viernes, 23 de enero de 2026

DE DIOS VIVO VENIMOS Y A ÉL REGRESAMOS

    Ver el azul en el carmesí o el verde en los tonos pajizos, sentir palpitar la luz en lo oscuro, notar la liviana e intemporal libertad de 'ser sin fin' aún en la caduca tosquedad de lo sujeto al tiempo, reconocer el uno como infinito e intuir el cero indistinto de todo en una comunión sagrada donde lo particular se acompasa a una onda de inefable plenitud creadora, es ver de veras... Un clarividente crear sin pugnas ni antagonismos que alumbra -desde este diáfano mirar- una nueva creación sin egos, fomentadora de la invisible Verdad a los ojos carnales pero evidente a la limpia mirada universal del Espíritu: el Inagotable Amor de DIOS VIVO que nos hace en ÉL eternamente inseparables.

-Un servidor del DIOS VIVO-


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