Juzgar no es fácil, sino cómodo para el ego; y, de igual manera, perdonar no es difícil, sino incómodo para el ego. Por eso, es cuestión ineludible no confundir lo incorrecto como correcto y viceversa, para no restarle importancia a lo primordial considerándolo secundario y adelantar así, de veras, en el camino interior, en esa estrecha senda de auto-descubrimiento que debe transitarse con honestidad y ánimo infatigable. Sé resuelto, no pusilánime ni autocondescendiente. Afronta los pensamientos que hay en tu mente con responsabilidad y no los justifiques ni ataques a bote pronto, déjalos pasar y no te adhieras a su cautivador embrujo personal. No sigas los discursos autocomplacientes del ego que se queja para justificar afuera su propia inconsistencia. Mantente alerta, vigila de donde provienen los impulsos que empujan tu ánimo. No quieras solventar ninguna problemática que pienses padecer desde ideas de pequeñez o arrogancia, de separación o recelo. Averigua primero quién eres realmente; el resto se conocerá a continuación de forma natural, sencilla e inmediata. Indaga... ahonda en la consciencia de ser. No puede resolverse jamás un ilusorio acertijo formando parte de él; únicamente desentendiéndose de sus falaces postulados puede trascenderse su ocultismo y secretismo de especial separatividad, de mendaz justificación e insidia.
Dejemos de juzgar que podemos juzgar como partes separadas de lo juzgado y hallemos la paz que el perdón consumado en toda su amplitud inabarcable nos concede. El sufrimiento no lo causa nada ni nadie, muy al contrario es resultado del juicio que se emite contra algo o alguien. Así que, amig@, conoce en profundidad y evidencia cómo la resistencia frente al discurrir de la vida produce ansiedad e irritación, angustia y desesperación, y sostenerlas con empecinamiento (la pertinaz resistencia a lo que acaece) acaba en frustración, miedo y depresión. ¿Quieres en verdad ser feliz? Deja, pues, definitivamente, de luchar con tus aversiones intentando disfrutar de tus preferencias. No sigas los dictados de pensamientos necios, soberbios e insustanciales. Contempla y frena cualquier impulso insensato con consciente serenidad y aplomo. Todo combate acaba en muerte, Como nos dijo el Maestro Jesús: el que a hierro mata a hierro muere. Repito: ¿Quieres ser feliz? Si tu respuesta es sí, sintoniza con La Dicha en tu corazón, afina bien tus pensamientos hasta que sólo queden aquellos rebosantes de Amor y Paz de espíritu. No te quedes con el ruido de lo egoico y abre tu mente a lo infinito, a la música que unifica corazón y mente en una única y armónica melodía de plenitud. Encuentra en el ahora lo que el tiempo no puede quitarte; abandona toda lucha o justificación. toda distracción o futurización. Si así lo haces, tu atención se dirigirá adonde realmente ha de dirigirse... hacia el interior... hacia lo nucleico... hacia el revelador encuentro contigo mismo... hacia la incuestionable comprensión de que juzgar te condena -en su división- a la angustia de la incertidumbre y la culpa... desterrándote a una tierra inhóspita fabricada con tus propios pensamientos divisores... encarcelándote tras cada una de las sentencias que emites sobre las cosas y los seres... aprisionándote tras muros de intolerante soberbia que impiden contemplar la amplitud de la libertad... sepultándote bajo capas de egoísta lodo que impiden contemplar la luz... hiriéndote con la acerada malicia de la desconfianza y del absurdo temor por el temor mismo.
Reposa consciente del presente. Aquiétate. Sólo sabrás sabiendo quién eres de veras; y sólo lo sabrás de veras cuando la suposiciones surgidas del recelo del deseo y el miedo dejen de ser importantes para ti. Sí, sólo sabrás de la Divina Unicidad, y Su incondicional Amor eterno e indiviso, conociéndote en esencia y en verdad. Pues, la Divina Unicidad sabe en el Saber... Ama en el Amor... vive en el Vivir... Es en lo que Es... Se regocija en lo feliz... Se encuentra siempre en paz... Es perfecto en la perfección... pleno en la plenitud... por eso, en Él (y por extensión creadora en ti y en todos) todo es no dos... Sí, la Divina Unicidad nunca ha sido ese dios que imaginabas querer o despreciar; Ella es el Dios vivo y verdadero, no es algo separado de tu esencia ni de la esencia de nada ni nadie, inmanente y trascendente a toda percepción. ¡Regocíjate, amig@! Abandonar la irreflexión del juzgar nos afianza en la plenitud de lo esencial, porque nuestros errores pasados ya han sido perdonados en Su gracia. Así que, descansa en Su infinitud... todas tus lágrimas serán enjugadas y todas tus noches oscuras desvanecidas con Su luz. Sencillamente, recuerda lo vano, inútil e incluso perjudicial del egoico juzgar, y hallarás verdadero sosiego en tu corazón. No te oscurezcas con atormentados pensamientos y brillarás en todo. No dividas y serás íntegro y feliz. Afírmate en el presente no fantaseando con futuribles. Quédate en Silencio Interno, en Plegaria Sentida, en Meditación Honesta... Sé constante en ello y la inocencia sustancial que eres resonará, otra vez, y para siempre, en tu Conciencia como una música sublime que todo lo bendice e infinita en su son de bienaventurada comunión.
KHAAM-EL
Abandona la irreflexión del juzgar, vuelve al Amor y la Paz, al núcleo del Corazón en comunión con la mente... Y sé libre. Sin duda, todo juicio personal es un error y en la plenitud de la Divina Unicidad todos ellos ya han sido perdonados. Despierta, pues, de la pesadilla de los juicios y queda en lo esencial...
Publico adjunto a este escrito el audio de una charla en la que muestro cómo hay un camino de caminos... un camino que deshace todos los caminos egoicos, todas esas sendas a ninguna parte que buscaban el sosiego y la felicidad desde, en y por el desasosiego y la insatisfacción, y que conducían -una y otra vez- hasta el fracaso y la frustración. Es un Camino con mayúscula, único e imponderable, que acaba con la pequeñez del ego, finiquitando su pretencioso intento de obtener grandiosidad. Un Camino de paz presente, consciente y plena que nos dirige a la vivencia de la Divina Unicidad.
