La eterna plenitud del Espíritu de DIOS VIVO contiene aquí y ahora -sin verse afectada- la temporaria división de la egoica carne. Puesto que, lo de abajo precisa de un arriba y lo infinito incluye la totalidad de lo finito; no habiendo nunca surco sin elevación, nube sin cielo, tiempo sin eternidad, inmanencia sin trascendencia o entendimiento personal sin consciencia universal.
-Un servidor de DIOS VIVO-

No hay comentarios:
Publicar un comentario