sábado, 31 de enero de 2026

EN LA DIVINA INOCENCIA, VERDADERA Y COMÚN FELICIDAD

    
Sólo en el presente se descubre, felizmente, lo intemporal. Sólo en el aquí y ahora se vivencia la plenitud espiritual que desvanece por completo el dolorosamente divisor espejismo del ego. Por eso, no escuchar las obsesivas divagaciones de la mente tergiversadora de situaciones pasadas y fabuladora de porvenires, que, inmisericorde, escinde a uno del prójimo y de la vida, abre un portal de sagrado renacimiento, liberando de las egoicas e injustas culpabilizaciones y prejuicios que aprisionaban a la pesadumbre de creernos ser la carne mortal, olvidando el Santo Espíritu de DIOS VIVO que en nosotros palpita.
    Vive, pues, presente, confiado, en paz contigo y con el mundo. No huyas, pelees o escondas. Camina libre de darle significado al sibilino miedo, totalmente libre de acusaciones hacia ti mismo o los demás... perdónate y perdona... ámate y ama... sábete bendito y bendice. Dale el regalo de la esencial y Divina Inocencia a la humanidad ante los embates de su superficial y egoica culpabilidad y vive muriendo a lo que muere, ofreciendo sólo el testimonio de la Verdad del Amor de DIOS en todo momento y circunstancia, y resucita en ÉL a aquello que no ha conocido, conoce ni conocerá la muerte (nuestro verdadero Ser en comunión). Y, ¡sé ciertamente feliz, al extender la vera felicidad de todos cual uno solo!

-Un servidor de DIOS VIVO-


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