martes, 27 de enero de 2026

RECONOCER SER EN DIOS NOS SALVA DEL LETAL Y EGOICO 'COMO' DIOS

    
Cuando, desfallecida el alma por el ansia de obtener mundanos logros que siempre dejan un amargo poso de insatisfacción, uno se rinde a Lo Inefable, por la gracia le es revelada la plenitud Divina allende todo futuro... Ahora sabe con claridad que en el mundo la personal elucubración acerca del pasado domina sobre el presente común, y puede poner de veras todo su empeño en sincronizar la conciencia individual con la Conciencia Universal.
    Fortalecido el ánimo por la intemporal unicidad de lo Divino, atraviesa con vigilante atención interior la intensidad de abandonar los propios hábitos temporarios, aparentemente maquinales, pero que en el fondo eran un elaborado constructo egoico que nublaba y disgustaba el entendimiento con ilusiones que desvirtuaban lo que de veras ES; y pasa a hacer lo que en esencia se debe para establecer santa relación con el prójimo, en vez de procurar lo que personalmente apetece, compite o evade... Entonces, y únicamente entonces, se está y se es en el tiempo sin estar ni ser del tiempo. Milagrosamente una paz, un amor y una dicha que el mundo no conoce iluminan y sanan el alma. Ya no hay aislamiento ni temor posibles, aun cuando las formas/pensamiento mundanas acosen, menosprecien o abandonen. DIOS VIVO Mismo se hace patente en lo más hondo de nuestros corazones, guiándonos hasta Su Santo y Eterno Corazón Indiviso en todos y en todo.
    Acaba así, felizmente, incluso en el tiempo y sus egoicas circunstancias, el falazmente macabro y letal juego del carnal escondite, iniciado tras sucumbir a la separadora tentación de 'la serpiente antigua' de querer ser "como" DIOS (ego), cuando ya somos eternamente a semejanza suya en perfecta comunión espiritual con la vida toda en ÉL (nuestro genuino Ser).

-Un servidor del DIOS VIVO-


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