito. Nada en lo real puede ser personal, al plenificar el Amor todo con su inmortal esencia. Ten presente, en todo momento o circunstancia, que cada pensamiento amoroso es como una hermosa flor en ese jardín, dando su perfume y hermosura de manera natural, sin ávidas e impacientes pretensiones ni arrogancias.
No te ates a las caídas buscando meteóricas subidas.
No escuches el confuso murmullo del voraz pozo sin fondo.
No caigas en él, hambriento de éxito por vanidoso orgullo.
No hay grilletes más férreos que los impuestos por la codicia.
Rompe tus egoicas ataduras no ansiando cosas del mundo.
Sin temor, desentendiéndote de aplausos, goces y tesoros,
sal de las frías garras de la fama, el poder o las influencias,
confiando en una mente en paz que va dando su jubiloso fruto
según se desprende de cualquier apego que se troca en polvo.
KHAAM-EL
Es simple, sencillo, y nada complicado: sé feliz ahora y lo serás siempre.
¿Buscas de verdad la Verdad? Si así es, es hora de que lo inservible sea retirado por completo del cotidiano vivir, para poder realizar lo esencial y auténticamente provechoso. Estate atento a la atención que le prestas a las cosas transitorias y si te interesan en demasía, olvidando las eternas y plenas. Mira tu mirar. Piensa tu pensar. Reflexiona tu reflexionar. Escucha tu escuchar. Toca tu tocar... Medita sin pretender meditar de una forma determinada, porque si se establece un objetivo personal para la meditación, nunca hay verdadera meditación. Pon total atención a la atención que atiende, a la conciencia que consciencia, y enfocarás de nuevo a Todo Lo que Es... Estás eternamente incluido en el Amor. No te angusties. Pausa la prisa por pausar. Acepta y estate completamente presente en lo aceptado. Agradece el pasado -sea el que fuere para ti-, porque si lo agradeces lo liberas de tus expectativas particulares y te abres a lo universal e inefable. No te tomes nada de forma personal o seguirás imaginándote al imaginarlo todo. Desecha tanto los pensamientos que te hacen sufrir como los que te deleitan, ya que sufrir no trae nada bueno, a la vez que lo que deleita acrecienta el miedo a perder el objeto/sujeto deseado, por lo que también acaba haciendo sufrir. Reflexiona y evidencia lo evidente, no es bueno ni da nada ciertamente valioso sufrir. Y lo que no es bueno es inútil. Y no hay mayor inutilidad que conservar aquello que se considera útil y no lo es. Conoce completamente o no conocerás de cierto nada. Ahonda. Buscar sólo el bien propio, conlleva el mal general; más buscar el bien general incluye siempre el bien propio, porque el bien o es para todos, o no es bien. Ve a lo esencial, a lo íntimo; no lo protejas, compártelo... el miedo no es útil, el Amor sí. El ego no es útil, el espíritu sí. Imaginar distrae de lo real; en consecuencia, es inútil.
No te defiendas de tus temores. No huyas de tus miedos ni te esfuerces por vencerlos... no pelees contra la pelea ni le des realidad a sus vanas pretensiones. No culpes ni te culpes. No ensalces ni te ensalces. No quieras transformarte desde tus dudas, ansias o temores... las ilusiones son inútiles cáscaras vacías. Vive atento a la atención misma y lo comprenderás más allá de todo conceptual entendimiento... Todo ya es en ti, ya es en todos, ya es en todo. Querer asir y poseer es un penoso delirio de carencia. Fuera de ti mismo todo se derrumba... hasta tu propio cuerpo... hasta tu propio intelecto... nacer y morir son dos aspectos del mismo sueño. Medita en tu corazón trasapasando hasta sus latidos... ¿de dónde brotan? ¿a dónde conducen? Indaga en lo más profundo de ti... dentro... adentro... muy dentro... hasta que sólo quede la intimidad con lo infinito.
La meditación sincera, constante, vivida como un hábito ejercido incondicionalmente, es útil porque desilusiona y libera, trayendo conciencia consciente de ser consciencia a la inconsciencia, facilitando perseverar ante la intensidad defensiva de lo egoico en sus desesperados intentos de conservar sus ilusiones. Sí, meditar de verdad, establece de manera permanente paz interna frente al frecuente conflicto exterior, dicha de ser ante el abatimiento que tienta a sufrir, libertad de espíritu frente a la limitación de las formas, excelsa plenitud que comulga con todo lo considerado hasta entonces como divido, y, ¡aleluya! ¡Vida bienaventurada y eterna a lo moribundo!
KHAAM-EL
Medita... sin refugios donde esconderse sólo hay plenitud... amor infinito.
