Cansado de empecinarme de lidiar con la vida a mi propia manera sin obtener más que frustración, rendí mis particulares expectativas y juicios, viviendo abierto a la Providencia Divina. Y, por la gracia, al fin descansa en bendición mi alma.
Luengo camino queda ya a las espaldas de mi vida temporal. En su tránsito aprendí que sólo con mis fuerzas tropiezo, me retardo y extravío, pero que en cuanto de corazón pido guía a DIOS VIVO, su Luz llega presta a indicarme la segura y buena ruta a seguir en medio de inconvenientes, sufrimientos y angosturas.
Lo transitorio viene y va; nada que retener, nada que lamentar. Lo carnal nace y perece; todo que Amar y resucitar en su esencia, todo que perdonar y soltar en su apariencia.
Por eso, agradecido y receptivo, declaro con orante convicción que el tramo que aún me quede por recorrer, todo, sin objeciones, siempre contigo DIOS VIVO; porque TÚ Eres Plenitud de Vida en Espíritu, mientras el mundo -en su aparatosa volubilidad- división de carne mortal.
-Un servidor de DIOS VIVO-

No hay comentarios:
Publicar un comentario