Adentrarse en la matriz del pensamiento con humildes plegarias, constante meditación o una honda y honesta reflexión, es dirigirse al Origen de todos los orígenes, al insondable ámbito nutricio del que todo surge y al que todo regresa, a ese Silencio sagrado del que provienen todas las palabras y todos los símbolos comunicantes, a esa Vida inagotable a la que todas las vidas temporarias están eternamente vinculadas, a ese Divino Amor que libremente concede total libertad tanto de alejarse como de regresar a Él, a esa Verdad en la que todas las mentiras imaginables y creídas se desvanecen como nubes expuestas al empuje de un viento seco, a esa bienaventuranza íntima y a la vez universal que todo personal llanto enjuga y sana, a esa espiritual plenitud indestructible que -por un tiempo en el tiempo- se experimenta fraccionada para poder valorar en su justa medida la inefable gloria de la comunión con todo lo viviente y existente en, con, por y para DIOS VIVO.
-Un servidor de DIOS VIVO-

No hay comentarios:
Publicar un comentario