Bajo este escrito adjunto el audio de una charla en la que incido en la idea esencial de que nadie es un ego; que el ego no tiene consistencia real, no es más que una ilusión, una perspectiva limitada y errónea, y que tras su insubstancialidad se encuentra la inefable completud del Ser.
Comprender que querer ser visto, valorado, reconocido o apreciado, significa sentirse ciertamente ignorado y despreciado, conlleva reconocer, sí o sí, que la solución, a semejante situación, nada tiene que ver con la obtención de sus particulares exigencias, sino que es muchísimo más sencilla, simple y obvia: en la invisibilidad personal es donde se hace visible la plenitud del Ser.
Cuando no seguimos el impulso egoico, que trata siempre de ser visto como especial, nos topamos con la incomodidad surgida de su pequeñez soñadora de grandiosidades, y, ahí, la intensidad de sus furiosos embates por salirse con la suya se hace patente. Más, mantenerse calmo y ecuánime ante su desazón por no lograr sus particulares razones excluyentes, permitiéndose uno estar en paz en medio de lo que el ego juzga un fracaso o un desprecio, y no sucumbiendo tampoco a sus cantos seductores por recibir halagos o prebendas, hace posible, por esa no justificación de lo egoico, la vivencia inmediata y esencial de la bienaventurada consciencia consciente de ser Consciencia Indivisa de la Divina Unicidad... puro Amor en comunión con la Vida eterna del Espíritu.
Aquí...
tiembla el horizonte ante lo infinito
palpitante de vida...
palpitante de dicha.
Nace siempre ahora el eterno presente.
Pasado y futuro se aúnan
en un luminoso instante
preñado de inocencia
que desbarata todos los límites
imaginados por la distancia
que lo personal fabricaba.
Hoy es, sin duda, aquí y ahora.
todavía es siempre...
Lo separado es una ilusión de los sentidos
no la realidad indivisa de lo eterno.
El cuerpo no es el espíritu
y el espíritu es la vida.
Siempre es todavía...
en el tiempo, lo intemporal es presente.
Futuro y pasado convergen
en un ámbito calmo
desbordante de pureza
que disuelve todos los juicios
soñados por el furor
que lo egoico generaba.
Ahora...
se regocija el alma en lo infinito
palpitante de vida...
palpitante de dicha.
Extendiendo siempre aquí el Amor inacabable.
KHAAM-EL
Ahora, aquí, hoy, siempre todavía...
la plenitud del Amor,
en la Vida Indivisa del Espíritu,
espera tu despertar del amargo sueño del tiempo y sus muertes.
Fluye con el presente estando totalmente presente en él. Muévete por la vida con ligereza. Experimenta la liviandad del peregrino atravesando con firme disposición y entereza de ánimo calles y veredas, cemento y jardín, saludos y adioses, risas, cóleras o llantos, aprecios e indiferencias, atardeceres, noches o días, versos, prosas y cantos, silencios y ruidos, montañas, valles u océanos, lluvias y vientos, trabajos, descansos o desempleos, soledades, encuentros y desencuentros. Atraviésalo todo, sin apego, sin prisa y sin demora. Camina por amor al camino mismo y lo esencial del destino de plenitud al que aspiras te acompañará durante el trayecto... Bendice todo lo que encuentres desde la paz de tu mente y, por favor, sé feliz de todo corazón.
Álegrate de ser... Bendice lo que nos hace libres de las despiadadas garras del ego y no encierres tu alma tras las opresivas defensas del miedo. Agradece el deshielo de tu corazón aun en medio de frías circunstancias. No te protejas endureciéndolo con suspicacias y planificaciones. Has venido al mundo para recordar que éste no es tu verdadero hogar, pues eres de la eternidad y del espíritu. Permítete deleitarte con las fragancias que envuelven tu invierno para convertirlo en primavera... que alegría más inmensa vivenciar como se derrite la escarcha que afligía tu ánimo para en su lugar sentir el cálido abrazo de la luz. Sí, puedes vivir una perenne primavera aun en medio del invierno o aterirte de frío y pena incluso en plena canícula; depende de ti... no te apegues a tu historia personal y vive desde, y para, lo universal. No te limites con premisas particulares... ábrete a lo inesperado con esperanza... ten fe. Tu corazón florecerá en el Cielo para no marchitarse jamás. Confía. Agradece todo lo que a ti venga o todo lo que de ti se vaya... te irá bien... no lo dudes... porque todo es ciertamente perfecto aunque uno, a veces, sienta que no lo sea al intentar que sólo lo sea a su manera.
Abandona toda pretensión, todo personalismo o justificación... Regocíjate de ser. Solázate en la esencial bendición del momento en que te encuentras. Disfruta del ahora. Si no lo juzgas te trae un regalo de plenitud íntima y sagrada, una promesa de bienaventurada eternidad, una espiritual comunión salvífica. Ser ahora totalmente agradecido siempre te ofrece un grato encuentro con el Amor; no mires, por tanto, con resentimiento el cotidiano acontecer buscando algo más allá del propio instante. Comprende que Dios siempre Es, ahora y aquí allende las apariencias buenas o malas.
Ten fe en lo Santo e Inconmensurable y no te preocupes por nada. Sé feliz. Confía. En cualquier fecha del calendario, en todo tiempo y lugar, la eternidad te envuelve y sustenta con su amoroso manto. Quédate, pues, en paz y comparte la dicha de lo eterno con todo aquel que encuentres en tu vivir... Dios Mismo os sostendrá y os guiará hasta Él. Simplifica... no pretendas cambiarte en lo esencial y recocíjate de ser junto con todos uno en el inefable Ser de la Divina Unicidad.
Bajo este escrito adjunto el vídeo de una charla en la que profundizo en la comprensión de que cualquier idea finita, por supuesta y sabida que se crea, no es más que una burda e inestable ilusión.
En toda identidad personal caben innumerables pensamientos pero éstos nunca podrán ser infinitos, pues están condicionados por esa misma condición personal que se identifica a sí misma. Por eso, en su despropósito, toda identidad personal (el sistema de pensamiento egoicio) fabrica ilusiones que considera realidades.
Lo personal se experimenta a sí mismo como separado del resto de identidades que percibe allende su transitoria epidermis y busca su propia seguridad a costa de la de los demás. Vive en constante recelo y considera sus propias consideraciones finitas, parciales y circunstanciales como dignas de aprecio, en vez de apreciar lo infinito, pleno y esencial. Por tanto uno, si de veras quiere salir de la ilusión de las ideas finitas, ha de dejar de darles significado y profundizar en la vivencia de la paz mental, en esa quietud y contento interior que abre insospechados ámbitos de consciencia, posibilitadores de la comprensión incontrovertible e incontestable de ser indistintos de La Divina Unicidad... Esa experiencia viva que no se sueña en el tiempo, deshaciendo la ilusión de las ideas finitas con rotunda claridad..., con bendito y liberador júbilo.