Nadie ni nada permanece indefinidamente en este mundo. Como mortíferas balas disparadas por un inclemente pelotón de fusilamiento los días se precipitan contra sus ajusticiados. Pretender, por tanto, el éxito aquí en el tiempo siempre será, cuanto menos, frustrante. Queda en paz con el mundo y no te afanes por establecerte en él. Camina liviano, desapegado de lo banal y fraterno con el prójimo en lo esencial, pues todo discurre a su consumación: lo que es transitorio, a su disolución; lo que es del Espíritu, a su liberación. No temas. La Fuente de Vida Eterna, que en lo íntimo mana, se despliega hacia la Plenitud por una corriente que une origen y destino en un indisoluble caudal de Amor, en un bendito torrente que no está sujeto a transitorios cuerpos sino que danza libre en la comunión de Almas Hermanas. Aquiétate en lo profundo y sabe que la Divina Unicidad, ES. Abandona, en consecuencia, las ansias de personal triunfo en lo que sea y sigue el curso de tu vida humilde, confiado, solícito. A cada momento le basta su propia acción sin necesidad de traerle temores y deseos egoicos. Si tienes prisa por terminar con la sensación de fracaso en el mundo, tu solución especial para tener éxitos te derrumbará y llenará de dolor; más, si en la sensación de fracaso, tienes paciencia, el triunfo del Espíritu te elevará por encima del mundo que querías conquistar o amoldar, colmándote de paz, dicha y plenitud... En medio de la noche, milagrosamente, el día. La Fuente de Vida destruyendo para siempre, aquí y ahora, la destrucción de la muerte, al saciar totalmente -por Su gracia- la sed de Verdad y Amor. Y además, nunca más el hambre de lo Divino te atormentará al saberte uno con ese Pan Sagrado que a tod@s nos sustenta y vivifíca.
KHAAM-EL
En la oscuridad del mundo vamos hacia la Luz del Cielo.
Con el hambre de Verdad caminamos bien alimentados
entre insaciables mentiras. Confía...
la sed de DIOS se verá satisfecha por la Fuente de Vida Eterna
que, en lo más íntimo, irrefrenable mana.
El fracaso recurrente del ego termina con el triunfo del Espíritu,
con la infinitud de Amor que el Alma nos plenifica.
Pelear por el fin de las peleas es tan incoherente e inútil como plantar semillas de espinos y esperar que de éstas surjan naranjos. Obvio, lo que es inverosímil jamás será verosímil por mucho que se intente. Hablar por hablar nunca dice nada realmente, al igual que callar por callar tampoco expresa lo veraz ciertamente. Sé consciente, en consecuencia, de lo que dices o callas, porque lo que expresas o dejas de expresar (el desde dónde brota lo dicho o no dicho), sin la menor duda, forja tu experiencia vital en desarrollo. Como señala UCDM: "la enseñanza que yace tras lo que dices es lo que te enseña. Enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti mismo". Mantente, pues, atento a tu pensar, con constancia e irreprochable honestidad, y permite que tu palabra te libere liberando, te bendiga bendiciendo, te honre honrando... Sí, medita, entrena tu mente con ahínco, conoce la realidad que refulge tras las apariencias, y, entonces, revélala sin temor ni demora. Expresa lo Divino, la Verdad y la Vida, que trasciende toda frágil idea que pudieras albergar de ti, y lo verás, sin duda, en todo y en todos... Pura Divina Unicidad... Amor eterno... Verdad inmutable... Paz inmensa... Plenitud esencial.
Pon fin a la pelea que busca el fin de éstas y que por eso mismo las prolongaba, perdonando lo personal e iluminado las relaciones desde la esencia que aquí y ahora ya es en la totalidad de lo viviente. Ahonda. No te quedes en la agitación y congoja que lo superficial del razonamiento egoico produce; ve más allá de sus angustias y conflictos, de sus culpas e incertidumbres. Vuelve a la inocencia del corazón enamorado de Amar por la Plenitud de Amor Misma, incluso en medio del mayor de los desamores, y vivenciarás Lo Inefable. Confía y profundiza en lo mollar...no hay mayor certeza que aquella que brota del interior del alma, de lo más hondo y calmo del pensamiento, de la luz infinita de la Consciencia en Su omniabarcante incondicionalidad. ¡Despierta de tu particular letargo! Ya eres ser siendo siempre en Todo Lo Que Es. Abandona, por tanto, cualquier apego a ilusiones e imaginaciones de personal expectativa. Disuelve al ego no valorándolo ni justificándolo y vivencia, sin velos u obstáculos surgidos del deseo de ser especial, la inefable plenitud del Ser, depositando en Su Sagrada Esencia toda tu atención, confianza y devoción. Sé la clara manifestación de lo no manifiesto, pura encarnación de la Enseñanza Intemporal, de esa expresión viva del Amor y la felicidad del espíritu que, al extenderla en un mundo de temor y desdicha, bendecirá tu camino por él; para conducirte, junto con la esencia de todo y de todos, al Cielo. Envaina, consecuentemente, tu espada y despréndete para siempre de tus defensas, ya que tú mismo eres quien fabricas lo que te ataca cuando recelas y te proteges. Permanece ecuánime y contempla el batallar del mundo desde la óptica de lo santo e intemporal y reconocerás su ilusoriedad. Deja de adorar a la muerte y vive en perfecta paz mental. Proclama y declara la Verdad en su indivisa completitud y, aquí y ahora, la vida devendrá ilimitada, luminosa e incondicionada, en plenitud, trascendiendo los límites que de ti y del mundo habías establecido como ciertos desde una incierta y egoica idea.
KHAAM-EL
No justifiques los opuestos que parecen pelear
aunque el mundo se revuelva en tu contra, y despertarás del sueño de dolor y muerte. La Verdad Es y no necesita completarse... La Luz Es sin sombras ni tinieblas...
La Vida Es y no precisa fraccionarse... Sólo la Plenitud, toda la Plenitud, es en Esencia y Eternidad.
Nunca humedecerá el fuego el desierto
ni el agua abrasará jamás la leña.
A cada cosa según su razón
o habrá la sinrazón del infausto caos.
Lo aparte no sabrá de cercanías
mientras se configuren las distancias
disfrazándose de proximidad
en una penosa dicha de ausencias.
Lo pensado, imaginado, supuesto,
proyectado o tan solo prejuzgado
nos escinde de la espontaneidad
humilde y sencilla de lo presente...
Observa...
Una rana no fue ni será jamás un príncipe
ni existen lámparas que contengan genios.
Tampoco hay alfombras que vuelen a tierras lejanas
para acercar las fantasías a la realidad.
Despierta de lo vano, egoísta y absurdo.
No te encantes con tus propios cuentos
como si fueran ley y orden.
La efervescencia de lo espumoso dura un suspiro
al igual que degustar muchas perdices empacha,
y lo que daba gusto ahora es un disgusto.
Sí, no insistas con imposibles
o posibilitarás espejismos de frustrante resultado...
Los ríos secos en realidad no desembocan nada
y ningún reflejo es fuente de luz en la inercia de su rebote.
Deduce...