Mooji es una mente despierta de los tiempos actuales, una orientación certera para quien busca de verdad la Verdad. Y que desde la experiencia viva, íntima, feliz y universal, expresa sin ambages la esencia última de la realidad, su suprema y bendita plenitud completamente inafectada por las apariencias. Después de un crucial encuentro en 1987 con un místico cristiano, y mediante la practica constante y sincera de la oración, tuvo una vivencia liberadora e inefable de lo Divino, y, tras casi 6 años de paz interior y gozo interior, en 1993, conoció a su maestro Papaji con el que, según él mismo reconoce, los últimos resquicios del ego fueron arrancados por completo.
A continuación transcribo un fragmento de una enseñanza suya que viene en el libro "Antes de Yo Soy", que refleja y sustancia la realización directa con la Verdad; a la que, a través de su desinteresado compartir, invita a todo aquel que quiera oírle a realizarla en lo más profundo de su ser:
"Una vez que has venido realmente a este lugar de ver puro, y que es reconocido que no hay persona en sí dando importancia a las cosas, excepto como una idea que surge de manera muy natural en la conciencia, el veneno ha sido extraído de la serpiente. ya no tienes que matarla, morirá por sí misma si eso es lo que tiene que ocurrir.
La vida danza como expresión espontánea surgiendo de la totalidad. No requiere un narrador de la historia; simplemente es. cuando la mente se alinee con la luz del corazón, este cuerpo se comportará espontáneamente de manera apropiada a las necesidades del momento. la sensación de dualidad sigue estando presente, pero, repito, no eres prisionero de ella. Al contrario, es abrazada y disfrutada como la danza juguetona del Ser Supremo.
Este estado es inescrutable. Nadie puede establecer las reglas o senderos para él. No hay mapas en el ser. En cada expresión, es la única presencia y fuente. Nosotros somos Eso."
Mooji - "Antes de Yo Soy" pág. 102
* * *
Nada que añadir. Nada que falte por decir. Nada que pueda quedar inconcluso en lo esencial. Sin prisa, sin pausa... fluyente quietud de consciencia pura. El momento presente es un precioso regalo para el alma... un reconfortante bálsamo para el buscador fatigado de sus infructuosas búsquedas en el tiempo. Todo instante se resuelve al instante sin particular esfuerzo... la vida va bien en la bendición universal. Porque es en el ahora espontáneo, en el aquí inmediato, donde lo personal desaparece para que aparezca la realidad de Ser lo Que Es... pura vida... puro ver indistinto, pleno, en paz y bienaventurado. Una feliz comprensión definitiva en la liberadora vivencia de la Unicidad, que se establece, tras un Dulce Despertar, en la Consciencia Plena, ya sin el tormentoso veneno de lo personal. Aunque la sensación de dualidad persista por un tiempo ya no atrapa ni engaña. Lo pasable pasará; más lo eterno, por siempre permaneciendo, infinitamente siendo... puro comulgar en la esencia misma de lo Divino.
Sólo cabe expresarle a Mooji, un sincero y agradecido Namasté.
KHAAM-EL
Disfruta atentamente de este breve vídeo de Mooji, estando a la vez atento a tu propia atención sobre el mismo, y serás 'no dos' con la esencia de la Enseñanza que comparte...
En el audio que acompaña a este escrito abordo la idea del perdón (3ª charla semana del perdón) como la clave ciertamente indispensable para la felicidad y el Amor.
El sistema de pensamiento personal, tanto en lo que se llama estado onírico como vigilia, se encuentra sumido en un desconcertante ensueño, puesto que un sueño es una interpretación irreal de lo que está sucediendo. Y, como bien señala UCDM, 'una relación es una situación' y como ésta se interprete desde esa falaz idea, particular, pequeña y especial que tienes de ti, atrapada en interpretaciones personales, sufrirás por la recurrente inestabilidad que esas situaciones percibidas conllevan. En consecuencia, únicamente puede sanarse el sufrimiento derivado de la visión particular de todo trascendiéndolo mediante el reconocimiento de que es fruto de un error de juicio (perdón) y, en esa rectificación libre y voluntaria de las razones que uno supone, la felicidad -con su visión plena- despunta esplendorosa en el meollo mismo del alma. Merced a la calma de una mente ecuánime que restablece de inmediato la inocencia intemporal del espíritu. Por ésto, aceptar todas las decepciones que el mundo acarrea en paz, y darles sincero perdón, facilita dejar de ir tras ilusiones y deseos varios que siempre se tuercen, y poder ser entonces verdadero amigo de todos, ése que invita y anima a que cada cual encuentre lo real y bienaventurado en su interior, al no buscar una interesada seudoamistad con la que conseguir egoístas intereses. Y ahí, siempre ahí, sólo ahí, está la llave de la felicidad; ya no quieres que el mundo te haga feliz, sino que eres tú el que le trae al mundo esa felicidad que tanto anhela, desde lo profundo, desde lo más íntimo y sagrado de ti, y que te hace uno con todo, con todos.