Todos somos en una misma Idea Plena e Infinita que abarca todas las ideas, las posibles e imposibles, las manifiestas y las no manifiestas...
Cualquier idea finita es ilusoria... Medita... Ahonda... Realiza.
KHAAM-EL
Lo finito -en y por sus límites- es transitorio y, por tanto, irreal.
¿Vives o malvives? ¿Eres feliz o sufres? ¿Amas o temes? ¿La muerte es una amenaza o estás en paz? Inquiere con consciencia: ¿de qué muere la muerte? Y, si eres serio y constante en tu meditación, averiguarás que ella perece de vida.
No busques en el tiempo lo que es intemporal. Ve más allá de lo aparente... No te distraigas con sueños e ilusiones de egoica proyección, y, de súbito, en el presente se te hará presente la presencia inefable del Espíritu... Luz... Claridad... Bienaventurado Conocimiento... ¡Despierta! Mientras quieras vivir en la vida que muere, sigues muriendo por tu identificación con lo limitado y transitorio. Y, como hemos resuelto en lo profundo de la consciencia, la muerte muere siempre ahora en la vida; así que no les des significado a los pensamientos que te apegan al cuerpo, qué es lo que muere, y experimentarás que lo qué en esencia eres nunca puede morir. La vida es del espíritu y no de la carne... Dios es Amor, nunca miedo; inmensa paz, jamás conflicto; eternidad que trasciende el tiempo junto a sus vanas y breves historias; dicha que desvanece todo sufrimiento; santidad de ilimitado perdón; unidad y no separación.
Ahonda... Medita... Vivencia lo nucleico y eterno. Muere a lo que muere y no habrá más muerte, sólo quedará Vida... infinita Vida, pura, gozosa, sutil y en eterna comunión con Todo Lo Que Es... con la Divina Unicidad... con la Bienaventurada Infinitud del Ser.
KHAAM-EL
Te invito a escuchar y practicar la lección 163 de 'Un Curso de Milagros'.
Un río de vida fluye hacia Lo Infinito. El universo se rasga. Parece escindirse el espíritu. Dicotomía irresoluble. Un sueño sin sentido. Una luz sin haz. Una muerte viva...
2.
Miles y miles de protoideas, como si de febriles bacterias se tratasen, eyaculan convulsas sobre el infinito queriendo dotar de forma a lo informe.
Se esparce la simiente...
y nace la incongruencia de la vida muribunda.
Lo humano la pensará y delimitará
justificando su condición como preferente.
Doloroso es este particular ciclo de paradoja irresoluble.
3.
Palpita impetuoso el recurrente latir de las formas.
El pensamiento, soñando quimeras al filo de una afilada navaja que rasga el espacio cubriéndolo de tiempo, se limita a sí mismo con juicios de egoica índole.
Lo banal aparentando ser lo esencial... ausencia llena de propia nada.
El movimiento y su impermanencia, en un instante preñado de ávida incertidumbre que parece durar eones, enturbia con los sentidos la clara visión de la consciencia.
4.
El aprendizaje confunde a la innata sabiduría con datos de obsolescente información, mientras la percepción intenta eclipsar el conocimiento esencial con el breve destello de lo fútil. Pretendiendo así el cuerpo reinar sobre el espíritu.
Los colores se palpan. Se huelen los sabores. El silencio se angustia inventando vocablos que le definan y expliquen, al par que anhelan lo eterno las renuncias más puras allende todos los sueños. La nada es el todo y el todo es la nada.
5.
Máscaras y hueros arlequines danzan asustados. Vibran los prejuicios en una deforme espiral absurda... Un paraguas, repentinamente, rompe a llorar perdiendo así su utilidad.
Nada sirve para todo.
6.
Vacías las voces de auténtico sentido verbalizan engañosos conceptos sin luz ni paz. La voz se ha convertido en un instrumento roto e ineficaz. La ideas del ego no sirven para servir y colapsan en su estulticia.
Todo sirve para nada.
7.
Piedras y laberintos.
Laberintos y piedras.
Detención de la búsqueda insensata.
Encuentro interior con la infinitud.
Puro ser siendo ya ese Ser anhelado...
la paradoja despertando de lo dormido.
Al fin el espíritu que se escondía tras la voz del tiempo se hace plena Voz y, con claridad, despliega el camino del recuerdo intemporal que se convierte en puerta de eternidad. Esa puerta siempre presente en el presente... la Verdad que nos hace libres del sueño de la muerte.
8.
Una mirada transparente y pura alcanza Lo Infinito de inmediato.
Además de ver, se extiende indivisa...
sabiéndose, más allá de las dudas, sagrada y bendita.
9.
Recuerdos del infinito: Perfecta Unicidad. Sanadas lágrimas a ojos llenos. Abrazada imagen multiforme de la nada y el todo, o del todo y la nada.
Recuerdos del infinito: Un sueño y su despertar. Una canción excelsa. Un sol y su luna en un mismo brillo. Bienaventurado renacer del espíritu. Todas las miradas hermanadas en una indisoluble visión de santidad.
Recuerdos del infinito: Jubilosos ámbitos de Quietud y Amor. La Inocencia completamente resucitada de su dolorosa decrepitud temporal. Inacabable comunión con la Divina Unicidad.
10.
... Una muerte trascendida. Una Luz constante y eterna. Un significativo despertar. Dicotomía subsanada y resuelta. Unicidad del espíritu en el Espíritu. El universo toma plena Consciencia. Un río de vida fluye en Lo Infinito...
KHAAM-EL
Queda en paz en el presente
y lo eterno es recordado en la Luz de la Divina Unicidad.
¿Eres o supones saber lo que eres? ¿Desde dónde y cómo te ves a ti mismo? ¿Observas el ver en pura contemplación o te identificas fácilmente con él? ¿Qué conoces en verdad de ti? ¿Te enredas con superficialidades o te encuentras más allá de ellas? ¿Eres libre con la idea que has forjado de ti y del mundo? ¿Quieres liberarte del fatal influjo de lo banal y vivir feliz en lo esencial o quieres seguir sufriendo aún por el enredoso apego a intrascendencias de ostentosa apariencia? ¿Conoces el significado genuino del Amor? ¿Realmente sabes si te Amas? Es clave que respondas a estas preguntas con consciencia plena para que ya no hayan más angustias e incertidumbres, ni sus subsecuentes preguntas, y sólo quede una visión amplia e integradora de la vida que te devuelva el gozo de Ser. Comprender en esencia libera de la opresión de lo egoico en la infinitud del Amor.
Contémplate con Amor y amarás... tienes la capacidad de escoger por encima del mundo y ser libre de él liberándolo de tu dependencia física, emotiva o intelectual. Sí, eres libre de elegir... libre para Vivir. Ya nada ni nadie puede atraparte con arteras redes o influjos solapados para mantenerte en el fango y la inmundicia en que te sumían mediante la falsa creencia en el dolor y la pena como caminos de vida, porque ahora, resueltamente, has decidido no ahogarte en tus propias lágrimas y así alzarte muy por encima de ellas subido en las ingrávidas alas de la Bienaventuranza.