No martillees la vida con pensamientos incesantes, o sufrirás.
Cuando el martillo ha clavado un clavo,
y no tiene otra cosa útil que hacer,
lo mejor es guardarlo
no sea que golpee donde no debe, y haga más mal que bien.
No te devanes los sesos con comparativos juicios
o darás mandobles a diestro y siniestro contra sombras
de terribles y fieros gigantes
tan sólo por ti proyectadas.
Hacer por hacer, deshace la sensatez y aleja la paz
en un conseguir no conseguir lo anhelado.
Parar es bueno cuando el hacer es irreflexivo y rutinario,
o cuando se persiguen batallas
con las que intentar vanamente justificar la propia confusión.
Un juicio es como un proyectil, sí o sí;
y un proyectil es siempre injusto en su furia desbocada
de solución engendradora de mayores y peores problemas.
Medita..
Hay evidencias que nos pasan desapercibidas
cuando únicamente vemos nuestros propios cálculos...
un, dos, cuatro, cinco, ocho, mil, son correlativos aunque no lo parezca.
Buscar por buscar es no encontrar jamás,
pues aferrarse más a la búsqueda que al encuentro alienta los desencuentros.
Mirar sin ver es dormitar
y ver lo dormido el comienzo del despertar.
No sigas la mirada de otro... Permanece.
Es imposible vivir la vida de los demás sin traicionarse a sí mismo.
La luz en la mirada ilumina lo contemplado.
Un candil de oro que no pueda prender una llama en condiciones
realmente de nada sirve en medio de las tinieblas
mientras que uno de latón que alumbra infatigable
es, de cierto, valioso y efectivo en la oscuridad.
Deja entrar a la cordura no validando suposiciones nacidas del deseo
y verás más allá de la inestable somnolencia del ego.
Comprende...
El tiempo y sus cosas son un fugaz lujo
de dolorosa e inevitable despedida...
Mas, lo esencial es eterno.
Luego el lujo es pobreza y la esencia, en su sencillez: riqueza.
¡Despierta del funesto soñar egoico!
No invoques al lujo de morir por un apenas de vanidosa corona,
y resucita a la Vida que no cesa.
No batalles contra ti mismo fabricando un pretencioso yo
que jamás fuiste ni serás y que, por tanto, no eres.
Acepta que fingir sólo agota y desgasta hasta la extenuación,
hasta la extinción aniquiladora de todo lo ansiado.
No desperdicies la plenitud que ya es
por fogosos ensueños de estéril resultado.
El tiempo aborta cualquier perspectiva particular,
devorándolas todas con voracidad insaciable y recurrente.
Permite que muera lo que muere... Permanece.
No muerdas anzuelos. No sigas deseos. No ingieras venenos.
Conoce...
La ratonera sólo acaba por cazar ratones
cuando éstos sucumben al deleitoso señuelo
que mortífero señorea en la fatal trampa.
Los impulsos vehementes van y vienen hasta que se agotan.
Todos los volcanes acaban por extinguirse,
luego su fulgor es -al cabo- negrura y ceniza.
Pacifícate en lo profundo y brilla ilimitado
desprendiéndote de ropajes de defensiva ofensiva
que uniformaban valentías que escondían egoica cobardía.
Que no paralice ningún apego al miedo tu expresión viva de amar,
tu despliegue de natural bendición irrefrenable...
tan sólo vuela libre el corazón enamorado,
desprotegido de pura confianza, inocente, feliz y humilde,
sin temor a romperse; sin temor a darse; sin temor a dejar de temer.
¡Regocíjate! Se renace a lo eterno, puro, pleno e inefable...
a la Vida verdadera... en el aquí y ahora.
No vayas tras futuros, acepta, y extiéndete a lo que hay con misericordia,
o te sentirás aterrado de perderte en el tiempo
pereciendo junto a lo conseguido.... Suelta el lastre del deseo/miedo...
No agarres sueños o se volatizarán entre tus manos... Permanece, sí.
Quédate únicamente con lo valioso (lo esencial) no con lo lujoso (lo superfluo)
y serás libre... Ahora, aquí... en Plenitud...
como una mariposa azul Cielo saliendo del capullo de seda
para volar más allá del fango por el que se arrastraba.
KHAAM-EL
Nunca es jamás; y jamás, nada ofrece. Ahora es siempre; y lo inacabable, nada quita... Despierta del ensueño ávido de lo egoico... Renace a lo eterno, puro, pleno e inefable, y Vive.
Junto a estas líneas publico el audio de una charla en la que incido en cómo procurar que aspectos supuestamente disonantes de nuestra personal imagen se integren armónicamente es una acción absurda e inverosímil, porque intentar mejorar ilusiones para hacer de ellas realidades no es más que otra manera de seguir en esas mismas ilusiones, al igual que pretender felicidad y paz de espíritu en lo que resulta de la infelicidad y el conflicto egoicos es, a todas luces, tarea imposible. Por eso, lo eterno y pleno sólo se vivencia en el fragmentado tiempo cuando deja de intentarse su consecución para un yo supuesto e inexistente; revelándose en el presente, de súbito, la esencia intemporal que trasciende el mundo y sus vanidades.
Estar atentos a las propias tendencias de pensamiento y no seguirlas como si fueran auténtico saber nos vacuna frente a la virulenta y arrogante ignorancia del ego, que vanidosamente procura -con manipuladora y artera erudición- imperar, presentando a sus suposiciones o creencias como si fueran evidencias; cuando lo evidente de su interesado discurso, si se mira con franqueza, no es más que un cúmulo de contradicciones mal disimuladas. Por eso, la humildad de no adherirnos a las modas o usos de pensamiento general, reconociendo que la verdad no es una cuestión de cantidad sino de paz y plenitud interior desplegándose hacia lo exterior en comunión -nunca una agitación íntima lamentándose de la pérdida de paz por un sinnúmero de causas ajenas a sí misma-, es la condición principal para que de veras vayamos allende lo falaz e insustancial. Liberándonos y sanándonos, así, del autoengaño que se ocultaba tras el engaño infligido a los demás o padecido de los demás, con el que se pretendía mostrar como razonable el unos contra otros de la sinrazón. Sal de semejante juego mortífero, aquí y ahora, dándote cuenta del cuento. ¡Despierta! No pongas el poder afuera o te debilitarás buscando empoderarte. No deposites tu confianza en los inestables y temporales intereses mundanos o sufrirás por lo que crees saber, supones ganar o temes perder; tampoco te creas todo lo que se dice, rumorea e incluso se pregona y alardea en nombre de un supuesto bien de las gentes y que éstas, envanecidas, crédulas o aterrorizadas, siguen irreflexivas, o te aborregarás en una inconsciencia supina que al cabo trae más desgracia y mal que bienestar o bondad, al caminar por la vida con una tupida venda en los ojos tomada por unos potentes prismáticos. Por tanto, desengañarse de que lo falaz, partidista e ilusorio pudiera llegar alguna vez a ser veraz, consistente y unificador es alumbrar la vida con una mirada renovada, libre, plena, trascendente e inmanente a todo lo que la percepción sensoria muestra y ofrece sin verse entenebrecida ni limitada por ella. Sí, sólo el Amor, en verdad, como única actitud honesta y genuinamente creativa, convence; el resto de actitudes, o se imponen creando enemigos o se resignan albergando resentimientos. Así que, desengañémonos de toda personal expectativa y hallaremos, sin duda, la plenitud de consciencia que no pudimos perder salvo en ilusiones engañosas de egoica perspectiva.