Desde lo profundo se extiende.
Jamás de lo externo se obtiene.
Sin comparaciones no hay ego que soñar
para defender una ilusión perceptiva.
Detén tus juicios y regresa a la inocencia...
la tiniebla o se disipa en su núcleo
o enseguida recrudece su velo.
Comparte lo que eres... lo que es... en plenitud.
Abandona la carencia de buscar abundancia.
No hay mantras ni recetas maravillosas que obren milagros
sino que éstos suceden cuando humilde se vuelve al Amor.
No todos los que se dicen espirituales lo son realmente
ni todos aquellos que opinan de la luz en verdad la sienten.
Hay negruras disfrazadas de claridad que adormecen el alma
mientras hablan de venideros despertares que nunca suceden.
La realidad es aquí y ahora, no allí o allá, ni después o antes.
Distraerse con historias personales ciega corazón y mente.
Sólo acaba para el alma su triste y vana noche oscura en el exacto momento
en el que opta abrir su íntima y esplendente entraña, segura de su esencia perenne,
al Amor.
Sí... Sé lo que siempre Eres,
no lo que fantaseas...
Amanece en la consciencia cuando la mirada vislumbra el vagar del pensamiento
y lo inmoviliza sin reticencias, con calma, sin dudas ni enojados recelos.
Resplandece la consciencia trascendiendo cualquier figura que despunta en el tiempo
y la desvanece sin suspicacia, con alma robusta esperanzada en lo eterno.
Amanece en la consciencia, sí, y claro se agranda entre la bruma el resplandor inmenso
del Amor.
KHAAM-EL
La música que suena en lo interior armoniza lo percibido externamente,
trayendo la alborada del espíritu.
No hay ego. No hay mundo de muerte... es sólo un sueño de la consciencia.
Ya eres lo que ES... SÉ y no fantasees con luces personales
que en su inexistencia sólo traen oscuridades.
¡Despierta! Siempre Amanece en el presente lleno de Amor.
No olvides nunca lo esencial y lo insustancial se desvanecerá para no distraerte más. Cualquier fantasía por hermosa y luminosa que sea jamás será la realidad. Mira en lo interior y busca ahí los recursos para no dejarte arrastrar por las ilusiones que proyectas. Echar la responsabilidad afuera únicamente frustra y enoja el ánimo que se quiere apaciguar. Medita. Reflexiona. No te desesperes por los problemas que empujan tu sosiego, no los evites o minimices. Sé honesto, valeroso y confía... métete hasta el mismísimo fondo de tus pensamientos, hasta los más oscuros, sin darle significado al miedo o a las dudas que te tienten a abandonar semejante empeño. Comprende que la tiniebla exterior es una mera prolongación de la exterior, un lúgubre reflejo de lo no resuelto en lo más íntimo de uno. No te distraigas con las cambiantes siluetas del mundo. Acéptalas y ve al fondo del asunto.No protejas tú miedo con personales justificaciones o éste aumentará en vez de menguar. Ten presente que si la vida te zarandea nuevamente con furia y todo parece perdido, terriblemente oscuro y sumido en la devastación más profunda, en su entraña lleva una enorme oportunidad para despertar a la Verdad si decides no lamentarte por tu suerte o atacar airado a la situación que te angustia. Y ecuánime, resuelto e irrevocable eliges con determinación inquebrantable en favor de la luz y la plenitud de ser, buscándola perseverante en lo más hondo y oscuro de tu alma, más allá de las circunstancias variables de un mundo efímero, haciendo humildemente lo que debes para el bien común sin esperar nada personal a cambio, ni fantasear tampoco con posibles resultados a la medida del engreído ego, 'Lo Inefable' emergerá de en medio de las tinieblas, desde lo más recóndito de ti, disipándolas por completo, y trayéndote infinidad de bendiciones que aclaren por completo tu vida.
Nada hay más inconsciente que lanzar la consciencia en pos de ilusiones. Serena cualquier ansia de futuros, perdonando memorias pasadas. No te refugies en tu imaginación, o tus fantasías te dolerán por su inconsistencia e irrealidad. Nadie puede hallar paz en ninguna parte si no la encuentra primero en su interior; una vez encontrada ahí,desde esa plenitud interior, hasta en medio de la más cruenta de las batallas, traerás la acción liberadora desprovista de miedo o deseo personal. No malgastes por tanto la oportunidad que te brinda una aparente derrota, puesto que incluso en lo más oscuro puedes hallar la luz, porque tras ella se encuentra la posibilidad de no volver a querer vencer, de no intentar una vez más reiniciar la lucha, de no ansiar volver a fabricar peleas otra vez. Elige de nuevo verdaderamente lo nuevo, sinceramente lo insospechado, y no repitas más los viejos patrones de comportamiento. No recomiences más ciclos de dolor; abandona los bucles de pensamiento abriéndote a la luz de la consciencia, a la luz infinita de la esperanza y del perdón, de la confianza y de la comunión en espíritu. Y de entre tinieblas de repente la luz, toda la luz. Serás feliz... harás feliz... compartiremos esa perfecta felicidad desprovista de ilusiones, sin fantasías que nos separen. Gracias por tu perseverancia y confianza no arrojando la toalla ante las tentaciones del reproche, la depresión, la vergüenza o la ira. Gracias por la luz que hay en ti, que hay en todos nosotros, y que disipa todas las tinieblas, por insidiosas que sean. desde lo más íntimo y puro del corazón. Namasté.