Contémplate con Amor y decide experimentar el Amor y Su Bienaventuranzasin excusas, sin remilgos ni rabietas, sin justificaciones, sin paliativos ni postergaciones, eligiendo compartirlo completamente con el prójimo ahora, siempre ahora... siendo totalmente libre de no imaginar tentadores sueños acerca de despertares venideros, porque soñar que se deja de soñar es también soñar. Decide. Escoge sin temor. Elige la libertad, ahora; o -ésta- te será siempre esquiva. No más demora con engañosas razones de alcanzar felicidad futura. Comprende que la felicidad o es presente o no es verdadera felicidad... Imaginarla en el porvenir tan sólo es sufrimiento y desengaño.
Contémplate con Amor y lo verás todo en ese mismo Amor. Eres libre de elegir... libre para Vivir y abandonar, para siempre, todo miedo y todo apego y toda lucha y todo quebranto y todo lamento y todo enojo y toda envidia y todo apocamiento y todo pesar y toda carencia o penuria y todo sufrimiento y todo morir... Sí, eres libre para Vivir, nuevamente, en la Felicidad inefable de Ser... siendo presente, puro presente bendito, sin la necesidad de soñar despertares en un porvenir... siendo Amor y Vida en Plenitud. Bendiciones.
KHAAM-EL
Más allá de todos los miedos y deseos del ego se encuentra la Verdad que nos hace libres en el infinito Amor de la Divina Unicidad...
Tras esta breve introducción adjunto el audio de una charla en la que abundo en la importancia de la esperanza presente como auténtica esperanza... en esa total entrega a Dios en el instante que se vive para que Su Amor redima de inmediato al alma de su pesar y la guíe hasta Él, dulcemente, aún en medio de las vicisitudes más lacerantes.
Cualquier actitud despreciable que en el mundo suceda es para el perdón y la compasión, no para la cólera y el conflicto. No se está para la división sino para la unión... la relación es para el Amor y jamás para el miedo o el resentimiento. Cuando esto es visto con claridad la desesperación futura se convierte en esperanza presente, porque el pasado ya no angustia más con sus parciales juicios de fragmentario interés, pudiendo ahora, sí aquí y ahora, el Amor de Dios compartirse sin limite ni objeción alguna, pues el ego deja definitivamente de ser el sistema de pensamiento escogido en favor del de la Divina Unicidad.
Con la sencillez de la confianza inmediata todo cambia a bien en lo interior para extenderse irrefrenable e ilimitadamente a todos los ámbitos perceptivos... Por fin, así, la esperanza constituye una certeza presente de inevitable consumación en la plenitud y bienaventuranza infinitas.
Aprende y después comparte en la vida todo aquello que has aprendido en esencia y en verdad... Extendiendo, únicamente, aquello que trae paz, dicha y amor verdaderos.
Lo que das, recibes; al igual que lo que siembras, cosechas.
Dando es como se sabe que siempre se tiene...
La ambición impele al alma
a desvelarse por lo innecesario y por eso llora.
La virtud consagra al alma
a aspirar siempre a lo eterno sin tibiezas ni demoras.
El valor inspira al alma
a desprenderse de su apego a emociones y cosas.
La oración conduce al alma
a perseverar en el camino que al Cielo remonta.
El perdón infunde al alma
la visión profunda que por completo al espíritu honra.
Y el Amor redime al alma
de su peregrinar por el triste mundo de las formas.
KHAAM-EL
Cuando nada se espera al dar Amor
éste nos viene devuelto, milagrosamente, en el momento preciso para que el Amor se siga extendiendo por el mundo salvándolo del doloroso y segreguador egoísmo.
No te compliques buscando la Verdad tras enrevesadas conjeturas de personal juicio... simplifica tu vida... eso es todo... así de obvio y sencillo. Deja que la vida discurra libre y pura a través tuyo; permitiendo que aquel que crees ser sea vivido por lo que sí eres, más allá de cualquier definición, conceptualización o expresión comparativa, allende toda expectativa e hipótesis. No divagues y encuentra la gloria en el instante presente, exactamente aquí, precisamente ahora; pues lo esencial de la vida no se halla en el futuro o en el pasado, más tampoco pertenece a ningún lugar determinado ni depende de cosa alguna.
Despierta del letargo al que el ego induce. No agonices con la mentira de suponer quien eres, cuando lo ignoras cada vez que te piensas separado del entorno circundante y de los seres que en él percibes. Cuestiona los juicios derivados de tus sentidos e indaga en la raíz misma de la que surge toda percepción... todo lo experimentas en tu mente... no vayas hacia afuera... simplifica tu búsqueda.. en tu interior ya se encuentra la infinitud del Ser. No temas. Entrégate a la vida sin condiciones, sin exigencias ni ilusiones, no seas un insensato y no te conviertas en una sombra de tus deseos. Entonces la Vida, la auténtica, la eterna, amorosa y plena, refulgirá sin sombra alguna bendicéndote con la alegría inefable del Espíritu.
Retorna a la sencillez primigenia... sé tú mismo... siempre ahora y aquí, con completa entrega al preciso momento que vives... libre de ayeres y de mañanas... firme en el flujo... en paz... henchido de amor... sin necesidad de aditamentos o florituras... siendo ser realmente... feliz y confiado... desvaneciendo la ignorancia nacida del tiempo y sus apariencias.
Comprende que todo deseo emerge de una imaginada personalidad egoica que parece nublar la nítida luz del alma; pero parecer no es ser. No te quedes significando apariencias... nada hay mejor ni peor en lo transitorio... acepta el devenir de las formas y sé por encima de ellas... vive sin apegos, sin rechazos, sin miedos ni euforias... disfruta de la imparcial completud de lo esencial... la verdadera belleza es contemplada en la gloria de la expresión indivisa de lo incomparable, de lo puro e inenarrable, de lo esplendoroso, santo y bienaventurado, de lo en perfecta comunión con la Divina Unicidad.
Recuerda... todo sucede en Dios... reconócelo... acéptalo con humildad... y en tu mirar bendito contemplarás en todas las cosas y en todos lo seres el fulgor de lo eterno... sencillo y simple... eso es todo. Bendiciones.
KHAAM-EL
Cuando escuches la música de este vídeo deja que sea todo tu presente...
Medita... Ahonda...
Sumérgete en la sabiduría de la simplicidad esencial que todo lo abarca.
Sencillo... hagas lo que hagas hazlo con presencia, con consciencia,
con claridad, con amor; humilde, agradecido y en paz...
Adjunto a continuación el audio de una charla en la que ahondo en la mente para erradicar todo aquello que no es esencial y poder recobrar la plenitud de Ser en el centro mismo de la consciencia.