KHAAM-EL
Deja ir al pensamiento más allá del propio pensamiento no limitándote con meras teorías como si fueran irrevocables postulados.
Desengañémonos de que las cadenas egoicas puedan ofrecer libertad
(nada del mundo, por su caducidad, tiene valor en sí y por sí)
Confía en el presente que se te presenta dándole tu Amor para que tu identidad se disuelva en la infinita presencia presente que no sueña ser un sueño. Déjate llevar por la esencia del Espíritu... Danza con alegría a través del tiempo y tu baile trascenderá la muerte, dejando atrás pesares, falsos goces y azares. Arde con la vieja y gloriosa llama de lo santo que prende y convierte en desechables rescoldos y humo las falaces novedades de lo imaginario, que no eran más que repetitivas ideas egoicas disfrazadas con inconsistentes diferencias. Ahora, por la Gracias, en ese Fuego Bendito, en esa Llama Sagrada, en esa Hoguera de Plenitud, el Amor arde Vivo, Eterno, Inefable, desde lo íntimo a lo infinito... sólo todo aquí, DIOS.
Ama... Ama... y despierta de la letal pesadilla del ego. Vive y no temas por la diversidad de percepciones. En comunión no hay opuesto porque en lo nucleico todo se complementa. No te agarres, por tanto, a lo variable de las formas o sufrirás por nada creyéndolo todo... Aparentar nada tiene que ver con ser ni lo real se encuentra en lo pasajero. Toda nube tiene unos límites de variables perfiles que se desdibujan hasta desaparecer por completo. "Nadie puede bañarse dos veces en un mismo río" no sólo porque la corriente del río haya cambiado el agua que discurre por él sino porque aquel que se bañó la corriente de la vida, el transcurso temporal, el paso de los aconteceres, también lo cambió. Comprende: ese alguien variable, ese río cambiante, no son la inmutable esencia que sí somos. Ahonda, medita, despierta... No supongas ni creas a la ligera que lo transitorio es tu hogar o triste desaparecerás en su desaparecer. ¡Despierta, sí, amig@! Aquí y ahora. Abre tu corazón a la plenitud del presente... en él se encuentra lo real... lo santo, lo perenne. Cuando se encuentra lo imperdible uno (ya sin opuesto que valga) se ríe del sueño de las pérdidas y de su absurdo infierno de dolorosos castigos y angustiosas culpas. Mira con mirada inmemorial la limitada mirada de los egoicos recuerdos y conocerás lo que no pudiste olvidar salvo en una ilusión de ti. Recuerda... ahora, aquí. Elévate por encima del mundo en este preciso instante y la eternidad te abrirá sus puertas infinitas, recordándote que la inmemorial y gloriosa Llama del Amor arde en el Corazón.
¿Quieres dirigirte al Cielo? ¿Anhelas la Verdad por encima de todo? ¿Incluso por encima de ti mismo? Si tu respuesta es sí, comprende, integra y aplica:
Son necesarias dos piernas para un caminar ligero, si las enfrentas no andarás un solo paso y si titubeas yendo de acá para allá girando como una peonza mareada no llegarás a destino. Dos se funde en 'No dos' por la contemplación indivisa de que infinito es cero partes. Un espejo necesita de una mirada para ser realmente un espejo. Una voz no es nada sin el oído al que se dirige. Un abrazo al aire es una acción inútil. La pureza brilla sin pretensión particular elevándose con sencillez en medio de lo supuestamente grave en una constante ascensión ingrave. La idea de separación sólo retorna a la unicidad junto con aquello considerado separado con la percatación incuestionable de su indisoluble comunión. Por tanto, no desdeñes o aprisiones al prójimo por un puñado de ilusiones. Contempla su contemplar con Amor y te contemplarás sin rubor en todo... Escúchalo, pues, con mentalidad abierta; dirígele, únicamente, palabras que expresen Verdad; acéptalo y abraza, con sincera y fraternal bendición, su alma pura y será, también, tu propia alma a la que escuches, hables, abraces y bendigas.
KHAAM-EL
Permite que la vieja y gloriosa llama del Amor que en el Corazón arde prenda y convierta en humo y cenizas todos los engaños del desamor, todas las dolorosas ilusiones del ego, todas las falaces novedades de la repetitiva separatividad...
¡Despierta y álzate por encima de las nubes del egoico juzgar! No te arrastres, ni un segundo más, por el fango de deseos y temores... Sube sin innecesarias demoras al Cielo y sé esencialmente feliz compartiendo con el prójimo esa común Felicidad Universal.
Bajo este escrito adjunto el audio de una charla en la que remarco cómo el ego en su separatividad construye destrucciones e inutiliza toda utilidad porque quiere armonizar lo inarmónico y gestionar el caos que él mismo ha fabricado. Simplifica y despierta, nada hay que armonizar ni gestionar de manera especial, sólo ser lo que en esencia ya eres (ya somos) y permitir su natural extensión, su fluido compartir de bendición y paz, de dicha, plenitud y amor.