KHAAM-EL
Recuerda, recuerda, recuerda... no olvides nunca lo esencial y lo insustancial se desvanecerá para no distraerte más. Ten presente que si la vida te zarandea nuevamente con furia y todo parece perdido, terriblemente oscuro y sumido en la devastación más profunda, es una gran oportunidad para despertar a la Verdad... puedes elegir con fuerza en favor de la luz y encontrar la plenitud de ser, buscándola perseverante en lo más hondo de tu alma, más allá de las circunstancias variables de un mundo efímero... No malgastes la oportunidad otra vez con fantasías, no recomiences más ciclos de dolor.
Bajo este escrito introductorio adjunto el vídeo de una charla (2ª charla semana del perdón) en la que ahondo en la confianza en la Verdad, en esa consciencia plena sin posibilidad de contrarios, sin separaciones ni paradojas, como disposición básica al perdón de las ilusiones y el retorno a la certeza del Amor de Dios.
No hay mayor desatino que la desconfianza porque te hace estar ausente de lo real ahora mismo. Ya que cualquier actitud recelosa está a la defensiva intentando mantener la imagen que tiene de sí frente a lo que juzga acerca de lo externo, olvidando lo esencial, aquello que el presente en toda su amplitud precisa, ese perdón de ilusiones que trae paz de espíritu y alegría de ser. Porque como bien señala 'Un Curso de Milagros' "nada de lo que veo tiene significado", "el mundo es ilusorio", "soy espíritu", "no soy un cuerpo. Soy libre. Porque aun soy tal como Dios me creó", "el mundo real es el estado mental en el que el único propósito del mundo es perdonar"... ¿Confías en el mensaje o en la apariencia que proyectas sobre el mensajero? ¿Te fijas en lo esencial o te distraes con lo superficial? ¿Quieres conocer la Verdad o simplemente encontrar excusas que la pospongan? ¿Quieres perdonar o condenar? Porque el perdón pasa por alto lo nimio, lo accidental y aparente, para mostrar lo sustancial, real y eterno. Lo esencial, lo fundamental, es el perdón de los juicios acerca de todo lo percibido; y eso salva, y salvarse convierte en salvador.
La visión del salvador ve la luz del espíritu allende las ilusiones, y confía en la ausencia de las interpretaciones personales. Hemos de trasmitirle a nuestro prójimo la confianza en el Amor de Dios, en esa luz de la consciencia (Espíritu Santo, Iluminación, Despertar) que mora en el interior de cada uno de nosotros, esa que acaba con todas las incertidumbres para que podamos, al fin, compartir jubilosos la plenitud de Dios. Porque extender confianza es recibirla, y, una vez aposentada, vivir en/con ella realiza el milagro del perdón verdadero, ese santo perdón que brota irrefrenable desde el corazón limpio y sincero, sin pretensiones especiales, sin miedos o reticencias, invitando al prójimo a que viva libre y feliz, confiando en toda circunstancia en Dios, dador siempre de lo bueno, lo santo y lo eterno... Supremo colmador que nos bendice con la certeza del Espíritu y la dicha de la Vida Eterna que, en esencia, es perfección y bienaventuranza.
KHAAM-EL
Si eliges ilusiones, diferencias y evoluciones, penarás, sufrirás, te inquietarás y deteriorarás hasta sentirte morir. Más si confías y escoges, con consciencia, ir en la dirección de lo bueno, santo y eterno, por mucho que todo parezca que se deteriora, derrumba, cambia y muere, con seguridad tú vuelves a la Vida Eterna del Espíritu.