Para percibir el mundo en el que te encuentras y tener una experiencia de él es preciso el tiempo, que no es sino tu propio y particular tiempo. Cuando tu tiempo está, aparece el mundo; cuando tu tiempo no ésta, éste desaparece. Luego el mundo en el que pareces vivir, el mundo que experimentas, el mundo que te agita, el mundo que te ilusiona y desilusiona, que te irrita o deprime..., aparece en tu tiempo (el tiempo que hay en tu mente respecto a la idea que tienes de ti) y no en un tiempo universal que imaginas engullirte. Por ésto, el tiempo y el espacio son en tu mente y no a la inversa. Es la mente la que lo elabora todo y no lo que percibes en ella. Sí, todo se cocina en tu consciencia y no fuera de la misma... profundiza en lo esencial... ve más allá de los conceptos del mundo, del tiempo y sus historias... ve allende las expectativas... y halla en el presente la raíz de todo.
Eres aquí y ahora... lo que pienses en el tiempo pasado o futuro, sólo sabes que no es aunque conceptualmente lo parezca... ahonda... medita... la solución es dentro de la mente, jamás fuera de ella... profundiza... ¡despierta!
Permanece muy atento a los pensamientos que bullen en la mente... No confundas la claridad con la confusión ni las ilusiones con la realidad. Los altibajos emocionales son la manifestación de un carrusel de pensamientos y la inercia de sensaciones que propicia semejante carrusel no puede ser jamás fruto de la libertad. ¿Desde dónde vives y actúas? Relacionarse desde el temor y la angustia atemoriza y angustia aún más si cabe.
El contraste emocional muestra, con simplicidad, el amargo fruto del enjuiciamiento soterrado de los pensamientos egoicos tomados como propios. No seas teatrero y no te cuentes historias para no dormir o cuentos para evadirte. Es básico y, sin duda fundamental, concienciarse de la conciencia misma en su pureza original para que lo real, en su claridad, sea reconocido en su inmutable plenitud. En la forma todo es finalmente nada. No quieras agarrarte a nada, es absurdo, inútil y frustrante. No esperes a mañana o malograrás el presente con expectativas y deseos de incierto cumplimiento. No quieras estirar el pasado o estropearás tu dicha con espectrales pensamientos de nula consistencia. No puedes caminar ayer ni tampoco mañana por mucho que lo intentes. Ingerir tóxicos, en vez de alimentos nutritivos, es suicida, al igual que albergar pensamientos de angustia, dolor y muerte, no trae más que infierno. Vomita todo lo que emponzoña tu mente y no vuelvas a su macabra inercia de pensamiento... deshabitúate de tus dolorosos placeres y de su transitorio 'subidón' dejando de desear morir evadiéndote en el vivir. Asume la responsabilidad de tu manera de pensar y acepta el instante que vives con humildad. Nadie, excepto tú mismo, influye realmente en ti mismo. Atraviesa la intensidad de no seguir los mandatos de cualquier seductora rabieta victimista y narcisista para poder romper, así, con cualquier dañina inercia revestida de evanescente goce.
No te defiendas con estrategias y ve más allá de lo que crees o supones. Lo superfluo y cambiante, con arrogante banalidad, convoca al miedo en nombre de la seguridad. No hay libertad peor usada que aquella que decide imaginarse esclava y angustiada. No olvides el Amor o te olvidarás de ti mismo... Medita... Indaga... Profundiza en la consciencia misma hasta que sólo halla Consciencia... olvida el olvido que conlleva la acumulación de conceptos y teorías para, desechando lo banal, recordar aquello que sí es esencial. Por tanto se ha de comprender, cuanto antes mejor, que quedarse en el miedo, después del alivio inicial de las justificaciones que parece ofrecer, sólo trae desgracia, pesar y sufrimiento. Abandona, sin más dilación, toda tentación a relacionarte desde el temor y, tras la intensidad y resistencia iniciales, la paz y la dicha te colmarán y bendecirán por siempre.
Con constancia tras el desierto siempre aparece la tierra fértil... no desfallezcas y no sucumbas a la absurda idea de buscar confort en lo yermo. Un mundo cambiante e incierto no puede ser tu verdadero hogar... camina en tu mente entregada a Dios y Su luz... no te detengas por unas cuantas baratijas y unos míseros placeres de limitada duración... camina hasta el final, y vivenciarás un súbito renacer en la felicidad del espíritu y la vida eterna. Relacionarse sin temor hermana; liberándonos de la desconfianza egoica y permitiéndonos reconocer lo esencial de lo que nos une al no significar, nunca más, lo que parece separarnos. Comprende, con sencillez, que nada puede ir mal cuando desde la libertad, únicamente, anhelas libertad y cuando desde el Amor sólo quieres Amor... la luz dirigiéndose a la luz... lo bienaventurado compartiendo bienaventuranzas... ¡Alégrate! Todo irá bien si tú, en verdad, así lo quieres y agradeces, porque todo aquel que, con honesto ahínco, busca la Verdad por Ella es liberado. Confía y no temas... nunca hubo tinieblas en la luz ni división en la Unicidad; jamás habrá miedo en el Amor ni mentiras en la Verdad.
KHAAM-EL
No escuches los aciagos consejos del miedo que únicamente traen rencor, soledad y tristeza. Hermánate con el prójimo en esencia y en verdad al relacionarte con total y sincero Amor, sin límite ni condición alguna... Y la alegría y la paz de espíritu serán de nuevo plenas en nuestras almas indivisas.
Nada permanece igual en el acontecer del mundo. Los seres nacen, crecen y mueren... Ningún cuerpo dura para siempre, todo sucumbe en el tiempo por el paso mismo de ese tiempo excepto el espíritu. La esencia pervive a la mutación incesante de las formas y sus evoluciones espaciales... hasta la misma idea de evolución perece con el tiempo, ese hambre voraz que engulle todo a su paso. No te pelees con aquello que pasa intentando unas veces prolongarlo y otras alejarlo, sencillamente haz las paces con lo que es, ahora. Medita, como señala Ramana Maharsi, en ¿quién soy? Con constancia inalterable y paciencia inquebrantable. No distraigas la atención viva del ahora yéndote del presente con evolutivas historias de futuras condiciones que puedan arreglar dolorosos pasados, cuando siempre es ahora y aquí todo lo que hay, tienes y eres... Todo lo que salva y bendice sucede ya mismo, aquí mismo, porque Todo Lo Que Es Ya Es Siempre Pleno En Sí... nada está separado del Amor y todo lo que Ama en verdad te santifica eternamente, sin esfuerzo o condición alguna por tu parte. Ahora es perfecto en su transparencia, nada hay oculto, nada queda sin resolver o se encuentra incompleto, todo exuda pura esencialidad, dicha, sencillez, perfecta calma interior que se infinita en derredor hasta que sólo queda no dos... indivisa completud.