El tiempo pasa sin afectar a lo eterno y el silencio abarca músicas, palabras y ruidos que no serían reconocibles sin él. Atender, por tanto, a lo esencial es descubrir lo que parecía oculto y jamás pudo estarlo. Con simplicidad palmaria, se constata cómo al dejar de valorar lo que agita se termina la agitación sin necesidad de enfrentarse a ella. Permitir que lo que es sea -sin resistirse enconadamente- libera de las férreas cadenas con las que la temporalidad nos sujetaba a la decadencia y la muerte. Mira con coraje lo que pretende hacerte flaquear. Desmantela las defensas de cualquier ataque no contraatacando su ferocidad disimuladora de una tremenda debilidad. Pacifica tu ánimo y no transijas con excusas que quieren validar lo agitado. No combatas contra tus dudas ni te dejes anonadar por ellas. Indaga. medita. Sumérgete en conciencia con consciencia, con trasparente intención por la Verdad. Vacíate de conceptos, rendido de corazón, abierto de mente, esperando presente, bien presente, la respuesta que acalla todas las preguntas que pudieran llegar a cuestionarse; esperando aquí y ahora esa claridad que desvanece toda posible oscuridad; esperando sin desespero el término de los principios que acaban y el comienzo del final que eterniza; esperando, en definitiva, vivenciar Todo Lo Que Es por la inevitable disolución de lo que sólo pareció ser. Permanece presente. Ahonda en lo imperceptible, no pretendas ser únicamente lo que percibes o te sentirás una entelequia que finge consistencia. Sé de veras... libera a la consciencia de condicionamientos no condicionándote queriendo averiguar como llegaron a ella. Nada hay que temer en lo sustancial, abandona lo superfluo. Confía. Reposa en el presente y no te afanes por pretéritos que ya no son o por devenires inexistentes y constatarás la pureza inmutable de Ser. Y, puesto que nada hay separado de la Consciencia que Es, no signifiques tus juicios y erradicarás todo juicio simple y definitivamente para siempre, o lo que es lo mismo para ahora y aquí eternamente.
No te disipes o evadas con egoicos placeres o mundanos logros que traen finalmente sufrimiento y desesperación. Queda en paz, en sosegada consciencia presente, y vive de veras muriendo a lo que muere. Rechaza todo particularista rechazo. Así rechazarás el conflicto en su mismísimo núcleo para abrazar la paz de espíritu, que es límpida fuente de gozo y bienaventuranza. Mora en la sólida vacuidad de lo inexpresable, de lo santo, de lo inefable, de lo impecable. Ahonda. Profundiza. Medita. Vive liviano, sin apegos ni renuencias especiales. Vacíate de todo aquello que se sentía carente y regresará la evidencia de la plenitud de Dios. Y ahora, sencillamente, haz lo que tengas que hacer y no hagas lo que no tengas que hacer; vive felizmente en paz con todos, con todo, contigo... ¡Bendiciones! Al fin lo sin fin en un de nuevo lo despreocupado y pleno. ¡Aleluya! Allende la percepción egoica la Divina Unicidad resplandece inmaculada como antes de todo antes y como después de todo después... Ahora estuvo siempre cualquier aparente problemática resuelta, toda supuesta preocupación desvanecida... sólo todo Pura Consciencia Bienaventurada... todo sólo Comunión de Vida Eterna.
KHAAM-EL
El tiempo deviene en eternidad cuando permitimos que éste fluya en paz. Sosiégate...
Creer que con creencias se puede llegar a saber es una torpeza, al igual que fantasear no tiene nada valioso que ofrecer y es sólo un torpe intento de vivenciar lo supuesto e imaginado como si fuera real. Más, vivir de ilusiones es malvivir en la constante frustración de las expectativas por ellas generadas. Ahonda en la directa e inmediata claridad que ahora es allende fantasías y creencias. Toma consciencia de la consciencia. Medita. Descubre cómo lo fantasioso intenta alejarte de un dolor que supones te acecha o un sufrimiento que te atormenta proyectando su causa fuera y aconsejándote que su solución pasa por eliminar o esquivar la circunstancia que ha juzgado causante. ¡Despierta! Ese fantasioso razonar, que rehuye afrontar de donde proviene realmente el dolor y la angustia vital, es el irrazonable ego disfrazado de protector para desampararte todavía más si cabe. Desecha, por tanto, cualquier pensamiento que pretenda justificar lo que no sabe y únicamente supone como si de sierpes venenosas se tratase. Reflexiona y no elucubres a la ligera. Profundiza con determinación en la nitidez de lo esencial, de lo que no necesita ser explicado, de lo que no precisa ser definido, de lo que está libre de clasificaciones y formalismos. Vuelve a la sencillez de lo simple, de lo humilde, de lo inocente. Recuerda lo no conceptual no fantaseando más con los conceptos. Abre tu mirada y contempla tu pensar. No olvides nunca lo esencial y lo insustancial se desvanecerá para no distraerte más. Cualquier fantasía por hermosa y luminosa que sea jamás será la realidad. Mira, sí mira sin excusas que lo demoren, en lo interior y busca ahí los recursos para no dejarte arrastrar por las ilusiones que proyectas. Echar la responsabilidad afuera únicamente frustra y enoja el ánimo que se quiere apaciguar. Medita. Reflexiona. No te desesperes por los problemas que empujan tu sosiego, no los evites o minimices. Sé honesto, valeroso y confía... métete hasta el mismísimo fondo de tus pensamientos, hasta los más oscuros, sin darle significado al miedo o a las dudas que te tienten a abandonar semejante empeño. Comprende que la tiniebla exterior es una mera prolongación de la supuesta interior, un lúgubre reflejo de lo no resuelto en lo más íntimo de uno. No te distraigas con las cambiantes siluetas del mundo. Acéptalas y ve al fondo del asunto.No protejas tu miedo con personales justificaciones o éste aumentará en vez de menguar. Ten presente que si la vida te zarandea nuevamente con furia y todo parece perdido, terriblemente oscuro y sumido en la devastación más profunda, en su entraña lleva una enorme oportunidad para despertar a la Verdad si decides no lamentarte por tu suerte o atacar airado a la situación que te angustia. Y ecuánime, resuelto e irrevocable eliges con determinación inquebrantable en favor de la luz y la plenitud de ser, buscándola perseverante en lo más hondo y oscuro de tu alma, más allá de las circunstancias variables de un mundo efímero, haciendo humildemente lo que debes para el bien común sin esperar nada personal a cambio, ni fantasear tampoco con posibles resultados a la medida del engreído ego, 'Lo Inefable' emergerá de en medio de las tinieblas, desde lo más recóndito de ti, disipándolas por completo, y trayéndote infinidad de bendiciones que aclaren por completo tu vida en la inocencia del espíritu, en la bienaventuranza de la Divina Unicidad.
