miércoles, 6 de marzo de 2019

DETRÁS DE DELANTE ES EL INSTANTE ETERNO (Reedición revisada)




   "Si lo persigo, me divido en perseguidor y perseguido. Si lo soy, lo soy y nada más."
                                                                                                         John Lilly






Apresurarse retrasa por los yerros que conlleva.
El fondo siempre sustancia lo volátil
en el receptivo seno de la vastedad inorillada.
Lo simple vence a lo complicado
porque no necesita demostrar nada.
Lo es, y ya está.
Silencio. Quietud... Apertura.
Depende de la atención sosegada la respuesta adecuada.
El esmero en el recto pensar da fruto abundante
porque sólo se comprende la claridad de acción
en la calma del ánimo ecuánime.
No hay destino en lo aparente...
sólo llamas inundando espacios a ras del fango
consumiendo la esperanza en una hoguera de vanidades
neciamente tomadas por necesidades.
Ni fuego, ni agua, ni aire, ni tierra,
ni ninguna combinación estelar condiciona
excepto si quiere idealizarse
como regla o norma de delegada competencia.
Nadie es más que nadie
ni nada puede sostenerse per se.
Concretarse deviene en angustia
por el inconsistente espejismo de lo dividido
pergeñando estructuras de sólida espectralidad.
Las ranas saltan para volver a caer
en su pantanoso avance de insectívoro apetito
y sin las charcas su vida sin remedio se seca.
Los príncipes precisan reinos que heredar en el avance de su cuento
y sin princesas no hay: 'y felices comieron perdices'.
Los cuentacuentos educan oyecuentos
que a su tiempo los transmitirán a sueña voz
en un samsárico giro de repetitivo tempo.
Tranquilidad. Meditación. Apaciguamiento.
No vivas el sueño de otro, del apetito ajeno,
tragar mosquitos, perdices o bueyes
nunca es suficiente en la voracidad de los días paginados
de mil y una nocturnidades y alevosías.
No te distancies con comparativas historias... 'los sueños, sueños son'.
Ahonda en el meollo de vivir libre ahora,
desperezándote de la inercia a roncar héroes
y tramar leyendas de laureados triunfos
que azotan el ánimo de contienda en contienda
enlodando la claridad presente
con viscosos pegotes de ambiciones y antojos.
Consciencia. Ilimitud... despertar.
Lo que es permanece
sin necesidad de un atestiguador de específica observancia.
El caudal del río fluye siempre irrefrenable desde la fuente abundante
con o sin ojeador que lo describa.
Robusto se yergue el árbol en tierra fértil
aunque nadie lo comprenda o explique.


Perseguir soluciones fabrica problemas.
Antes o después carecen de sentido en el presente.
Querer risas disimula llantos y poseer acarrea pérdidas.
Contradecirse es ser mudo a gritos.
Nada no es algo.
Algo no es todo.
Todo no puede fraccionarse
o habría dejado de serlo.
Mirar sin apresar, libera.
Escrutar con avidez encadena a lo divisado.
Resguardarse de lo intangible refugiándose en lo pasajero
es estúpido.
Descansar en lo eterno, sabio. 
Ante el furor reprimido
y la contención desparramada,
calma. 
Pausa. Sosiego... certeza.
El haz no es hez ni el ayer vestido de mañana será jamás, hoy.
Cuando el futuro mira de dónde brota
y el pasado se entrega feliz a su desembocadura
la transparencia imposibilita cualquier sombra.
Detrás de delante es el instante eterno
que descronometra la fulgurante caída del rostro lacrimoso.
No puede llegar a entenderse lo divisor
sin la doblez del pensamiento hostil.
Naufraga el insensato en la tormenta de los deseos.
Refriega. Ansia... miedo. 
Tangentes percibidas como centros
descentran el reposo natural del presente
convirtiéndolo en una sombra de los empeños temporarios.
Multiplicar divide lo restado
en una suma ininterrumpida de dígitos de absurda extensión.
Ampliarse particularmente
colapsa en un momento interminable de desgarrada decepción
pues no hay aditamento que no se desgaste y deslustre por entero.
Impecabilidad. Reposo... paz.
Detrás de delante es silencio comunicante de íntimo son.
Futuro deshecho ayer y pretérito creado en un mañana perdonado.
'No dos' abrazándose con transparencia incontenible
en el sustancial instante eterno
que fluye en la consciencia limpia de Ser.
Bienaventuranza. Luz. Pureza. Verdad. Júbilo.
Amor presente... Unicidad Divina.
Soy el que Soy Es...
Nada más
y nada menos.

KHAAM-EL



Quédate feliz en la música... 
No persigas retener su melodía... 
Déjate mecer por su rítmico flujo
de unicidad presente... 
Santa, bella y dulce comunión eterna...
Divina Unicidad.





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