Todo va bien, siempre ahora, al no encontrarse uno realmente -jamás- condicionado en el presente por la idea egoica que se perfila e inserta en el espejismo del tiempo. No te has alejado de tu bienaventurado Hogar, sólo lo sueñas. Los pilares del templo de la Vida descansan sólidos en el presente, inalterables al transcurrir del tic tac del reloj. En su incondicionada e íntima ilimitud, el presente te abre las puertas de lo intemporal, de lo inconmensurable y magnificente.... profundiza en el instante, en el núcleo mismo del instante. A la luz de la presencia presente, despreocúpate de tus deseos y temores, no les dotes con el poder de alejarte de ti mismo. no caigas en las redes de la artimaña que proyecta fantasías y delirios de particularista perspectiva que exige insaciablemente más y más, para dejarte con la amarga sensación del menos... medita... ahonda... sosiega tu pensamiento... calma la agitación de tu mente no dándole significado al pulular de los pensamientos siendo consciente de la consciencia, de ese espacio infinito que los abarca. Toda exigencia es disuelta con diligencia inmediata... el flujo de la Vida surge y fluye ahora eternamente... paz, bendita paz mental... gozo, bienaventurado gozo del espíritu.
No sucumbas al tentador influjo de lo que sucumbe, no mueras en lo que muere, permanece ecuánime en la consciencia consciente de ser consciencia... ¡Despierta! El tiempo sucumbe ante la eternidad, cualquier historia es insignificante a la luz del presente inmaculado; la carne no define ni contiene al espíritu, los pensamientos no constriñen a la mente... eres libre, verdaderamente libre, en sutil plenitud. Ahonda, que esto último no sean sólo palabras para ti, sino experiencia viva y feliz. Entonces, sólo entonces, comenzarás a cumplir la función santa de extender aquí y ahora, sea cual sea su aspecto o condición, la salvación en un mundo que vaga perdido y temeroso, confundiendo las tinieblas con la luz al olvidar que lo esencial es lo impersonal e inmediato, lo feliz y siempre viviente; nunca el personalismo reductor surgido del egoísmo y su vano futurismo, tristevasallo de un pasado que nunca está presente.
Mantente libre en la paz de espíritu suceda lo que suceda en el transcurrir del tiempo. No seas esclavo de la inercia, no reverencies nada pasajero, adéntrate con consciencia en el presente... y descubre su ámbito intemporal, su plenitud esencial.
KHAAM-EL
El Ahora, aquí, es pura Consciencia. Adéntrate en Ella y trascenderás lo efímero.
Queda en quietud...
sin ego
sin razones
sin sueños,
anhelos o ilusiones.
Medita...
Conoce...
Acepta...
Atiende sólo a lo que hay que atender
desatendiendo a lo distractivo e inútil.
Bendice toda situación dándole consciencia plena...
Bendice bendecir,
no caigas en excepciones
ni parceles con juicios personales lo indiviso.
Bendice tu pasado...
Bendice tu futuro...
Bendice tu presente...
Bendice por completo
y vivirás ahora libre y en paz,
feliz y lleno de Amor...
allende el tiempo
y sus volátiles formas.
Queda en silencio...
sin juicios
sin expectativas
sin definiciones,
deseos o temores.
Ahonda...
Descubre...
Despierta...
KHAAM-EL
Quien bendice se sabe bendecido... Quien Ama se siente totalmente amado... Quien comparte siempre tiene para seguir compartiendo... Porque, en esencia y en verdad, dar es recibir. Bendiciones y namasté.
Sigue a este escrito el vídeo de una charla en la que incido en la absurda situación que vive uno cuando se identifica con el sistema de pensamiento del ego, ya que con él sólo se consigue aquello que en principio se pretende evitar.
Buscar la armonía en lo que no conoce la armonía es permanecer totalmente inarmónicos. Luego anhelar algo por el hecho de conseguirlo no te hará más feliz, pues la consecución de tus personales anhelos no traerá la armonía que supones, ya que un anhelo siempre proviene de una sensación inarmónica que se replica una y otra vez a sí misma; mientras que la armonía, la verdadera, no necesita armonizarse al estar muy por encima de cualquier tipo de desarmonía.
La Divina Unicidad es pura armonía y la idea de separación (lo egoico) una avidez inarmónica que devora todo cuanto se pone a su alcance, intentando alcanzar un equilibrio que no puede conseguir. Por eso, el ego, devorando en su insaciable frenesí todo lo que puede, acaba, finalmente, devorándose a sí mismo en una espiral demencial de miedo, resentimiento y codicia, porque lo que se siente carente cuanto más acumula más necesita.
Llegados a esta comprensión, la única manera de librarse de semejante situación de recurrente insatisfacción, provocada por la idea de separación e identificación con el cuerpo, es permanecer conscientes de la insustancialidad del ego, no apegándonos a su compulsiva avidez de sensaciones manteniendo la conciencia clara y ecuánime... en profunda paz mental... y ahí, la luz del despertar de la Consciencia nos libera del angustioso sueño del tiempo, del deterioro, las pérdidas y la muerte.
KHAAM-EL
El ego devora aquello que considera separado de sí
Vuelvo a publicar este escrito, que vio la luz hace un par de años, por lo esencial que es el mensaje para el mundo en su totalidad, ya que invita con firmeza a la unión verdadera mediante la comunicación de lo que nos une en lo esencial, fraterno y eterno, al no darle validez a lo que separa y resiente:
Con frecuencia se revuelve la humanidad contra sí misma por su pertinaz insatisfacción. Buscar culpables de la propia infelicidad acaba por señalar como provocador de desaires incluso al considerado, en un principio, como inocente para exculpar el insensato comportamiento erróneo y divisor que pasa a ser considerado como inevitable e inclusive, tamaña desfachatez, necesario y pertinente. No te pelees por colores, teorías o comparativas de resentida valoración, fabricantes de fascinantes rompecabezas con múltiples y alambicadas posibilidades que obsesionan hasta desnortar. No te escindas ni fracciones en porciones de personalísima perspectiva para justificar las calamidades de la yoidad achacándoselas a la otreidad. No asumir la responsabilidad de lo acaecido en la vida, resignándose maliciosamente o atacando a lo externo con insistencia victimista, para exculparse uno a sí mismo, no trae más que una tenebrosa sensación -mezcla de culpa, vergüenza e ira- que convierte el vivir de la humanidad en un pavoroso campo de batalla lleno de estúpidas disputas.
Querer unir lo divisor a lo indivisible es imposible... no pueden ni podrán unirse jamás dos mundos antagónicos. Libérate de los barrotes de la dispersión y la locura que encarcelan en nombre de la libertad y la sensatez. Las ilusiones nunca podrán ser realidad ni la verdad explicarse con una suma de mentiras que le restan credibilidad. La naturaleza de una ficción es una farsa queriendo simular veracidad, tal como una novela es una trama imaginada en la mente del novelista y sin éste aquella no puede ser y, además, sin los lectores su existencia es vana, virtual y carente de significado. Lo evidente es evidente cuando no quiere mirarse a otro lado. Sin lo fundamental lo que emerge se desploma. Sin el espíritu la letra está muerta. Las palabras son símbolos y no la esencia que sugieren, por eso el simple engarzar palabras, bandos y conceptos, no puede ser considerado auténtica unidad o expresión viva y fraternal... la esencia de la comunicación es unión, es conocimiento sustancial, es hermandad universal; por eso fabricar, realzar y anteponer los símbolos a la naturaleza esencial pervierte la comunicación convirtiéndola en la mera y hueca exposición de superficiales e irresponsables preferencias caprichosas tomadas por fundamentos irrenunciables que combaten contra sus supuestos contrarios. Y no hay que ser muy avispado para colegir que seguir semejante comunicación incomunicante conlleva gravosas y pésimas consecuencias.