Queda en quietud no desasosegándote ante el desasosiego. No te castigues por los errores cometidos y rectifícalos no cometiéndolos en adelante. Y un error es todo aquello que nos quita la paz de espíritu. Vuelve a ella, regresa a la sosegada visión de lo mollar, de lo que nos une en este preciso instante, de la relevancia de la dicha y la irrelevancia de los pensamientos que nos la quieren arrebatar. Nada hay más inconsciente que lanzar la consciencia en pos de ilusiones. Serena cualquier ansia de futuros, perdonando memorias pasadas. No te refugies en tu imaginación, o tus fantasías te dolerán por su inconsistencia e irrealidad. Nadie puede hallar paz en ninguna parte si no la encuentra primero en su interior; una vez encontrada ahí,desde esa plenitud interior, hasta en medio de la más cruenta de las batallas, traerás la acción liberadora desprovista de miedo o deseo personal. No malgastes por tanto la oportunidad que te brinda una aparente derrota, puesto que incluso en lo más oscuro puedes hallar la luz, porque tras ella se encuentra la posibilidad de no volver a querer vencer, de no intentar una vez más reiniciar la lucha, de no ansiar volver a fabricar peleas otra vez. Elige de nuevo verdaderamente lo nuevo, sinceramente lo insospechado, y no repitas más los viejos patrones de comportamiento. No recomiences más ciclos de dolor; abandona los bucles de pensamiento abriéndote a la luz de la consciencia, a la luz infinita de la esperanza y del perdón, de la confianza y de la comunión en espíritu. Y de entre tinieblas de repente la luz, toda la luz. Serás feliz... harás feliz... compartiremos esa perfecta felicidad desprovista de ilusiones, sin fantasías que nos separen. Por eso, amig@, gracias te doy por tu perseverancia y confianza de no arrojar la toalla ante las tentaciones del reproche, la depresión, la vergüenza, la ira o la culpa. Gracias por la Luz que hay en ti, que hay en tod@s nosotr@s, y que disipa todas las tinieblas, por insidiosas que sean, al mirarlas con compasión desde lo más íntimo y puro del corazón, de nuevo, entregado a la voluntad de Amar.
KHAAM-EL
Aprovechemos el presente, amig@, para encontrar en él la Luz de la esperanza que en todas las circunstancias de la vida, fáciles o adversas, buenas o malas, brilla trascendiéndolas. No olvidemos nunca lo esencial
y lo insustancial se desvanecerá para no distraernos más.
Tengamos presente que si la vida nos vuelve a zarandear con furia
y todo parece perdido, terriblemente oscuro y sumido en la devastación más profunda,
es una inmejorable oportunidad para despertar a la Verdad...
Podemos elegir con fuerza en favor de la Luz y encontrar, gracias a esta decisión, la Plenitud de Ser en lo más hondo de nuestra alma,
más allá de las circunstancias variables de un mundo efímero...
aprovechemos de ahora en adelante la oportunidad de vivir libres de fantasías
y deshagamos todos los ciclos de ese egoico dolor proyectado afuera.
En este audio adjunto desarrollo la explicación de cómo este mundo en el que vivimos, en el que nos sentimos atrapados, limitados y en constante conflicto, no es la realidad, sino una experiencia temporal/perceptiva de la consciencia, que -al identificarse con una identidad personal tomada por su ser- vive en una ilusión semejante al mundo virtual de los vídeojuegos.
Sólo puede sugerirse lo inefable, lo infinito, lo sagrado... Cómo explicar lo que trasciende todo vocabulario, todos los idiomas, todos los símbolos, todos los cálculos, todos los argumentos y todos los pensamientos. Cómo mostrar la radiante bienaventuranza de lo transformado, cuando desde la oscuridad de lo limitado cree saberse presuntuosamente qué es la transformación. Cómo comunicar lo que es instantáneo, pleno y definitivo, y que convierte en vano e inútil todo lo conseguido en el tiempo y el espacio. Únicamente, mediante una invitación a la contemplación y a la meditación más honesta, a la rendición de todos los presupuestos que la mente personal sostiene, a la entrega de todo ansia de acumulación o de poder; permaneciendo atentos a la atención misma, estando en el mundo sin ser del mundo, fluyendo imparciales por las bravas aguas de los juicios, perdonando de corazón toda afrenta o calumnia que lo divisor difunde; no sucumbiendo a los efímeros deleites que la tentación ofrece para el extravío del rumbo feliz del alma, aceptando el presente tal y como es, sin resentimientos ni codicias; siendo veraz y amoroso en toda relación que la vida nos traiga. Todo contraste es para aprender a soltar el apego a cualquier extremo, a cualquier separativo límite para vivenciar el sagrado latido del Corazón Infinito e ir más allá de las apariencias, comprendiendo que lo esencial, en su bienaventurada unicidad, disuelve lo meramente circunstancial sin esfuerzo o tensión alguna desde su transformadora luz inacabable.
El lenguaje humano, por la misericordia del Corazón Divino, es reconocido ahora en su espíritu, poniendo a la letra en su justa y humilde medida, apartándola con reveladora claridad del ostentoso y frágil pedestal conceptual que el ego le erigía, y que tantas y tantas calamidades ha traído al mundo su arrogante adoración. Los sinónimos y los antónimos, con sus características propias, son incontables matices de una pluralidad de definiciones que intentan definir lo percibido por contraste, escisión y comparación. En esa vorágine teorizante, la mente se agita, desconfía y teme, justificando e imponiendo su limitado punto de vista, en el que pierde el sosiego de reposar en bendición de lo incomparable, como si fuera su separatividad lo que traerá unidad (¡¿?!). Más, si se acepta el aquí y ahora que trasciende todo contraste y comparación, la mente despierta de su abotargada perspectiva separativa e ilumina todos los aspectos contradictorios con el único e indiviso brillo de la Bienaventurada Consciencia Una del Corazón Infinito, pues cuando todo lo que se contempla es visto con confianza, Amor e inocencia en la inmediatez esplendente del Ser, surge poderosa la evidente completitud de lo Viviente, pura luz del alma que comulga con la íntima pureza de lo contemplado en una ineludible e inseparable ilimitud espiritual. Viendo, de nuevo, más allá de cualquier variable apariencia, lo sustancial y bendito, lo profundo, santo e infinito: DIOS.
KHAAM-EL
Sin prisa pero sin pausa sumérgete en la profundidades del Alma y despréndete de las conceptualizaciones egoicas... Es siempre en el presente, libre de las cadenas de la inconsciencia que se soñaba consciente (el ego), donde se halla la puerta abierta al Cielo...
