Luz o tinieblas. Humildad o jactancias.
Amor o resentimientos. Verdad o mentiras.
DIOS VIVO o ego.
He ahí el núcleo de una vida con significado,
o carente de él...
Sin ego, la carne queda a un lado
y de la muerte se nos resucita.
Con ego, la carne prepondera
y, engañosa, al aciago abismo nos precipita.
-Un servidor de DIOS VIVO-

No hay comentarios:
Publicar un comentario