Aposéntate en el presente... quédate en él con gratitud y sin expectativas. Ama este instante que vives sin comparaciones ni perspectivas particulares... Abre tu mente al ahora... con fe y paciente esperanza en la inmediatez de la vida... Comunicación es Amor, nunca imaginar y resaltar diferencias con las que pelearse para encontrar sosiego en un mañana que se convierte en un nunca. Ahonda en el meollo de ti mismo y conocerás la indivisible y eterna esencialidad de la vida... comunícate con lo real, con lo sustancial, fundamental, esencial y verdadero,.. la comunicación real se halla libre de todo temor o desconfianza... sé, pues, libre e indiviso en la paz mental y el Amor te reconciliará contigo mismo y con tu prójimo al revelarte la plenitud de Dios y de toda Su creación, ahora.
KHAAM-EL
La comunicación verdadera es indivisa... Amar nos libera del miedo y del resentimiento.
Ser ecuánime es no ser injusto. Mantente indiferente ante la tentación de valorar las diferencias. No te encierres en una prisión de oro por buscar seguridades, pues una cárcel por engalanada que la pongas sigue siendo una cárcel. No compares ni te compares o serás una marioneta en manos de tus propios juicios. Es indispensable no sucumbir a la inercia de justificarse con la identificación que toma a los pensamientos como inherentes a uno. Fluye y confía, no te esperes al final de tu vida para ser honesto e imparcial... sé como el insondable océano y no te identifiques con pasajeras espumas. No luches con los pensamientos ni tampoco te agarres a ellos, déjalos pasar para ser consciente del pensador y, de forma natural, esa consciencia de ser consciente se desidentificará de ese pensador limitado y limitante, cortando los hilos que movían a la marioneta que se imaginaba ser mediante el discernimiento de lo sustancial y eterno.
El despertar del sueño del ego es siempre una decisión de plena consciencia ante la dispersión de cualquier expectativa personal. Simplifica tu manera de pensar... aquiétate, confía y no temas, ninguna ilusión puede afligirte realmente. El Amor es consciente de sí y de su dicha eterna sin esfuerzo alguno. Únicamente puede amarse por entero cuando no se desconfía de la vida, cuando uno se ha liberado de ansias y aversiones, cuando a pesar de que el mundo -al ir tras sus anhelos personales- no sabe lo que hace, uno permanece libremente en ese Amor y extiende la pureza esencial del espíritu sin cálculos ni indecisiones, sin buscar particular reconocimiento ni temer a su posible rechazo. Tan sólo saltando al vacío de quedarse sin agarres conceptuales, sociales o emotivos, puede suceder el milagro de la sanación de la mente, de la definitiva curación de todo su dolor y sufrimiento. No quieras mantener tu personalismo o fabricarás una configuración penosa de ti, cuando, en lo nucleico, fuiste creado inseparable de la alegría, la plenitud y la santidad.
No te distraigas con las trampas del mundo y sus efímeras dádivas. Mantente firme ante la volatilidad de los pensamientos y quédate en la paz constante del ahora inmaculado, de este presente inmediato sin lastres pasados ni ensoñaciones futuras. Confía... la eternidad y su completud desvanecerán cualquier pesar o angustia que pudieras haber elucubrado con una bendita claridad que te encamina al Cielo... Avanza presente y no te demores con las absurdas e inútiles desconfianzas del ego. Abre tu corazón al Amor... está esperando, con infinita paciencia, a que te decidas en favor de lo esencial e impersonal, a que seas justo y ecuánime, a que reveles el fondo, lo esencial y bendito, a que expreses sin cortapisas la vida eterna del espíritu y su inseparable unión con la Divina Unicidad.
KHAAM-EL
En la serenidad y confianza del alma en paz
el Amor de Dios nos bendice con Su eterna plenitud.
A continuación de este escrito adjunto el audio de una charla en la que ahondo en lo dañinos que son los caprichos en las relaciones, ya que las alejan de la paz, la alegría y la concordia. Simple: ningún capricho acercará jamás a la Verdad, el Amor y la Vida Eterna del Espíritu.
Cuánto miedo se excusa y justifica proclamando que es amor, cuánto capricho se reviste de necesidad para tapar una inseguridad y desconfianza, cuánta mentira se consiente diciendo que es para un bien, cuánta injusticia imponiéndose como si fuera precisa e inevitable para mantener un orden determinado, cuánta estupidez jactándose de ser conocimiento... En definitiva, cuánto capricho personal escondido tras artificiosos ademanes acompañados de grandilocuentes palabras que peroran acerca de un supuesto interés general para las gentes y sus pueblos. Más lo que se disimula y esconde emponzoña y divide finalmente, porque no hay personal capricho que no acabe en discordia y conflicto.
Ahonda en tu mente y no te apegues a los pensamientos del ego o sufrirás en última instancia creyendo que vas tras lo feliz y exitoso mientras, en verdad, te diriges hacia el abismo. No seas indolente ni veleidoso; sal de lo personal, de lo egoico, de las caprichosas relaciones especiales para conseguir particulares sueños. Abandona lo vano, antojadizo y sinsentido. Encuentra la paz en el inegoísmo y el sentido común, en la sencillez y la humildad, en lo verdaderamente fraterno, en lo que nos une más allá de cualquier aparente división... Medita... Profundiza en lo esencial... Y no habrá más conflictos en tu mente que proyectar... de súbito la Plenitud y el Amor, la Consciencia Una de Ser... Sat Chit Ananda (Ser Consciencia Bienaventurada).
Justificar las demoras jamás satisfará, en lo más hondo de uno, el ánimo. Un retroceso aleja de la meta y detenerse no es avanzar. Elevarse por encima de lo personal nunca se excusará ni reprochará de forma personal. Rodear una montaña no es subirla, girar te lleva siempre hasta el punto de partida sin conducirte a nada nuevo. Dar vueltas y vueltas entorno al despertar de la consciencia, opinando y especulando acerca de ello, no tiene nada que ver con el despertar de la consciencia misma. Hablar de la felicidad no significa realmente vivirla, al igual que imaginarte no significa en absoluto que seas eso imaginado. Considerar pensamientos sin ser plenamente conscientes del considerador no produce más que desvarío, ensoñaciones y yerros. Hacer cábalas acerca de lo que en sí mismo carece de significado no garantiza nada de nada. Calcular implica la posibilidad de equivocación; por tanto hay que penetrar, sin dilación, en la sustancialidad misma del acto de consideración, pues, éste dejado al albur del capricho personal, fabrica creencias irracionales y supersticiosas que acaba tomando por leyes. Si no se está al tanto de las propias inercias, el condicionamiento se tomará por libertad, y uno creerá vivir libre mientras se atrapa, más aún, en lo condicionante.