Una luminosa antesala al reEncuentro con la eternidad bienaventurada
La vida humana es un viaje a la eternidad si se vive con consciencia y desprendimiento de sí. No hay cosa ni ser que pueda retenerse, no hay instante formal que el tiempo no devore, no hay instancia a la que reclamar o reprochar. Creer en un Dios lejano es alejarse de la Verdad al igual que negar lo Divino es una arrogante ignorancia que supone saber lo que no sabe. Toma consciencia de la Consciencia, nada hay segregado del Indiviso, del Absoluto, del Inefable, del Autoexistente en Plenitud, del Vacío de ilusiones. Lo que uno piensa, experimenta; lo que uno ata, le sujeta; lo que uno perdona, le libera; lo que uno toma, le es quitado; lo que uno bendice, le regresa multiplicado; lo que uno odia, le devasta por dentro; lo que uno entrega de corazón, siempre lo tiene en su ser. Despertemos de la pesadilla del ego y su malicia perdonando de veras todas sus mentiras. Una vez el mentiroso es descubierto nada de lo que diga puede distraernos y de sobra sabemos que el ego es un redomado mentiroso interesado sólo de lo parcial; luego, por mucho que lo prometa, no puede darnos lo universal. Visto ésto, recordemos ahora, con una memoria limpia de anhelos personales, las enseñanzas de Jesús de Nazaret: "así como mides, serás medido", "el Padre y el Hijo son Uno", "la vida es del espíritu, la carne no sirve de nada", "el que pide, recibe; el que busca, encuentra; al que llama, se le abre", "bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia...", "el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido", "conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres", "lo que entra por la boca del hombre no le hace impuro, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de ella", "¡no mintáis, y no practiquéis lo que odiáis! Porque todo se revela delante del rostro del Cielo. Pues no hay nada que sea escondido que no sea revelado, y no hay nada oculto que quedará sin ser revelado", "ama a tu prójimo como a ti mismo", "más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo", "bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en el Cielo", "no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios", "Y encontró (Jesús) en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: -Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre", "hay más dicha en dar que en recibir", "todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre", "estas cosas he hablado para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo", "el Reino de los Cielos está dentro de vosotros", "perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen", "en tus manos (Padre) encomiendo mi espíritu"... y actuemos en consecuencia con plena consciencia. Porque sólo siendo consecuentes con lo esencial, trascenderemos lo banal y superficial; yendo así, por la gracia, más allá del tiempo y sus breves formas de placer/dolor, hasta la la Unicidad Indivisa del Amor de DIOS que aquí y ahora (aunque a veces no lo parezca desde la perspectiva identificada con el cuerpo -ego-) por siempre ES.
KHAAM-EL
Actúa en consecuencia con plena consciencia
y ama aunque el mundo te parta el corazón,
perdona a pesar de las ofensas
y desea el bien a quien busca tu mal.
Confía en el Amor de DIOS, sí,
aunque la vida se convierta en una riada de lágrimas,
en un desbordamiento de inclementes situaciones,
en una corriente furiosa que quiere arrastrarte y ahogarte...
Adjunto a este escrito edito el vídeo de una charla en la que invito a vivir en plenitud al vivir con corazón. No temas, ponle corazón, coraje y honestidad a todo lo que vives. y atravesarás el deseo/temor egoico, descubriendo felizmente que en lo real, en lo pleno y esencial, nunca has estado (ni nadie ha estado en peligro. Despierta y aprovecha el aquí y ahora con consciencia, porque en el presente siembras y cosechas lo que en lo más profundo piensas y sientes: lo que buscas, encuentras; lo que pides, recibes; donde llamas, entras.
Nada te aprisiona o libera más que tu propio pensar acerca de lo que percibes, puesto que el mundo en el que vives es visto siempre desde la forma de verte a ti. Míralo todo con Amor, al verte a ti mismo con Amor, porque si lo miras con recelo y temor todo te molestará más pronto que tarde, incluso lo que crees que te agrada, ya que no hay desagrado mayor para uno que aguantar sus propios juicios interesados, sus miedos ocultos o vanidades disimuladas como si no lo fueran. Es por esto que la vida, la sustancial y genuina, es del espíritu y jamás de la carne. Simple, contémplalo todo desde ahí y vivirás en plenitud, porque lo que uno piensa, finalmente es lo que experimenta. Así que permanece vigilante a tu íntimo razonar, a tu profundo pensar, a tu particular opinión. Es primordial no caer en la distracción de valorar y perseguir aquello que no tiene realmente valor. Todo lo que percibes superficialmente se dirige hacia un inevitable final, pues ha tenido un comienzo en el tiempo y es, por tanto, material e impermanente; mientras que todo es reconocido en su esencia eterna cuando brota de la Visión clara de lo amoroso, santo y espiritual.
Si atiendes al origen de la experiencia en vez de perderte en sus sensaciones como si tales fueran el problema, constatarás cómo lo percibido ha sido primeramente pensado. Así que, inevitablemente, como uno piensa, uno experimenta, y no a la inversa (que lo pensado es resultado de lo experimentado) como el ego quiere que creas. El miedo junto a sus inseparables deseos busca defensa en su fragilidad y ataca sin piedad; por lo cual el conflicto será, en consecuencia, la experiencia resultante de escoger al temor y sus avideces como forma de pensar. ¡Despierta! Abandona, pues, cualquier pensamiento que no sea amoroso y generoso; desprecia el apego a los objetos del deseo cortando de raíz, siempre en el presente, su volátil e insignificante significado; despréndete de lo superfluo, de lo transitorio e inestable, y vivirás feliz, en paz y lleno de Amor. Mantén vigoroso en tu mente el siguiente principio acerca de los milagros que viene expresado en 'Un Curso de Milagros' (Texto, pág. 3): "Los milagros son pensamientos. Los pensamientos pueden representar el nivel inferior o corporal de experiencia, o el nivel superior o espiritual de experiencia. Uno de ellos da lugar a lo físico, el otro crea lo espiritual."; porque, como señala el mismo 'Curso de Milagros' en la pág. 75, "el ego y el espíritu no se conocen". Si así lo practicas, y mantienes in mente, el sistema de pensamiento milagroso que genera y expresa lo espiritual te traerá una paz más allá de todo entendimiento que te acompañará en toda circunstancia, deshaciendo el doloroso apego a lo temporal/personal para siempre.
En verdad es sencillo, si no se despista uno dándole vueltas al comparativo y desconfiado sopesar del mundo junto a todas sus rigideces de sesuda materialidad moribunda (todos sus asuntos pasan) intentando controlar y explicar de manera especial, con trabajadas teorías que el tiempo sin esfuerzo en su implacable transcurso desmonta y refuta, lo particularmente incontrolable e inexplicable, o, pendulando a su contrario, perdiéndose la mente en 'sueñilandias de dimensionales niveles mil' mediante el arduo, arcano, pomposo, interminable y agotador razonamiento de una supuesta evolución espiritual que fija su atención en lo físico (¿¡?!), soñando futuras mejoras en un ascenso de un no se sabe bien quién hacia un fantaseado qué en un incierto futuro dado por cierto (¡¿!?). Reitero, es sencillo, si se piensa con la consciencia presente y no con la imaginación proyectándose en el tiempo y sus formas con febril desmesura o rígida norma. Según se escoja una forma de pensamiento se encuentra la realidad (no apego al pensamiento egoico) o se fabrican ilusiones a la medida de lo pensado por el pensamiento egoico. Medita. Ahonda. Contempla tu propia mente. Comprende. Profundiza en lo sustancial de lo aparentemente comprendido y reComprende. No hay términos medios ni tibiezas que puedan unir lo irreal con lo real, lo falso con lo verdadero, lo aparente con lo sustancial, las tinieblas con la luz; nunca los mosquitos pueden llegar a ser ballenas, ni la malicia evolucionar hasta alcanzar ser bondadosa. Evidente: 'No se pueden unir dos mundos' (UCDM). Nada que en su transitoria idea de sí crea ser algo especial podrá ser jamás algo real, por mucho que en vanas ilusiones lo elucubre o afirme. Y, sin contemplaciones baladís, en esto último, se encuentra la certeza de que la plenitud del Ser permanece inalterada y perfecta en la sagrada esencialidad de lo espiritual, justo aquí y ahora, allende circunstanciales apariencias. Comprender esto en esencia, más allá de las simples palabras, apertura la mente a la experiencia viva del presente inmaculado... deshaciendo las aspiraciones vanas del sopor del ensueño de un yo imaginado. Recuerda: Así como piensas, experimentas. Medita. Indaga. Conoce. Comparte. Despierta.
