En las jornadas grises u oscuras, esas en las que el mundo presiona por todos lados para que te rindas a sus egoicos dictados, no le pelees con tus propias fuerzas, o flaquearás. Mantente firme en la fe. Permanece sereno y atiende -como nunca antes- a la amorosísima Luz Divina que irradia de tu Corazón Sagrado. Trae a tu presente el vívido recuerdo de esos momentos inefables gustados, de esos "instantes santos" en los que sentiste la plenitud de DIOS VIVO en ti, en todos y en todo... Déjala que se expanda y actúe... Todo te irá bien en Espíritu y Verdad aunque tu entorno se desmorone o acucie inmisericorde... Milagrosamente, la senda a seguir se abrirá ante ti clara, segura... ¡nueva!
-Un servidor de DIOS VIVO-

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