Se ha de estar muy vigilante de los pensamientos para no caer bajo el influjo de pseudociencias que se autoproclaman infalibles, siendo erróneas desde sus más mínimas bases o postulados. Más, nadie puede ser engañado sin antes haberse autoengañado a sí mismo. Deja, pues, de autoengañarte (si es el caso) proyectando la culpabilidad o el mérito afuera, y asume con total consciencia la responsabilidad en tu vida. Ahonda en la consciencia con determinación y sencillez. Estate bien atento y vigilante a los juicios y opiniones que pululan por la mente considerados como propios, pues el especialismo tiene la tendencia a ser un verdadero ególatra que, como un autómata, repite patrones considerándose libre e inteligente. Más, acumular es carencia y jamás abundancia; creer saber es una suposición, no auténtico saber, y querer nunca es amar. El amor exclusivo a uno mismo, o a un otro peculiar diferenciado del resto, es la negación misma del Amor. El particularismo es pura cerrilidad intentando parecer docta.
Contempla con honesta mirada aquello que a través tuyo mira sin dar por sentado ningún postulado personal. Cuestionarse a uno mismo en todas las cuestiones con humilde disposición, suspender todo juicio, meditar sin definirse respecto a un mundo circundante, profundizar sin expectativas en la naturaleza misma del pensamiento... abre la mente más allá de la mente. Algo o alguien, que no puede considerarse realmente alguien o algo, gozosa e inesperadamente, emerge con fuerza; la Luz de la Consciencia no deja rincones oscuros, todo es claro y diáfano, simple, fácil, nada complicado, abrumadoramente sencillo y obvio. Las palabras, todas, quedan cortas para expresar lo que se encuentra más allá de toda expresión... No es que pueda existir, o no, un dios, es que sólo hay Plenitud, Amor, Paz, Vida, Eternidad, Verdad, Bienaventuranza, Consciencia Pura... puedes llamarlo Dios, o no, aunque, en puridad, Dios es, ciertamente, Innombrable e Inconmensurable y, por eso, Cierto. Parecer no es Ser, ni un tiempo indefinido tiene nada que ver con lo eterno. Todo lo nombrable es pasajero (incluso un tiempo indefinido)... la esencia de todo es eternidad. Ahora ya es eterno... tú, todos, todo, más allá de apariencias y disolvencias, es ahora siempre en la sustancial plenitud de la Luz Infinita de la Consciencia.
KHAAM-EL
Contémplalo todo en la Luz de la Consciencia y sólo habrá pura y bienaventurada luminosidad rebosante de ilimitado Amor... de infinita Paz... de eterna Existencia en la Divina Unicidad.
Todo lo alcanzable para el ego es banal y efímero...
más nada corpóreo afecta a la esencia pura del Ser.
Camina ligero de carga
y no conocerás el amargor de la desdicha.
Descubre lo de veras importante,
lo nucleico, bienaventurado, perenne e inefable...
No desconfíes y no te agarres a lo impermanente.
Abandónate a la bondad del presente exento de recelos.
Nada hay que temer.
No hay dilemas ni encrucijadas en la paz del ahora...
El corazón, unido a la mente en el puente del Amor,
sabe bien hacia donde se ha de dirigir.
Valora lo que tienes, más no te aferres a ello.
Aquello a lo que te aferras, por asirlo,
te hace sufrir.
Aligera...
Pon todo tu empeño,
todo tu afán y esperanza
en hollar la senda del autoconocimiento.
Salta por encima de tus propios conceptos,
por encima de los conceptos de los demás,
por encima de cualquier clase de concepto.
Sobrevuela tanta teoría y contempla su insignificancia...
Toda gloria o penuria de este mundo
se desvanece con el transcurrir del tiempo.
Álzate sobre las conflictivas pugnas del mundo
y no te engañes con la inconsistencia de las formas.
Observa con atención...
todo habla de ti...
todo te escucha a ti...
No te distraigas,
atiende y exprésate compasivamente,
en la medida que ayudas te ayudas...
Aunque en un principio lo ignores
nada hay realmente fuera de ti.
¡Despierta!
La luz no se encuentra jamás en tinieblas
y tu esencia es pura e infinita luz.
Namasté.
KHAAM-EL
Vive el presente con alegría y esperanza...
Salta resueltamente por encima de los obstáculos y conflictos que el mundo pone.
"Carencia de orgullo y soberbia, mansedumbre, un alma pura, un corazón tolerante, bondadoso, no quejumbroso; pureza de espíritu y de cuerpo, tranquilidad y perseverancia, dominio de sí y de la naturaleza inferior, y adoración al Señor. Ausencia de la inclinación a los objetos de los sentidos, eliminación del egoísmo; erradicación de la entrega a las cosas externas, a la familia y el hogar; la lúcida visión de la inestabilidad de la vida del ser humano con su dolorosa sujeción al nacimiento, a la enfermedad, a la vejez y a la muerte; la ecuanimidad en los acontecimientos agradables o desagradables. Un espíritu dirigido al recogimiento interior y apartado del tumulto de las masas y las distractivas reuniones humanas. Una visión clara del sentido y origen de la existencia, un profundo conocimiento y una luz espiritual, el yoga de una devoción constante, el amor de Dios, la ininterrumpida adoración al Ser Supremo. Esto es lo único que puede llamarse sabiduría, todo lo demás es ignorancia".
Bhagavad Gita - cap. XIII - versos 8 al 12.
* * * * *
Quien conoce la Verdad ésta le hace libre de la prisión de la carne y su exiguo tiempo. Sé consciente de donde surge la consciencia. No te quedes con tus pensamientos si éstos no te traen paz, dicha y amor; porque quien los busca y no los halla, evidentemente, está buscando en el sitio equivocado.