Hay un camino que puede llamársele el Camino. Una senda de servicio al prójimo por Amor a Dios y Su Plenitud que sin duda nos conduce de vuelta al Cielo, si permitimos que lo que Su Voluntad dispone, para el bien de todos nosotros, lo proclamemos y compartamos con fe y alegría ante los embates del mundo y sus furias o desprecios. «No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados.»Mateo 10, 26-27. Sí, así es, hay un Camino de Vida, que trae el Poder de Dios al mundo para salvarlo de su sufrimiento y locura, de su idolatría y desenfreno, de su egoísmo, decrepitud y muerte, para todo aquel que transmita desinteresadamente Su Palabra de salvación y perdón, de hermandad, esperanza y Amor. Pero, ojo, hay que conocer, y bien pronto, que el poder de la Palabra no está en la palabra misma, no se encuentra en el decreto emitido, sino que se manifiesta por la intención que subyace tras su proclamación. Es siempre el Espíritu en la palabra quien dota de significado a la Palabra; sin Él, la palabra es palabra muerta, hueca e ineficaz, absurda y burda, por muy hermosa que se pronuncie o transcriba. Si lo proclamado o decretado parte del ego su resultado será siempre nada, puesto que 'el ego y el espíritu no se conocen' (UCDM). Más, si lo que se pronuncia viene sinceramente del Espíritu, es la Palabra veraz e íntegra, y se manifestará con seguridad en el momento idóneo, exacto y preciso, ni un segundo antes ni un segundo después, porque su propósito último es el bien de todos cual uno solo y no el de una parte.
Sí, así es, sin duda, este es el Camino, el Camino de la luz y la salvación: expresarse y actuar desde un corazón limpio, agradecido y entregado, unido a una mente en paz que vive al servicio del completo bien común, sin preferir a unos pocos allegados para ese bien frente a otros excluidos del mismo por prejuicios o intereses personales. Atiende... todos caben en el Amor de Dios. Decretar una bendición y rechazar a alguien o algo de antemano, únicamente acarrea desgracia al que la emite, pues hay una oculta intención profunda, excluyente y divisora, o, lo que es lo mismo, una maldición disfrazada de bendición. "No todos los que dicen Señor, Señor, entran en el reino de los Cielos, sino el que hace la Voluntad de mi Padre que está en los Cielos." Mateo 7, 21. Discernimiento, quietud interna y humildad... si se alimenta la hipocresía, la voracidad del hambre insaciable de la codicia, secará el corazón y nublará el entendimiento. Hay que estar muy despiertos y conscientes para no sucumbir a las arteras seducciones del ego que promete mucho, sólo para quitarlo después; Pues, «mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.» Lucas 12,15.
Sonríele a la vida. Sonríele al prójimo. Sonríele a la tristeza y el sufrimiento, y perdónalos. Sonríele a el mundo entero, y perdónalo. Sonríete a ti mismo, y perdónate. Vive en la gratitud permanente y extiende esa alegría y paz interior con profusión. Todo te irá bien, sin duda, si confías en Dios y sigues el Camino que Él te invita a transitar; por éste, y no por los que de forma personal construíamos, encontramos solución a todas nuestras angustias e incertidumbres, porque por éste, vamos en compañía de la Verdad que nos hace libres.
Ahonda. Medita. Recuerda lo esencial:
"No caminamos solos. Y damos gracias de que a nuestra soledad haya venido un Amigo a traernos la Palabra salvadora de Dios. Gracias a ti por escucharlo. Su Palabra es muda si no se la oye. Al darle las gracias a Él se te dan a ti también. Un mensaje que no se haya oído no puede salvar al mundo, por muy poderosa que sea la Voz que lo comunique o por muy amoroso que sea su mensaje.
Gracias a ti que has oído, pues así te vuelves el mensajero que lleva la Voz de Él consigo y que la deja resonar por todo el mundo. Acepta hoy las gracias que Dios te da, al darle tú las gracias a Él. Pues Él quiere ofrecerte las gracias que tú le das, puesto que acepta tus regalos lleno de amorosa gratitud y te los devuelve multiplicados por miles y cientos de miles de veces más. El bendecirá tus regalos compartiéndolos contigo. Y así, el poder y la fortaleza de éstos crecerán hasta llenar el mundo de gozo y gratitud." Lección 123, 5-6 de Un Cuso de Milagros.
La fortaleza proviene de Dios, nunca de nuestras identidades personales (ego). Aceptemos pues Su fortaleza de nuevo, y nuestra debilidad desaparecerá para siempre en Su Perfecto Amor Eterno que nos guía infalible para sacarnos del sueño de la muerte. Decidir libre y voluntariamente seguir este Camino es, sin duda, salvación para todos... es decir, la verdadera salvación.
KHAAM-EL
Confía... todo lo pasajero ha de pasar pero lo eterno permanece siempre ahora.
Sé un peregrino en el mundo
y que tus oraciones sean acciones y no sólo palabras que se las lleva el viento.
De nada sirve rezar si no hay Amor en ello.
Más con Amor, el Camino aparece claro y bendito según se anda.
