En estos tiempos convulsos envueltos por tanta locura y tanta maldad, y en los que se nos tienta a caer en la tristeza, la desesperanza y el derrotismo, os comparto un poderoso salmo (91), que orado -para uno mismo o por quien lo necesite- con constancia, conciencia presente, gratitud, humildad y fe viva, da resultados milagrosos.
Un abrazo grande de todo Corazón.
-Un servidor de DIOS VIVO-

No hay comentarios:
Publicar un comentario