Si el sufrimiento atenaza tu experiencia de vida cambia tu manera de pensar porque aquello que no cambia se repite. Transforma tu mente cambiando primeramente tus pensamientos acerca de ti y del mundo, y lo que percibas cambiará esencialmente; más, si sólo te afanas por cambiar lo externo dejando igual lo que piensas acerca de ello, todo regresará al punto de origen y vuelta a empezar con un nuevo ciclo de huida del sufrimiento para acabar retornando a él. Sal del sufrimiento no sucumbiendo al seductor influjo que ejercen los razonamientos separativos que ensalzan lo corporal y egoico en detrimento de lo espiritual y fraterno. Abandona el apego a tus historias, a esos cuentos que uno se contaba para justificarse, no liberan, antes bien, atan y aprisionan. Persevera en la meditación y la oración... ve al fondo del fondo para que nada superfluo te distraiga de lo esencial y eterno... saber acerca de lo pasajero no es sabiduría, porque creer saber algo de algo que dejará de ser es, sin duda, ignorancia. Ahonda... Conoce la plenitud de la Divina Unicidad conociéndote sin excusas ni suposiciones, sin prejuicios ni expectativas; así, amarás (exento de temores, deseos o recelos) al prójimo como a ti mismo y a Dios sobre todas las cosas del mundo. Comparte lo crucial: todo y todos, en lo sutil, somos indivisos de Dios en Su perfecto Amor. Únicamente nos liberamos de la condición miserable del apego al cuerpo liberando de ese apego a nuestro hermano/a, porque Dios nos sana siempre de la pequeñez cuando sanamos a nuestro hermano/a del misma. Dar es recibir. y compartir tener. Comprende que Dios nos salva salvando; Dios nos saca del miedo sacando al prójimo de su miedo; Dios nos desconstriñe del egoísmo cuando, con nuestro inegoísmo, invitamos a nuestro semejante a no ser egoísta; Dios nos saca del sufrimiento y el rencor al enseñarle a nuestro hermano/a a perdonar con el ejemplo de nuestro perdón más sincero; Dios nos emplea como un lápiz que escribe, con bondad, claridad y firmeza, el mensaje de Salvación (en el que nuestra salvación está incluida junto con la de todos) en el mismísimo momento en que soltamos la pretensión de ser los escritores de nuestra propia historia personal. No te apegues, pues, a ti mismo y serás más allá de todo límite e imaginación... Retornarás a la plenitud de Dios.
KHAAM-EL
Ahonda en la sutilidad de la música y de la dulce armonía de la flauta...
es una bellísima metáfora de la sutilidad del alma.
Adjunto, a continuación de estos párrafos, el audio de una charla en la que ahondo en el sentido verdadero de espontaneidad, desenmascarando la falsa espontaneidad que no es más que una estrategia del ego para aparentar una libertad que no posee (el ego) y tú sí (consciencia pura, alma libre y bendita).
El superficial razonar del mundo piensa que sabe lo que es la espontaneidad y la confunde con la realización de aquello que primeramente pasa por su mente, cuando hacer aquello que primeramente pasa por la mente es, sin duda alguna, caer preso de la identidad que has imaginado de ti; ya que es en realidad un acto mecánico y sujeto a las agitadas memorias personales, no al flujo auténticamente espontáneo de la paz mental. Sólo cuando, desde lo más hondo de uno, estando completamente libre de juicios y expectativas, se es pura presencia consciente, lo espontáneo se expresa en plenitud, dando como resultado permanecer en constante plenitud.
Comprende que dar es recibir. Por lo que lo espontáneo, cuando no se le otorga significado al ego y sus intereses separativos, se manifiesta siempre poderoso desde su indivisa bienaventuranza; trayendo, de inmediato, esa misma bienaventuranza indivisa según se comparte su expresión. No temas ni titubees, amar es recibir amor, por lo que si quieres ser feliz (que es lo que en el fondo todos buscan en cosas efímeras) da el amor que anhelas a todo y a todos en lugar de exigirlo y serás espontáneo de veras, o, lo que es lo mismo, totalmente libre de lo efímero, pudiendo espontáneamente retornar aquí y ahora a lo eterno... a la Divina Unicidad del Espíritu.
Evidentemente el 2 no es el 3, el 5 no es el 7, el 6.006 no es el 22.022, ni 70.358.943 es el 1; luego la Divina Unicidad, que es en esencia lo mismo que Nirvana, no es siquiera el 1, pues es sin opuesto y tampoco puede ser el 0, que se define a sí mismo por esos mismos números que aparenta negar, sino que la Verdad (Nirvana o la Divina Unicidad) es el vacío de los números y de los no números, la ausencia absoluta de las cantidades, totalmente despejada de las comparaciones, no es el nada de nada ni el todo de muchos. Nirvana, la Divina Unicidad, es Consciencia... pero pura y plena Consciencia Consciente de Ser Consciencia, y no una porción de consciencia separada de otras consciencias. Todas las vidas, todas las muertes, todos los sucesos y circunstancias acaecidos en el giro samsárico no han afectado ni podrán afectar realmente a esa perfecta vacuidad de las cantidades.
En la Experiencia Viva de la Eterna Indivisibilidad del Ser, de inmediato, todo el tiempo, junto a sus particulares historias que engarzan una Historia, es visto como un insustancial ensueño plagado de palabras, de conceptos, imágenes y juicios..., y, una vez reconocido el error de percepción, puede ser corregido, al punto, usando palabras para deshacer palabras, manejando conceptos que desvanecen conceptos y profundizando en las imágenes para disiparlas en su mismísimo núcleo. Todos los juicios son perdonados con un único y definitivo juicio de esencial inocencia, de profunda hermandad, de infinita comunión... Esta es la labor del gurú, del maestro, del humilde servidor de la Verdad, un total fundirse en la Experiencia Viva de la Eterna Indivisibilidad del Ser y permitir que ésta deshaga todas las ilusiones compartiendo el despertar de ellas con el prójimo... realizando la tarea de expresar lo inexpresable en lo expresable, para recordarle que su verdadera naturaleza es lo inexpresable y devolverlo así a la vivencia indefectible de la Conciencia Consciente de Ser Pura Consciencia... simplemente, mostrando que cada uno de los aparente individuos separados ya son uno con el gurú (maestro) y que, en esta unicidad, el Sadgurú (el Maestro de maestros) está a cargo de todo desde lo más hondo de uno. Ése, y sólo ése, es el camino del definitivo despertar a lo real y plenificante.
Mantente atento a la Consciencia Misma... Recuerda con conciencia meditativa "el Padre y el Hijo son Uno", "cuando dos, tres o más se unen en Mi nombre ahí estoy Yo" que nos dijo el Cristo en Jesús, o el "cuando el discípulo está preparado aparece el Gurú" que señala la enseñanza védica, verás que apuntan a una misma idea: que el discípulo es inseparable del gurú y por eso el Sadgurú (el Maestro de maestros) es la Consciencia plenificadora y rebosante de paz que los libera -en la relación santa del mutuo reconocimiento sustancial y eterno de nuestro único Ser- de la frágil y efímera condición corporal/egoica.
Medita, ahonda, ora con sincera devoción... se ha expresado toda la Enseñanza.
Namasté.
KHAAM-EL
SAT NAM
Es conocido como el mantra semilla y significa “llamo a la verdad” o “la verdad es mi identidad”.
WAHE GURU JI
Expresa la sensación de pasar de la oscuridad a la luz por la enseñanza pura del gurú.
SIMRAN
Es el recuerdo del Señor (la Divina Unicidad, Brahman, Tao, Nirvana..., el nombre es lo de menos) hecha mentalmente (con la lengua del pensamiento) y con el corazón lleno de amor devoto.