Estar absorto por las cantidades, las diferencias y las expectativas de un mundo veleidoso, variopinto y efímero, es un calamitoso despropósito que conturba al alma haciéndola perder su íntima paz, al dirigirle la atención hacia una nada que aparenta ser algo. ¿Ves la locura? Mira tu mano y simplemente dite: -¿Cuántos dedos tengo? Y la respuesta obvia, cinco (salvo excepciones, por accidente o alteraciones genéticas), asoma rápida; más, entonces, de inmediato, lo complicado emerge solapadamente a la superficie... pues -pondera con presteza-, cada uno de esos cinco dedos está subdivido en uñas, huesos, piel, poros, articulaciones, capilares... y dentro de esos poros, epidermis, huesos, articulaciones, uñas y capilares, hay células... y dentro de las células, átomos... y dentro de los átomos, partículas subátomicas... y dentro de las partículas subátomicas, espacio... es decir, dentro de dentro de dentro de dentro, finalmente. no hay nada observable, cuantificable o calificable. Más, ahora, amigo/a, mira más allá de tu mano y ¿qué ves? Otra mano, con sus propios dedos, uñas, falanges, piel... unida a un brazo como la primera mano, que a su vez está unido a un cuerpo que llamas tuyo, y que se relaciona con otros cuerpos u objetos circundantes, dentro de una habitación con cosas, que está, a su vez, dentro de un edificio que forma parte de un conglomerado de edificios que constituyen una población, dentro de un país que está en un continente que forma parte, junto con otros continentes, del planeta Tierra, que, sumado a otros planetas, orbita alrededor de un estrella llamada Sol; con los que conforma el llamado sistema solar, que, también a su vez, forma parte de una galaxia con millones de estrellas, incluso más grandes que el sol, y que, esas galaxias, se agrupan en cúmulos de galaxias; y que, además, hay millones de cúmulos de galaxias y, que para más inri, más allá de lo observable, todo está envuelto en un espacio que las contiene, que lo contiene todo... ¡madre mía! dentro y fuera de todo está lo mismo, espacio. Es decir, más allá de más allá de más allá, al igual que dentro de dentro de dentro de dentro, finalmente, no hay nada observable, cuantificable o calificable.
Insisto, ¿ves la locura? Estar obsesionado con las cantidades, las diferencias y las expectativas de una percepción frágil e inestable, pasajera y engañosa, es un error de nefastas consecuencias para la paz de espíritu; pues, ir en pos de dentro de dentro de dentro de dentro, y de más allá de más allá de más allá, sólo acarrea la angustiosa sensación de no tener nunca bastante con lo percibido, y caer en la feroz ansia de buscar y rebuscar, para volver a buscar, y no hallar nada consistente jamás. Paúsate. Deja de perderte en las cantidades y sus computaciones... eso es locura, despropósito, confusión... crees que nombrando y calificándolo todo puede llegarse a un saber total que te salvará de tu ignorancia y desasosiego, pero, lo único que sucede es que nombrándolo y mensurándolo todo te estás perdiendo en una ilusión perceptiva de dimensiones colosales, en la que sólo ves repetidos, una y otra vez, tus juicios del pasado impregnando y mancillándolo todo. Por ésto, si con honestidad quieres ver lo real y no lo ilusorio, has de estar dispuesto a reconocer que no entiendes nada de lo percibido. que los pensamientos personales acerca de todo no tienen verdaderamente sentido y que el único responsable de tu malestar es ese querer tener la razón en que esos pensamientos sin sentido, lo tienen.
Reitero nuevamente, ¿ves la locura? No temas; es para perdonarla, para sanarla, para desvanecerla. No tiene otro propósito que facilitarte recobrar la cordura que te colma con una paz mental y una dicha plena más allá de todo humano conocimiento, que has de compartir por un tiempo en el tiempo con tu prójimo, y mediante las que retornas al Amor y la Vida eterna del espíritu junto con él, de igual a igual, de ser a ser. Lo esencial nos hace uno, sin posibilidad de opuesto, más allá de las apariencias. La locura es ilusión; por tanto, creer en ilusiones sólo refuerza la locura. Sepárate de lo separador. Únete a lo inseparable y no puedes fracasar. Sé un devoto practicante de la unicidad, un honesto yogui (yoga significa unión). Sé paciente, disciplinado y constante. Persevera. No tengas miedo que el mundo, en su locura, te parta el corazón de pura ignorancia, no sabe lo que se hace... tú, sigue practicando, aplicando, perseverando, y, de súbito, el Amor, Infinito Amor, en esencia y en verdad colmándote de salvífica unicidad.