KHAAM-EL
Acalla el egoico pensar con la Consciencia Pura, con el Pensamiento 'No conceptual'. Verás todo con la mirada indivisa de la plenitud del Ser... Conocerás que el Ser no es apariencia y la impermanencia del tiempo/espacio ya no te distraerá más de lo esencial, pues te sabrás libre de las formas que ocultaban lo inefable.
Anhelar la fama trae finalmente lo infame. Buscar relumbre entenebrece el ánimo. Codiciar riquezas acarrea miseria y pesar. Desear ser invencible ya es caer derrotado. Engatusar para el propio placer se vuelve doloroso. Fingir para obtener deviene en pérdidas. Gozar de los conceptos divisores conlleva sufrimiento. Hoy es pleno, nada sabe de ayeres ni porvenires. Inútil es buscar auténtica utilidad en lo pasajero. Jamás hay paz en lo impositivo. Kilómetros de espacio son nada para el espíritu. La verdad se evidencia en el amor sin tapujos ni disimulos. Lleno está el Cielo del vacío egoíco. Morir es imposible para la vida genuina del alma. Nunca se halla lo importante en lo aparente. Ñoña es la seudoespititualidad del sentimentalismo. Obrar con corazón puro trae el encuentro con DIOS. Perdonar no es debilidad sino comprensión profunda. Querer o exigir es del ego; amar o liberar, del espíritu. Ríe quien bendice, y llora y se angustia quien maldice. Saber de veras es saber que el ego no sabe ni sabrá jamás. Tiembla quien se apoya sólo en el cuerpo y no en el alma. Una y otra vez, si no hay amor, se repite el dolor en el mundo. Vanas teorías elabora quien toma la vida como un problema. Whisky, placer, fama, poder o riqueza mundana son como X; una incógnita irresoluble para quien ávido huye de lo esencial. Ya se encuentran en el presente la dicha y la plenitud. Zanjar el pasado es resolver cualesquiera futuros pudieran imaginarse.
KHAAM-EL
La felicidad y plenitud se encuentran en Ser uno con el presente, convivirlo y expresarlo...
Bajo este escrito adjunto el audio de una charla en la que hago hincapié en mostrar con la mayor claridad posible las diferencias cruciales que hacen de la pseudoespiritualidad no sólo una espiritualidad falsa, sino una aberrante y mendaz penumbra disfrazada de luminosidad que -si no se está atento- puede alejar de lo verdadero, puro, divino y bendito más que lo llanamente mundano.
Ser honesto es la coherencia que apareja autentica gracia, porque oscuro es fingir claridad y maligno aparentar bondad... En la periferia de lo esencial se forjan variables de superficial y vano escaparatismo que se revisten de aparatosas preguntas que no quieren respuestas, sino ninguneos e intolerancias que han de ser abandonadas con intransigente disposición, ya que transigir o contemporizar con mentiras es perderse en ellas. Por tanto, ve hacia el centro del centro mismo que en ti brilla y late, y no te pierdas en la laberíntica externalización de los falaces pensamientos egoicos que repiten errores soñando encontrar en ellos mágicas soluciones... Más aun, airados pensamientos de vergüenza arrastran a las almas hasta el lodo más frío y denso que el ser recuerda; seguir el rumbo del ego desvía al corazón de la senda segura, anegándolo de angustias y miedos, de rencores, engreimiento y dudas, como si de una inmisericorde riada se tratara... Elévate ahondando en lo íntimo para en lo sagrado descubrir lo infinito; en lo indiviso, la diversidad conjunta; en lo esencial, el universo todo. Porque para no perder la paz de espíritu hay que evitar la seducción de los contrarios y cortar drásticamente con las contradicciones de la vanidad del intelecto, perdonando cualquier supuesta ofensa, compadeciendo toda falta que la ceguera del egoísmo pudiera acarrear ("Padre, perdónalos, no saben lo que hacen").
Tal como el destino no se halla en el tiempo ni la sabiduría está en las palabras, sino que aquél se consuma en la eternidad y ésta refulge en la consciencia que puede o no pronunciarlas; la vida trasciende la muerte, puesto que no puede ser retenida en la forma por mucho que se suponga y quiera, por mucho que se desee y tema... Ve al otro lado de lo contradictorio, sal de la cárcel de la culpa que el enfrentamiento fabrica no aferrándote a ninguna tesis que se sostenga peleando contra su antítesis. Mira con mirada ecuánime el estéril conflicto de las contrapartes y verás el presente inmaculado, desvestido de ilusiones, mostrándote su eterna e inocente belleza... su esencia infinita... su luz sin penumbras. Sí, amig@, sólo en lo íntimo hay esencial respuesta tras múltiples afanes y desastres que buscaban descansos y bonanzas en un externo mundo que jamás podría dárselas... ¡Despierta! Únicamente lo unido de corazón libera del pavoroso sueño de lo divisor, de la pesadilla recalcitrante de lo maligno, del terrible e insidioso espejismo de lo mortal. ¡Despierta, amig@! Despierta, sí! La vida es Vida, y es Eterna; los supuestos contrarios sabes ahora complementarios, reconociendo que toda culpa deja el corazón roto y el alma confusa, porque todo juicio aplica condena; más el perdón y la compasión, siempre, el Cielo nos abren con su fluyente e indivisa inocencia.
KHAAM-EL
Es en el sencillo fluir de la vida, en la coherente danza de lo aparentemente diverso,
donde se descubre lo en verdad importante: que los contrarios no existen excepto en ilusiones personales.
La Divina Unicidad es la esencia de las esencias en la que todo error o conflicto con compasión sincera queda perdonado, disuelto, deshecho, trascendido...