Lo carnal se conturba, el alma brilla.
Los tiempos en el Tiempo se reducen.
Han madurado 'cizañas y espigas'y el día de la siega 'está a la puerta'.
Evitemos pretender que nos sirvan
y optemos servir al Amor, no al ego;
porque lo principal es la armonía,
jamás la discordia del privilegio.
Vivamos cada momento del día
como 'las aves y lirios del campo':
contentos, sencillos y sin malicia,
despreocupados, libres y en paz.
Nuestra índole va quedando, así, limpia.
Compartiendo -en nombre de lo sagrado-
un parejo propósito en la vida
de verdadera y cordial hermandad.
-Un servidor de DIOS VIVO-

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