Si ya conoces 'Un Curso de Milagros' recuerda; sí, recuerda y aplica las lecciones 51, 52, 53 y 54 del libro de ejercicios, en las que se repasan las 20 primeras lecciones del 'Curso', a saber: 1. Nada de lo que veo significa nada. 2. Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí. 3. No entiendo nada de lo que veo. 4. Estos pensamientos no significan nada. 5. Nunca estoy disgustado por la razón que creo. 6. Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí. 7. Sólo veo el pasado. 8. Mi mente está absorbida por pensamientos del pasado. 9. No veo nada tal como es ahora. 10. Mis pensamientos no significan nada. 11. Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado. 12. Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado. 13. Un mundo sin significado engendra temor. 14. Dios no creo un mundo sin significado. 15. Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado. 16. No tengo pensamientos neutros. 17. No veo cosas neutras. 18. No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver. 19. No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos. 20. Estoy decidido a ver. Pues, facilitarán una auténtica revolución en la consciencia que te conducirá del miedo y el odio, al Amor y la libertad de ser en completitud. Y, si no conoces 'Un Curso de Milagros', medita y ahonda en consciencia en lo planteado aquí. Lo esencial no es el enseñante (medio), ya sea libro, audio, vídeo, o en directo, sino la enseñanza (fin). Krishna, Jesús, Sidharta, Nisargadatta, Mary Baker Eddy, Ramana Maharsi, Lao-Tse, y tantas y tantas mentes despiertas, enseñaban con los medios a su alcance en sus épocas y situaciones respectivas, una misma Verdad Indivisa. Que tu propósito, tu intención última, sea esa misma Verdad Indivisa, y, sin duda, te traerá los medios para que la manifiestes y extiendas hasta que seas una unidad inseparable en Ella (salvación, despertar, iluminación). Reflexiona con consciencia. No busco que me creas, sino que compruebes por ti mismo, en lo interno, en lo profundo de tu mente, en lo sustancial e incomparable... cuestiona tus cuestiones, tus razones y tus creencias... cuestiónate todo... atraviesa la intensidad de aceptar que el error que supones fuera se encuentra en tu mente, y habrás encontrado la llave de la felicidad junto a la luz que iluminará tú/nuestro despertar de las ilusiones personales. ¡Sí! Nunca ha sido, ni será, una cuestión de cantidad, sino de comunión, de perfecta unicidad... la mente, la consciencia, el ser, la vida, el espíritu, es eterno, bienaventurado e indiviso... y lo eterno, bienaventurado e indiviso es Dios, y todo, en Él, extiende Su indivisibilidad... Plenitud... Sat chit ananda... Nirvana... Cielo... Tao.
Namasté. Bendiciones. Hermano/a en Dios, un abrazo de todo corazón para ti, seas quien seas y estés donde estés, porque en verdad somos 'no dos'... espacio infinito... consciencia ilimitada.
KHAAM-EL
La vida es indivisa y divina en esencia.
Vívela sin miedo, déjate llevar por su música, por su sutileza, y serás en plenitud.
Si ya estás cansado de dar tumbos en tu propia mente, y por tanto también por el mundo, sin encontrar definitiva respuesta al íntimo anhelo de ser y estar pleno, te invito a la siguiente entrega de disponibilidad y servicio a Dios:
¡Oh, Dios! ¡Oh, Santidad Misma! ¡Oh, esencia Pura! ¡Oh, Tao Inexpresable! ¡Oh, Divinidad! ¡Oh, Innombrable! ¡Oh, realidad Última! ¡Oh, Absoluto! Obra en mí según Tu Voluntad y sálvame de las ilusiones que he inventado para mí y para mis semejantes, en este transitorio y aparatoso mundo separado de Ti. Estate a cargo de todo lo que haga. Que mis palabras sean Tu Palabra, que mis silencios sean Tu Silencio, que mis reposos sean Tu Reposo, que mis movimientos sean Tu Movimiento, que mi mirada contemple lo que Tú quieres Ver, que mis oídos escuchen lo que de verdad -en esencia- les están pidiendo para poder dar Tu Respuesta y retornen a Ti, que toda la vida que creo estar viviendo sea por Ti Vivida, y que todo aquello que no es real en mí desaparezca y sólo quede lo que Tú has creado en la Perfección y la Eternidad. Que únicamente sea eso lo que enseñe y comparta, para que sólo sea eso lo que aprenda e integre; y, a su vez, mi prójimo, lo lo enseñe y extienda... Y todos despertemos a la Verdad del Amor, a la Comunión Contigo.
¡Sí! Libre y voluntariamente decido ser testigo de la Verdad, maestro de Dios, discípulo de Tu Santo Espíritu, humilde servidor de Tu Voluntad, para que junto a mi prójimo, confiados por Tu infalible garantía y unidos en indiviso propósito de salvación, escuchemos sólo Tu Voz... y totalmente honestos, congruentes, leales a lo que desde la Unicidad del Espíritu se nos indique, generosos, alegres, tolerantes -pero determinados-, llenos de fe y completamente receptivos a la expresión viva de la Verdad que Eres, sin más dilación, regresemos a la Bendición Universal de la Plenitud del Ser.
Si te es grata, no dudes en orarla todas las mañanas con paciencia y fe... el que a Dios siempre se encomienda, Él siempre le responde; más no sólo para su propio bien, sino para el bien de todos.
KHAAM-EL
Sumérgete en lo más íntimo de la oración, en lo más profundo de la meditación...
Acompaño a este escrito con un audio de una charla en la que abordo la cuestión del perdón desde una mirada a la vez profunda, sosegada e intemporal. Pausar y desentenderse con decisión del ímpetu de juzgar al mundo por todo lo aprendido y adquirido desde el deseo, o el temor, para mantener lo particular, separativo y especial, facilita que asome en la consciencia un conocimiento inmemorial, no local, inherente a la vida misma, que la reconoce como eterna y plena. Por eso, aplicarse con constancia en contemplar rectamente, sin tendenciosidad alguna, el mundo que nos rodea, ensancha nuestra visión en tal grado que todo es acogido con ecuanimidad, compasivamente, con paciente calma interior, aunque las circunstancias pudieran llegar a requerir de nuestra valentía, desprendimiento y enérgica actuación, pues experimentamos agradecidos, y ciertamente esperanzados, la sutileza de lo esencial, infinito y santo, viendo más allá de los meros aspectos cambiantes de lo mundano, y trayéndoles a todos el recuerdo de la unicidad del espíritu. ¡Bendiciones! Con la amplitud de consciencia que nos otorga estar presentes en el instante que acaece justo ahora, el pasado cesa de tener la importancia personal que se le daba, por lo que entonces, y siempre entonces, de inmediato el futuro deja de inquietarnos, para que Lo Que Es Eternamente Plenoy Amoroso (Dios, el Tao, lo nirvánico, la budeidad, lo crístico, el Ser, lo Absoluto...) se manifiesta claro y patente... eso es perdón; sin fisuras, sin resquicios de agitación que nos desvíen de la acción correcta, naturalmente justa y armoniosa.
Medita...
La vida... ¿Qué es? ¿Quién la vive? ¿Cuál es su propósito?
La muerte... ¿Qué es? ¿Quién la muere? ¿Qué objetivo tiene?
Tú... ¿Quién o qué eres? ¿Quién se vive? ¿Cuál es el propósito?
El prójimo... ¿Quién es? ¿Quién lo vive? ¿Qué finalidad tiene?
¿Lo que va y viene, surge y se disipa, se levanta y cae, tiene realmente significado en sí mismo?
¿Lo que se opina y se cree es en verdad saber o es mera ignorancia disfrazada de conocimiento?
¿Actuar sin claridad esencial hace algo relevante o es sólo un movimiento infructuoso y banal?
Ahonda...
Establecerse en lo transitorio es doloroso, necio e inútil.
Suponer, siempre será un error aunque se acierte alguna vez.
Realizar movimientos ciegos finalmente precipita la catástrofe.
Aclara...
Asiéntate en la paz mental presente y no te vayas tras futuribles soñados por un elusivo antes.
Descubre lo velado por la ignorancia que presume saber, suspendiendo los juicios perceptivos.
Haz lo que debes ahora, desde la paz presente, y la realidad brillará evidente en la consciencia.
La vida... Amor pleno e indiviso.
La muerte... un imposible imaginado.
Tú... la plenitud indivisa del Amor.
El prójimo... uno en esencia contigo.
SER... puro SER... intemporal e inespacial... invariable y constante en su perenne Significado.
La eternidad trasciende a las formas y sus relaciones. No dualidad. Plenitud... Verdad sencilla.
Experiencia viva sin un atisbo de sombra... senda interior de infinitud... bienaventuranza real.
Dios en ti y tú en Dios... inseparables.
¿Cielo? ¿Nirvana? ¿Tao? ¿Iluminación? ¿Paraíso? ¿Realización?...
¡Que más da el nombre empleado para referirse a 'Lo Innombrable'!
Medita, ahonda, aclara, y no te distraigas por simples términos que no son más que señales orientadoras que se dejan atrás mientras se avanza hacia lo inefable... palabras deshaciendo palabras... hermosas metáforas de libertad y eternidad, de dicha, paz mental y santidad. No te pelees engreído por si hay Dios, o no, según tus suposiciones personales... trasciende tu apego, o recelo, al concepto que imaginas impreso en él y, de nuevo, conocerás sin intermediarios... sat-chit-ananda.
KHAAM-EL
Trasciende todos los escenarios que el pasado quería imponerte dirigiéndote hacia un personal futuro imaginario, Y sigue sólo, ahora, aquí, presente y eterno, la música interior que suena, sin cesar, poderosamente libre y feliz en tu alma pura... comparte su bendita alegría y disuelve en comunión con tu prójimo, que es uno contigo en esencia y en verdad, toda la dolorosa proyección de angustias, temores, cóleras y recelos... volvamos juntos al Amor y la Vida... así es como debe ser y por lo tanto finalmente fue.